Big brother virtual

blogeditor · 13 de agosto de 2014

Big brother virtual

Hoy sonó tu alarma a las 6:35. A las 6:36 con 47 segundos lograste despertar y alcanzaste el celular para abrir Facebook y publicar un artículo relacionado con los beneficios del café. Mandaste por whatsapp a tu chat grupal una foto que también subiste a Instagram y Twitter de la cena de ayer (donde “taggeaste” a los amigos y diste la ubicación del evento). Comenzaste a leer Animal Político para enterarte sobre lo que acontece en el país; pero desde la noche anterior, ya tenías cuatro ventanas abiertas de internet en tu celular.

En la primera tenías abierto Facebook y diste “me gusta” a las nuevas tabletas, bicicletas, ropa deportiva y condones. En la segunda dejaste abierto tu Gmail al usar Google Maps para saber la mejor ruta en bicicleta de tu oficina al nuevo café. En la tercera organizabas y dabas “like” a tu música favorita para las próximas 3 semanas en Spotify. En la cuarta página confesabas tus gustos por los zapatos, vestidos y bolsas, e incluso ingresaste los números de tu tarjeta de crédito para comprarte un pantalón. Toda esta información ya la habías regalado a distintas empresas sin ser del todo consciente. Y esto a penas a las 6:36 am con 48 segundos del miércoles trece de agosto de 2014. Bueno, en realidad desde ayer cuando abriste las cuatro páginas de internet.

¿Puedes imaginar la cantidad de información que sólo tú generas en internet en un día, en una semana, en un mes? Si tú no puedes ni pensarlo, no te preocupes, las empresas de internet la tienen registrada. Te conocen en imagen y en video. Conocen todos tus hábitos, tus actividades, a dónde vas, qué te gusta, con quién sales, lo que dices. Esta información digital que generas diariamente y a cada instante se le llama “Big Data” y pretende ser utilizada para entender y predecir comportamientos colectivos.

Bastan pocos ejemplos para conocer la importancia que ha cobrado “Big Data”. Ya hay estudios que predicen la influenza en tiempo real y en lugares específicos. Esto para advertir a cada centro médico del posible número de casos con la enfermedad y darles oportunidad de organizarse previamente ante la contingencia. La industria del cine, por ejemplo, encontró que se puede pronosticar el futuro financiero de películas antes de su estreno analizando visitas a Wikipedia.

Y para ir un poco más lejos, con tanta información disponible y sabiendo tanto de tantas personas suena atractivo el hecho de acabar con la teoría y con el “aburrido” método científico. Chris Anderson de la revista Wired hace unos años escribió precisamente este argumento: ya que sabemos tanto podemos lanzar números, datos e información a las grandes computadoras para encontrar patrones que la ciencia no ha podido hallar.

Yo todavía tengo mis reservas con #BigData. A pesar de que podemos generar predicciones interesantísimas sobre el comportamiento colectivo aun hay que aprender mucho sobre el tema. Por ejemplo, ¿qué pasa con la protección de datos personales? ¿Todas las empresas de internet tienen claros lineamientos de lo que harán con la información que les regalamos? ¿Es legal que empresas de internet tengan toda esa información sin notificar a usuarios?

El camino por recorrer con #BigData es largo. Sin duda debemos abrir la puerta a este tipo de herramientas para analizar el entorno social. Sin embargo, es necesario que la academia, empresas y periodistas vean el panorama completo e identifiquen opciones de cómo complementar #BigData con instrumentos de análisis más consolidados, como por ejemplo las encuestas. A pesar de que ya hay posiciones en varios frentes que pretenden enterrar las encuestas a costa del #BigData. Pero esa es otra historia que platicaremos pronto.

En lo de mientras sigan dejando su huella virtual con cada uno de sus clicks.

 

@yamilnares