Autocrítica

Rubén Aguilar · 5 de julio de 2011

Autocrítica

El PAN y el PRD están obligados a una reflexión profunda, para explicar la derrota electoral en el Estado de México, Coahuila y Nayarit. No basta con quejarse del PRI y asumir la condición de víctimas. Deben ser autocríticos. Los ciudadanos simpatizantes reclaman que eso ocurra.

El domingo por la noche escribí en el twitter que “el PRD y el PAN tienen que analizar a fondo estos resultados”  y de inmediato recibí, entre otros, estos comentarios:

–      “…por una vez en su vida ambos partidos deben ser autocríticos”.

–      “Lo prometieron en 2010 y vemos los resultados de ignorarlo”.

–      “El PRD tuvo la oportunidad de hacer de esta competencia algo más que una participación testimonial”.

–      “Si no lo hacen, quienes salimos perdiendo somos los mexicanos”.

–      “El PAN y el PRD no sólo perdieron sino que fueron arrollados”.

–      “Deben contemplar una reestructuración de sus estrategias generales”.

–      “Sus candidatos no se ven nada cercanos a los ciudadanos”.

–      “¿Cómo imaginar el ascenso de Lula sin la alianza con los conservadores”.

–      “Las oposiciones de todo el mundo se han unido alguna vez mas allá del dogma ideológico…”.

–      “Los líderes tienen que hacer la autocrítica por sus militantes…”.

–      “Malas campañas aunado a la imagen de malos gobiernos…”.

–      “La izquierda tienen que superar los caudillismos heredados de lo más arcaico del PRI”.

–      “El abstencionismo fue enorme en el Estado de México y las alianzas lo habrían contrarrestado”.

–      “Mucha gente que fue a la consulta e ignoraron su voto, ya no votó ajora”.

–      “…el PRD y el PAN no dieron batalla en ningún lado”.

Estas opiniones representan bien la mirada de una ciudadanía que quiere que el PAN y el PRD tengan un papel más importante en la vida nacional y que asumen que si continúan como hasta ahora no van a ser competitivos frente a un PRI cada vez más fuerte.

Un grave error del PAN y el PRD sería culpar a los otros de su derrota y no reconocer sus errores, que se ven ahora como evidentes. La alianza, por ejemplo, los hubiera hecho ganar en Nayarit y hubieran sido muy competitivos en el Estado de México.

El PAN y el PRD están obligados, de cara al 2012, a cambios profundos de estrategia. Entre otras cosas deben proponerse: elegir a candidatos más competitivos; estar más cera de la gente; ir en alianza; dejar atrás todo dogmatismo y ser más imaginativos.