Apátrida: el ignominioso silencio de un migrante que no existe

Redacción Animal Político · 28 de noviembre de 2024

Mi único país verdadero es mi corazón, donde no soy extranjero“.

Stefan Zweig

Jean es originario de la República de Camerún y en 2018 llegó a México para desarrollar su proyecto de vida. No obstante, fue detenido por el Instituto Nacional de Migración (INM) y puesto a disposición de una Estación Migratoria, donde se le privó de su nacionalidad ante la “imposibilidad” del instituto para corroborar su origen. Ahora Jean no tiene nacionalidad, es un apátrida.

Existe una variedad de personas en contexto de movilidad, migrantes, refugiados, asilados políticos entre los más mencionados, sin embargo, no se aborda a los apátridas con la misma frecuencia que a los anteriores. En México la autoridad responsable de atender la condición de apátrida es el Instituto Nacional de Migración (INM), este detiene a personas que se presume se encuentran en el país de forma irregular para remitirlas a Estaciones Migratorias, espacios físicos donde se les priva de su libertad y se decide el futuro de su permanencia en México.

En estos espacios el INM tiene la obligación de verificar la identidad de las personas detenidas con los elementos que estas brindan, entre estos la nacionalidad. Para ello, una vez que las personas establecen el país del que provienen, el instituto debe contactar a estos estados para corroborar dicha información, no obstante, esto no ocurre.

Los funcionarios del INM, ante el desconocimiento de sus propios procesos, falta de sensibilización, desconocimiento de conceptos como “apátrida” y la búsqueda de facilitar sus responsabilidades administrativas, les “ofrecen” (según lo narrado por usuarios de Sin Fronteras) la posibilidad de ser determinados como apátridas como una alternativa “rápida” para obtener una condición regular en el país mediante una residencia permanente. Sin embargo, no se cercioran de la comprehensión de estos conceptos, a menudo ni siquiera les explican en su idioma las implicaciones de adoptar la apatridia ni el impacto que esta condición tiene en sus vidas.

La privación de la nacionalidad es una violación de los derechos humanos que puede tener consecuencias graves en la integración a la sociedad mexicana. Las personas apátridas presentan mayores dificultades para acceder a derechos fundamentales como la educación, el empleo, la salud y la protección social. Además, enfrentan dificultades para viajar, casarse y registrar el nacimiento de sus hijos, perpetuando el ciclo de apatridia.

Por ello desde el área de naturalización de Sin Fronteras I.A.P se ha identificado esta problemática y se atiende de forma directa a personas que fueron privadas de su nacionalidad por el INM. Sin embargo, hemos enfrentado una serie de obstáculos como un marco normativo deficiente que no brinda definiciones y procesos específicos, así como la reserva explícita de la Convención sobre el Estatuto de los Apátridas de 1954 que tiene como consecuencia que México no otorgará facilidades para la naturalización. Posteriormente, México se negó a formar parte de la Convención para Reducir los Casos de Apatridia de 1961. Estos actos ilustran la falta de voluntad del estado mexicano para brindar soluciones duraderas que impulsen la integración de las personas apátridas.

Ante la falta de un mecanismo claro para facilitar el acceso a derechos de las personas, desde Sin Fronteras hemos propuesto el proceso de naturalización mexicana como una solución duradera para la integración y una medida para erradicar la apatridia.

Finalmente es importante señalar que la problemática no radica en la determinación de la apatridia en México, ya que cuando se utiliza correctamente, puede ser una herramienta esencial para proteger a individuos que realmente no tienen una nacionalidad reconocida. Sin embargo, la falta de claridad y la mala implementación de los procedimientos pueden llevar a la privación indebida de la nacionalidad, exacerbando la vulnerabilidad de las personas afectadas. Por lo que es crucial que las autoridades mexicanas fortalezcan los mecanismos de protección internacional y garanticen que la determinación de la apatridia se realice de manera justa y transparente, respetando la voluntad y los derechos humanos de todos los individuos.

* Roberto Rosales Ruiz es encargado del área de Naturalización de Sin Fronteras. Jose Alfredo Chiquito Sandoval es voluntario del área de naturalización de Sin Fronteras.