Redacción Animal Político · 20 de septiembre de 2024
La palabra es un rasgo que define nuestra humanidad. Con ella expresamos infinidad de sensaciones, sentimientos, ideas, deseos, pensamientos. Razonamos con palabras y nos construimos y deconstruimos con ellas. Hoy, convoco a las personas lectoras a juntar un manojito de ellas para que en la conmemoración por los diez años de la desaparición de los jóvenes de Ayotzinapa, expresemos a sus familias mensajes de apoyo y solidaridad en su búsqueda de justicia.
La idea es sencilla pero poderosa. Para la elaboración de sus mensajes les proponemos utilizar una o varias de las siguientes palabras: búsqueda, esperanza, lucha, impunidad, resiliencia, solidaridad, protesta, rabia, indignación y dignidad. Todas ellas nos recuerdan las emociones y desafíos que hemos vivido a lo largo de una década de lucha por el esclarecimiento del caso. El objetivo es ofrecer a las familias de los jóvenes un acompañamiento solidario en este momento tan importante.
Podrán depositar sus mensajes en el buzón solidario que está en nuestra página y que permanecerá abierto hasta el 23 de septiembre de 2024. Los mensajes serán entregados a los padres y madres de los estudiantes el 26 de septiembre de 2024, día en que se cumplen diez años de la desaparición de los jóvenes.
La acción que proponemos desde Amnistía Internacional forma parte de la activación que lanzamos el 18 de septiembre de 2024 denominada A10tzinapa, por la justicia, por la verdad. Esta incluye un conversatorio virtual que se efectuará el martes 24 de septiembre, a partir de las nueve de la mañana, con la participación de dos madres de los estudiantes y representantes de las organizaciones que hemos dado seguimiento y apoyo a las familias de los jóvenes, como el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y Amnistía Internacional.
El conversatorio podrá ser seguido en el Facebook de Amnistía Internacional, sección mexicana: amnistíamexico
La desaparición forzada de los 43 jóvenes estudiantes de Ayotzinapa es parte de las terribles violaciones a derechos humanos registradas en México, como la represión de estudiantes registrada en 1968 o la persecución contra disidentes políticos de la década de los 70.
Es inimaginable el dolor que los padres y madres de los jóvenes han soportado en una década de impunidad, como víctimas que son de este crimen de Estado. En diversas sentencias, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) advierte que “la violación de la integridad psíquica y moral de [los] familiares, es una consecuencia directa de [la] desaparición forzada” y que “la privación continua de la verdad acerca del destino de un desaparecido constituye una forma de trato cruel, inhumano y degradante para los familiares cercanos”.
Desde que ocurrió la desaparición de los estudiantes –el 26 de septiembre de 2014–, en Amnistía Internacional hemos monitoreado el caso y su seguimiento figura, hasta la fecha, en nuestros informes anuales Sobre la situación de los derechos humanos en el mundo.
En diez años nuestro movimiento ha demostrado de muy diversas maneras su solidaridad con las familias de los estudiantes. En el año 2016, en el marco del Día internacional de las víctimas de desapariciones forzadas, Amnistía Internacional llevó a cabo la activación Tu luz mantiene a los desaparecidos con vida, con la colaboración de la agencia La Despensa y del pintor franco canadiense, Steven Spazuk, el artista del fuego, conocido así por utilizar la llama de una vela para crear cuadros.
El video del proceso creativo es sumamente emotivo. En él se aprecia cómo la llama de la vela, guiada por la mano del artista, devela en un lienzo blanco cada uno de los rostros de los jóvenes desaparecidos. La luz los hace visibles poco a poco ante nuestras miradas, nos remite a sus historias, a sus vidas truncadas y a la urgente necesidad de que haya justicia en este caso que nos ha marcado como sociedad.

Esta activación permitió recaudar también 21 mil 985 firmas de personas que se sumaron a la exigencia de realizar una investigación profesional de lo ocurrido en Ayotzinapa. Nuestro llamado incluyó la exigencia de justicia para muchos otros casos de desaparición forzada en el mundo.
En 2016 presentamos también nuestro informe México: un trato de indolencia, la respuesta del Estado frente a la desaparición de personas en México. Éste analiza el caso de Ayotzinapa, así como la crisis de desapariciones en Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua. Sobre el primero, advertimos, ya desde ese año, no solo de las deficiencias en la investigación, sino también del trato indigno que dan las autoridades a las familias de los jóvenes que, además, han sufrido afectaciones a su salud por lo que ha significado la pérdida de sus familiares.
Actualmente, acompañamos la difusión del documental Este arte que abraza, de Juan Castro Gessner, que registra un sin fin de actividades creativas de músicos, pintores, fotógrafas, artistas de teatro, bordadoras, cuentacuentos, ilustradores y bailarinas quienes, mediante sus expresiones artísticas, expresan su solidaridad con los estudiantes y sus familias.
De este magnífico trabajo retomo una parte del texto del escritor y poeta Edson Lechuga, incluido en el referido video, que expresa lo que muchas personas sentimos: “digo semilla y te nombro, porque no hacerlo es morir, con los ojos abiertos pero morir, respirando pero morir, morirme, morirnos, morirte y no te quiero muerto sino vivo, como el fuego de tu nombre, como el alma de esta ciudad que tiembla hoy, cuando todos decimos tu nombre Ayotzinapa…”.
La palabra construye y deconstruye nuestras emociones.
En el seguimiento del caso también hemos difundido comunicados, posicionamientos en nuestras redes sociales y realizado muchas otras activaciones protagonizadas por nuestras activistas de México y de otras secciones.
Entre las actividades recientes está la Acción Urgente que lanzamos el 9 de febrero de 2024, en apoyo de la exigencia del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) para que el gobierno entregara más de 800 documentos en poder de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), relacionados con el traslado de 17 estudiantes desde la estación de policía municipal de barandilla hasta las afueras de Iguala.
De acuerdo con el GIEI esa información está en poder de la Sedena por la escucha que realizó de los teléfonos celulares del subdirector de policía de barandilla y del líder del grupo delictivo de la zona Guerreros Unidos. Conscientes de la existencia de la misma, los familiares de los jóvenes han insistido en que les sea entregada desde julio de 2023. Sin embargo, la Sedena niega tenerla.

Como parte de la campaña pública para que el Estado mexicano entregue información crucial que contribuya al esclarecimiento del paradero de los jóvenes estudiantes, el 24 de junio de 2024 lanzamos otra Acción Urgente luego de que el Ejecutivo se reuniera con los y las madres de los jóvenes –el 3 de junio de 2024–, a quienes entregó solo 15 documentos de los 800 solicitados por ellos.
Desde Amnistía Internacional hemos insistido en que el Estado mexicano tiene la obligación de asegurar la participación de las familias y de sus abogados en la investigación, en que deben tener acceso pleno a la información, así como a los expedientes como se establece en los estándares internacionales de derechos humanos.
La investigación del caso registró avances relevantes entre 2018 y 2022, lapso en el que se constituyó la Comisión Investigadora para el caso Ayotzinapa y la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el caso Ayotzinapa (UEILCA). Además el gobierno mexicano aceptó la competencia del Comité contra la Desaparición Forzada para examinar casos de desaparición en México.
Sin embargo, los desacuerdos entre la Fiscalía General de la República (FGR) y la UEILCA condujeron a la renuncia del titular de esta, Omar Gómez Trejo, en 2022, a lo que se sumó el fin de la colaboración del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), que hizo señalamientos claros sobre la negativa de la Sedena para entregar la información que tiene en su poder sobre el caso.
Es urgente reencausar el proceso y recuperar lo que se avanzó. El Estado mexicano tiene la obligación de hacerlo con sensibilidad, empatía y respeto al dolor de las familias, lo que lleva a poner las necesidades de éstas en el centro del proceso. También hemos insistido en que se realice una investigación imparcial, verificable y seria para superar las inconsistencias y omisiones que han empantanado el caso y permita a las familias saber lo que pasó con información confiable y contundente.
En nuestras manos está mantener la luz que recuerde a las personas desaparecidas, en nuestras palabras de aliento el apoyo que acompañe solidariamente a las familias de los jóvenes de Ayotzinapa. Nuestras acciones les darán fuerza para mantenerse –y mantenernos porque el caso nos atañe a todos y todas– resilientes en la lucha contra la impunidad hasta que accedan a la justicia, la verdad y la reparación integral del daño, ¡que no debe demorar más!
* Edith Olivares Ferreto (@EdithFerreto) es directora ejecutiva de Amnistía Internacional México (@amnistiamexico).