Atria 2022: ¿qué significa ser una mujer política?

Redacción Animal Político · 12 de octubre de 2022

Atria 2022: ¿qué significa ser una mujer política?

#Atria22 fue nuestro primer encuentro nacional donde más de 100 mujeres reflexionamos, discutimos y trabajamos los modelos que queremos impulsar desde Aúna. Aquí la experiencia de una de nuestras participantes.

El himno que recordaré siempre de mi paso por Atria fue “Busca un problema” de Natalia Lafourcade. Por un lado, esta canción me permitió sentir el calor espiritual que brotaba de las asistentes cuando entonaban al unísono su coro. Además, me permitió comprender la decisión valiente de las Aúnas frente al problema de la participación política de las mujeres en México, y que están encarando, a su vez, las limitaciones jurídicas para convertirse en una plataforma que impulsa los liderazgos de las mujeres -sin ningún tinte político- para transformar la política tradicional.

El intercambio de experiencias entre México, Colombia, Brasil y Estados Unidos que se dio durante el encuentro refleja que las luchas latinoamericanas se conectan, se retroalimentan y se impulsan para construir sociedades con mayor igualdad, con garantía de cumplimiento de los derechos humanos y la búsqueda de justicia para las mujeres. Vimos que el posicionamiento de las agendas para la transformación se materializa en la creación de plataformas que se encargan de ser un puente entre el Estado y la ciudadanía. Y es que, en una coyuntura en la que sólo el 17 % de personas en Latinoamérica confía en la democracia, se hace necesario empezar a cuestionarnos cuál es el lugar de las mujeres, las juventudes, la adultez mayor e incluso de la niñez en esa construcción y consolidación democrática.

Para lograrlo, reflexionamos en lo necesario que es imaginar, dialogar, aportar, crear e idear cuál es el tipo de sociedad que queremos construir. Desde Artemisas en Colombia, organización de incidencia política feminista, hemos trabajado por fortalecer la democracia de nuestro país desde cuatro principios feministas:

  1. Reconocimiento: necesitamos que el Estado y la sociedad reconozca a las mujeres en su diversidad como ciudadanas y sujetas políticas para garantizar sus derechos sin ningún tipo de discriminación.
  2. Representación: El Estado comprenderá que ninguna decisión, consulta ni elección se hará sin mujeres; por lo tanto, es necesario aumentar la representación de las mujeres en los espacios de poder.
  3. Redistribución: el poder, la cultura y la economía se redistribuirá a las mujeres siendo las que aportan más del 20% PIB en Colombia, y las que se mantienen en condiciones de pobreza extrema.
  4. Reducción de desigualdades: todas las políticas, reformas y leyes tendrán un enfoque de género que le apueste a reducir universalmente las brechas de género en cada sector.

Claro que llegar con este tipo de propuestas a un sistema cuyos privilegios no están dispuestos a negociar asusta. Y más ante una institucionalidad que no ha sido creada para responder a las necesidades de las mujeres, ni mucho menos está acostumbrada a tener mujeres críticas, con agencia y autonomía tomando decisiones al interior de ella. La inacción de los partidos y movimientos políticos para dar garantías efectivas a la participación política de las mujeres deja mucho que desear, lo cual obliga a las mujeres a organizarse para hacer cumplir sus derechos. De esta manera, exaltamos el valioso ejercicio de crear espacios como Atria para reconocer lo que significa ser mujer política, y no solamente desde lo electoral, sino desde los diferentes frentes que cada una batalla y, a partir de ello, construir una red que permita transformar y rodear la política desde el feminismo.

Cuando durante el encuentro se lanzó la pregunta “¿qué significa ser una mujer política?”, lo primero que me vino a la cabeza es la forma en la que nos presentamos al mundo, desde lo físico hasta las ideas. Lo cierto es que jamás imaginé lo que otras personas verían de mí. Durante la trayectoria de trabajo con la red Nosotras Ahora y Raíces Diversas en Colombia, he entendido cómo otras mujeres ven la política en mi país: blanca, heterosexual, clasista, privilegiada, racista, homófoba, masculina y con valores (o antivalores) como la corrupción, la mentira, el engaño, el abuso de poder y la violencia. Entonces, ¿qué cambia cuando una mujer se convierte en política? El intercambio generacional, étnico y diverso nos permitió reflejar que las mujeres hacemos política desde las acciones no violentas, desde lo colectivo y colaborativo, desde la transparencia, desde el reconocimiento, desde la negociación y el diálogo, y sobre todo desde la sororidad, una noción muy presente entre las Aúna.

Apostarle a la existencia de esta plataforma permite que se garantice el cumplimiento de cada uno de los derechos ganados por las mujeres en el país y, además, nos devuelve el poder para sentirnos dueñas de nuestra vida, como dice la canción.

* Valentina Enciso es coordinadora de Acción Política de la Organización Artemisas. Editó: Gina Rodríguez.