Avances en educación menstrual

Redacción Animal Político · 1 de junio de 2023

Avances en educación menstrual

El artículo 3 de la Constitución reconoce el derecho a la educación sexual integral, esto es que las niñas, niños y jóvenes tienen el derecho a recibir información suficiente, adecuada y oportuna acerca de sus cuerpos. Al ser integral debe comprender todos y cada uno de los procesos biológicos que tienen que ver con las partes y órganos reproductivos.

Esta disposición tendría que ser suficiente para que se dirijan y fomenten aprendizajes sobre la menstruación, tema que no es un asunto de mujeres, sino que al ser un proceso natural que afecta a más de la mitad de la población durante la mitad de su vida resulta ser un asunto social. Sin embargo, no ha sido suficiente. Los libros de texto de hasta la última edición que conocemos mencionan el tema sólo dos veces, la primera en el libro de biología de cuarto de primaria y la segunda en el de quinto. Ambas ocasiones sin entrar en muchos detalles.

Por ello, diversas colectivas, académicas, activistas han buscado incidir, y legisladoras y legisladores locales se han unido a la causa para reformar leyes estatales que puedan disponer de manera más concisa sobre menstruación desde el punto de vista educativo. Hasta ahora hay un avance de 11 estados que han cambiado sus leyes de educación: Aguascalientes, Baja California, Coahuila, Colima, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Morelos, Puebla, Sonora y Tamaulipas. Sus reformas consideran en algunos casos la entrega de insumos para higiene y en otros el desarrollo de materiales educativos sobre el tema. La mayoría considera ambas medidas, y el caso más reciente es el de Sonora que mandata, además, la adecuación de infraestructura y promoción de derechos menstruales en el ámbito escolar.

Al tratarse de cambios recientes, no han terminado de concretarse las acciones en todas las entidades, por ello es necesario no soltar el tema sólo por tener la ley escrita, por el contrario, ahora más que nunca hay que poner el tema sobre la mesa. Hay que empujar hasta que se haga realidad y que podamos tener certeza de que las maestras y maestros contarán con todos los materiales y herramientas que necesitan para llevar los aprendizajes a sus estudiantes y que las escuelas contarán con el presupuesto suficiente para cumplir.

Cuando no hay información adecuada, los tabúes, los estereotipos y los estigmas la sustituyen, perpetuando desigualdades. Las niñas tienen derecho a saber el rango de edad en el que llegará por primera vez su periodo, los cambios físicos que experimentarán, los posibles malestares, las alternativas para gestionarlo, pero sobre todo que se trata de un suceso que es natural, que no las limita en los deportes, juegos u otras actividades y que es algo de lo que no se deben avergonzar. Además, las niñas tienen derecho a contar con toallas, tampones, copas u otros insumos que les permitan gestionar la sangre menstrual sintiéndose frescas, limpias y cómodas.

La ley ya lo reconoció, ahora pidamos a las autoridades ejecutivas su intervención en el tema, garanticen los derechos de las niñas y hablemos de menstruación en las escuelas.

* Jeny Farías (@Jenyca) es directora de proyectos especiales en Mexicanos Primero.