Redacción Animal Político · 25 de noviembre de 2025
Cuando se habla de atropellamientos en Ciudad Juárez, especialmente sobre la Avenida de las Torres, a menudo se repite la narrativa de que la culpa es del peatón “imprudente”. Pero esta lectura es limitada y peligrosa: la verdadera imprudencia está en quienes diseñan y gestionan la vía, y en quienes han permitido que primen los flujos vehiculares sobre la seguridad y el bienestar de todos los usuarios.
La Avenida de las Torres no es solo un conflicto para quienes caminan: su configuración y velocidad la convierten en un corredor riesgoso para todos. Según datos de Estrategia Misión Cero, con base en siniestros recogidos por AXA México entre 2015 y 2023, algunos de sus cruces son particularmente graves:
Estos números no apuntan a hechos aislados ni errores meramente ciudadanos: reflejan un patrón sistemático de riesgo vial elevado, especialmente en una avenida que prioriza el automóvil.
El problema se agrava cuando vemos que la infraestructura peatonal y ciclista en Las Torres es insuficiente y mal pensada. De acuerdo con análisis ciudadanos, la frecuencia de cruces peatonales en esta avenida es mucho menor que en otras avenidas principales: mientras que en avenidas como Tecnológico o Gómez Morín las personas pueden cruzar aproximadamente cada 300 metros, en Las Torres hay tramos donde un cruce se encuentra cada 800 metros e incluso casos extremos de 1.7 kilómetros sin cruce seguro.
Esa distancia es especialmente grave si consideramos quién camina en esta zona: las personas necesitan cruzar para subirse o bajarse del transporte público, ya que Las Torres atraviesa zonas residenciales y comerciales con bocacalles donde hay paradas y también el tránsito constante entre colonias residenciales y zonas de comercio, lo que obliga a cruces peatonales frecuentes.
Sobre infraestructura ciclista, no hay (o no al menos en los proyectos anunciados) una red clara de ciclovías seguras, y la ampliación vial parece centrarse en carriles para autos más que en infraestructura para movilidad activa.

Contexto territorial de Av. de las Torres en Ciudad Juárez. Fuente: Juárez se Mueve.
Mientras los siniestros se acumulan, las autoridades avanzan con un proyecto de ampliación de Las Torres: más carriles, más velocidad. Según el Ayuntamiento, la obra (iniciada en 2025) contempla la reconstrucción de base, subbase, carpeta asfáltica y la adición de un nuevo carril en el cuerpo poniente con una inversión de más de 48 millones de pesos.
Sin embargo, colectivos ciudadanos y el Consejo de Movilidad han señalado que el proyecto debe garantizar un enfoque integral: no basta con más carriles para autos, debe haber también banquetas amplias, cruces seguros y ciclorutas. Justamente, la omisión es aún más grave porque existen leyes y normativas vigentes que deberían obligar a este tipo de diseño:
No aplicar estas normativas no es un descuido administrativo: es una decisión política que pone en riesgo a quienes caminan, pedalean, transitan o simplemente viven en esa avenida.
Para reducir los siniestros graves es indispensable controlar la velocidad vehicular, con cambios en el diseño vial esto es posible. Los estándares internacionales (respaldados por la OMS y otras organizaciones de seguridad vial) muestran que la probabilidad de muerte o lesión grave se incrementa dramáticamente cuando los vehículos circulan a velocidades elevadas.
En ese sentido, las autoridades municipales y estatales deben:
Cuando un peatón es atropellado en la Avenida de las Torres, no es suficiente responsabilizarlo por “cruzar mal”: hay un diseño vial que facilita el exceso de velocidad, escasas oportunidades seguras para cruzar, y decisiones políticas que priorizan más carriles de autos que la vida humana.
La ampliación de Las Torres podría ser una oportunidad para transformar la avenida, pero sin un enfoque integral, inclusivo y normativo, será simplemente una ampliación para el auto, no para las personas. Las autoridades tienen la responsabilidad y la obligación de cumplir con la ley vigente y proteger a quienes más vulnerables son en el espacio público.
Es hora de que la ciudad deje de justificar la tragedia como “imprudencia peatonal” y reconozca la verdadera imprudencia: diseñar calles para la velocidad sin pensar en quienes caminan.

Contexto peatonal de Av. de las Torres en Ciudad Juárez. Fuente: Juárez se Mueve.
* Sergio Andrade-Ochoa (@rat_inside) actualmente es catedrático-investigador de la Universidad Autónoma de Chihuahua y líder del proyecto de Estrategia Misión Cero. Ha sido reconocido por la International Youth Foundation, Fundación MAPFRE, la Federación Latinoamericana de Asociaciones Químicas, el Gobierno del Estado de Chihuahua, la Secretaría de Desarrollo Social y Rotary International por sus contribuciones en materia de derechos humanos, salud pública, ciencia y tecnología.