blogeditor · 17 de febrero de 2017
Por: Eunice Rendón (@eunicerendon)
Hasta hace algunos meses los dreamers, su historia y situación en Estados Unidos era poco conocida y mencionada en los medios mexicanos; si acaso algunas notas a partir de las visitas que algunos de ellos, con un permiso especial, realizaron a México. Hoy, gracias a Trump, se ha hablado más de estos jóvenes valientes, a quienes siendo muy pequeños sus padres se los llevaron a Estados Unidos, y crecieron y se desarrollaron por allá. Son jóvenes binacionales, puentes entre ambas naciones, con cultura y raíces mexicanas y al mismo tiempo formados en instituciones y contextos americanos. Ellos tienen amor por ambos países, pero conocen mejor la vida en la Unión Americana. De México, nostalgia, historias, cultura y lazos han heredado de las historias y vida de sus padres, los verdaderos dreamers, que se fueron en busca de un mejor futuro a Estados Unidos. De nuestros vecinos han adoptado la lengua, practicidad y dinamismo. Esta combinación les da un valor agregado y coloca como recursos humanos sumamente valiosos.
En estos días varios sucesos característicos de la Era Trump se han dado. Se iniciaron redadas a migrantes sin procesos o acusaciones en su contra. Se deportó a Guadalupe por acudir a un trámite al servicio de inmigración y control de aduanas, ambos casos bajo la presunción del presidente Trump en sus declaraciones relacionadas con limpiar a Estados Unidos. Sin embargo, algo que no esperábamos ver tan pronto es la detención del primer dreamer, Daniel Ramírez. Daniel es DACA, es decir, se encuentra bajo el manto de la Acción Ejecutiva puesta en marcha por Obama en el 2012 que por primera vez les permite a aquellos jóvenes que, nacidos en otro lugar, llegaron al vecino país del norte en la infancia, contar con licencia de conducir, tener acceso a algunos beneficios sociales e incluso les abre la oportunidad de poder salir y regresar a Estados Unidos.
El caso de Daniel ha sido seguido desde su detención. No sabemos que va a pasar con este caso, esta semana se dará mayor luz sobre el suceso. Por lo mientras, sus abogados y la comunidad de jóvenes soñadores se moviliza. Los abogados del joven han estado versados sobre la defensa para que éste pueda ser liberado, esperando que se trate de un error y salga lo antes posible del encierro y preparando también una demanda por violación a los derechos del joven que sin ningún motivo fue arrestado. El caso deja un precedente. Con Trump seguramente veremos muchas cosas que pasarán por primera vez. Para justificar el acto, las autoridades han mencionado un supuesto vínculo con pandillas y crimen, derivado de un tatuaje del joven y de presiones realizadas durante el interrogatorio, realizado tras la detención según nos han comentado. Para demostrar esto, las pruebas contundentes deben de ser exigidas y presentadas.
Trump había declarado que para determinar lo que sucederá con los dreamers daría un anuncio más adelante pero que tenía buen corazón… y con la persecución y caso de Daniel hace gala del tamaño y la insensibilidad del mismo. Nadie espera acciones lógicas del actual presidente de Estados Unidos, pero vale la pena mencionar que los dreamers, por su visión y cultura dual, son la población migrante más valiosa, productiva y estratégica que, en un país multicultural como Estados Unidos, es por demás útil contar con recursos como estos que conecten y sincreticen culturas. Maltratar e intentar expulsar a estas juventudes es un despropósito y una idiotez. Además, veremos qué decisiones se toma con estas juventudes que están perfectamente ubicados y con el permiso DACA que debe renovarse cada dos años y existe el riesgo de verse mermado con las nuevas políticas.
Debido a la historia y esfuerzo en equipo que los más de 750 mil dreamers que existen en la Unión Americana han logrado consolidar, hoy constituyen uno de los grupos mejor organizados, con gran motivación y fuerza para dar la batalla ante lo que se esta presentando con Donald Trump. Daniel es emblemático y nuestros dreamers, que son el vínculo más importante entre México y Estados Unidos, manifiestan su apoyo en diferentes expresiones y dinámicas, a este joven que desde los cuatro años vive en ese país. Es el primer caso y no queremos ninguno más, comenta un líder del movimiento dreamer…Tenemos que hacer que nuestra voz y deseos se escuchen para que la próxima vez que se quiera detener a alguno de nosotros se la piensen más. Estos jóvenes hacen un llamado para que todo aquel que quiera apoyar la causa y hacer notar que no estamos de acuerdo con este primer caso, contribuya utilizando el hashtag #FreeDaniel con más fuerza este viernes que se determinará su futuro y probablemente el camino del resto de estas juventudes binacionales.
* Eunice Rendón es coordinadora de la iniciativa Agenda Migrante, es doctora en políticas públicas por Sciences-Po París y experta en migrantes y seguridad. Es investigadora SNI I del CONACYT. Ha trabajado en organismos internacionales y en prevención de la violencia desde diversas instituciones de gobierno como la Secretaría de Salud y la Secretaría de Gobernación. Asimismo, el último año fue directora del Instituto de los Mexicanos en el Exterior.