blogeditor · 2 de noviembre de 2011
Por: Piolo Juvera*
Vino la muerte por ellas,
pues eran malas de veritas,
aunque se creían re bellas,
esas tontas calaveritas.
Están muy contaminadas,
tanto como aguas infectas,
llenas de rimas forzadas
y métricas imperfectas.
Invaden la televisión,
la radio y los diarios.
Se escuchan ya sin pasión,
apestan como urinarios.
Cualquier famoso es presa
de esta bola de chafadas,
leerlas me da pereza,
merecen ser enterradas.
Ningún presidenciable
de su rima escapará.
Esto no es negociable,
a todos les tocará.
Lo mismo a Peña Nieto
que a Marcelo Ebrard
[me la puse difícil… ¡teto!
in English I would rhyme this with “card”]
Éste y todos los años,
a su reina la muerte,
le ponen nombres extraños
que la hacen ver su suerte:
“Flaca”, “parca” o “huesuda”,
nomás en noviembre le llaman;
“¡ay que rima tan sesuda!”,
varios al escritor aclaman.
Mucho más que tradiciones,
parecen lugares comunes,
comunes como panteones
o como latas de atunes.
Ya basta de ser tan fríos,
molestia ya no les causo,
así como Memo Ríos,
termino y les pido un aplauso.
* Piolo Juvera es, sobre todo, humorista. Se ha dedicado al periodismo, la publicidad y la improvisación teatral, entre otras cosas. Es chilango treintañero, ciclista utilitario, tuitero empedernido, fanático de los juegos de palabras y tan vegetariano que come con cierta culpa el pan de muerto.