Claudia Ramos · 6 de febrero de 2026
El furor que ha causado en los últimos días la llegada al país de BTS no es de gratis, este grupo musical se ha colocado en las preferencias mundiales y el K-Pop enloquece a jóvenes y no tan jóvenes. Tan es así, que la venta de boletos para su concierto que será en mayo en el estadio GNP se salió de control y miles de fans perdieron la oportunidad de estar cerca de ellos.
Tal fue la decepción del “Army”, que la presidenta Claudia Sheinbaum envió una carta diplomática al presidente de Corea, Lee Jae-myung, para pedir que la agrupación abriera más fechas. En los últimos años, Corea del Sur ha impactado al mundo con su música, sus productos de belleza y hasta sus telenovelas; en poco tiempo ha logrado colocarse con gran velocidad en las preferencias de las nuevas generaciones.
Recordemos que hace 80 años este país asiático estaba devastado por la guerra, sumido en una enorme pobreza y sus niveles de analfabetismo alcanzaban 80 %. ¿Cómo puede entonces hoy posicionarse entre las grandes economías del mundo y entre los gustos de millones y millones de consumidores? La clave fue, entre otras cosas, priorizar e invertir en la formación de sus estudiantes como motor de crecimiento.
Con cerca de 51.8 millones de habitantes y un PIB per cápita alrededor de 36,129 dólares, Corea claramente es una economía fuerte y en crecimiento; México, con 133 millones de habitantes, tiene un PIB per cápita que ronda los 13,000 dólares.
El Panorama de la educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) nos dice que este país destina aproximadamente 21,476 dólares por alumno en educación básica y media superior, una de las cifras más altas entre los países miembros. De acuerdo con este mismo reporte, los mayores incrementos en inversión por estudiante entre 2015 y 2022 se dieron en Bulgaria (67 %) y Corea (63 %), mientras que Letonia, México y Turquía reportaron disminuciones en el gasto por estudiante.
Corea invierte 5.6 % de su PIB en educación. México invierte 4.3 % de su PIB, por debajo del promedio de la OCDE que es de 4.7 % y gasta en por estudiante 4,066 dólares.
Los resultados en pruebas internacionales confirman lo que la inversión busca lograr. En PISA 2022 Corea se ubicó en los primeros puestos: 84 % de sus estudiantes de 15 años pueden usar las matemáticas de forma eficiente en la vida diaria y 85 % comprenden lo que leen. México, en ese mismo año, quedó en el puesto 51 de 81 economías evaluadas; apenas 34 % de los jóvenes mexicanos tienen resultados esperados en matemáticas y 53 % en lectura.
Corea del Sur invirtió en las personas, creó políticas educativas de largo plazo y buscó medir los aprendizajes de las y los estudiantes para saber si su sistema educativo funciona. No solo gastó más, construyó escuelas técnicas, fortaleció la educación obligatoria y gratuita, ofreció alimentación escolar y abrió rutas para lograr que el 70 % de las y los coreanos vayan a la universidad.
Y mientras este país asiático monitorea el rendimiento estudiantil en matemáticas, ciencias y lectura con PISA y otras pruebas como TIMSS (Trends in International Mathematics and Science Study) y PIRLS (Progress in International Reading Literacy Study), en México desde 2019, el único termómetro del aprendizaje es PISA.
De acuerdo con la evidencia de las pruebas internacionales, en Corea, la formación académica permite a las y los estudiantes adquirir las competencias que el mundo les exige. Los integrantes de BTS (todos con licenciatura y algunos con maestría), estudiaron carreras acordes a lo que hacen, comunicación y publicidad, producción musical, artes escénicas y radiodifusión; ellos combinan talento con aprendizaje. Otros cantantes y actores reconocidos como las integrantes de Twice, EJAE y Kim Tae-ri, por mencionar algunos, cuentan con estudios relacionados con el entretenimiento.
Podríamos decir que Corea tiene otra cultura, otra realidad socioeconómica, otra geografía, pero lo que es innegable es que sí invierte en sus estudiantes y en su sistema educativo, la autoridad sí considera que medir el aprendizaje es importante, y cuando esto pasa, se cambia el futuro de las personas. Es un ejemplo de que sí se puede.
Corea está de moda, pero no solamente por sus dramas, su música y sus cosméticos, está de moda porque supo fortalecer su educación. Sería bueno que la próxima carta que reciban de parte de México sea para buscar la forma de replicar las buenas prácticas de su sistema educativo.
* Luz Romano (@LromanoE) es directora de Comunicación Institucional en Mexicanos Primero.