¿Apoyar qué?

Jorge Hill · 29 de enero de 2017

¿Apoyar qué?

Es la misma cantaleta, pasa algo internacional o local que se nos dice que nos amenaza como mexicanos, la ineptitud y corrupción del gobierno en turno -no fallan cada sexenio- saca el cobre y después apelan a nuestro sentido patriotero para ser apoyados.

Con Trump así ha sido y últimamente ha llegado al ridículo. Empezó con uno que otro llamado en las redes sociales para después convertirse en discurso oficial. Los ricos y poderosos nos llaman a apoyar al amado líder Peña Nieto en sus heroicos esfuerzo contra el mal común. Ergo, tus tías en Facebook también.

Pero es ahí mismo, en las redes sociales y en la vida cotidiana donde comienzan a surgir las chispas, donde empiezan a crujir los engranes y algunos se dan el malcriado lujo de preguntar “Pero… ¿apoyar qué?”.

¿Qué estrategias estaríamos apoyando? ¿Qué planes? ¿Cómo se van a llevar a cabo? ¿Cuáles son los precios? ¿A quién afectarían y a quién favorecerían? ¿Basándose en qué? ¿Plan de acción? ¿Algo…?

No, lo que tenemos es al presidente menos popular de la historia del México disfrazado de democracia diciéndonos un mensaje inocentón, vago y con tintes de querer ser esperanzador, como de telenovela de La Gaviota, mezclado con un chorazo de general hollywoodense hacia sus tropas antes de la batalla. Un discurso vacío que sólo nos promete que nuestros intereses como mexicanos serán defendidos, como el peso de López Portillo, como un perro perrazo, así durísimo.

Recuerda uno rápidamente que los intereses de los mexicanos siempre están muy lejos de ser prioridad cuando se trata de cúpulas de poder negociando con otras, recuerda a los bancos cogiéndose al mundo entero para después ser “rescatados” con el dinero de aquellos que siguen sometidos y en cuatro. Recuerda a lo de siempre, pues, a la cantaleta transparente que se vuelve oficial para dorarle la píldora a todos los que se la quieran creer. Y hoy, en pleno 2017, tras incontables señales e historias de repetición, hay tantos y tantas que se lo siguen creyendo. Al parecer esta inocencia no tiene fin y ellos lo saben bien.

Impactante, realmente, que estemos preguntándonos rollos eternos y tangenciales sobre la defensa de nuestra “dignidad” -“soberanía y justicia”, quiso decir tu tía- en vez de preguntarse lo más básico: ¿Qué carajos sigue haciendo un presidente, equipo y gabinete con el 12 % de apoyo aún en el poder?

¿A eso se le va a pedir diplomacia, estrategia, movimiento, acción y “defensa de nuestros intereses”? ¿A eso se le sigue permitiendo discursos vacíos y la nada como estrategia del todo?

 

@JorgeHill