Crisis sanitaria, ¿quiénes son los grupos más vulnerables?

blogeditor · 25 de junio de 2020

Crisis sanitaria, ¿quiénes son los grupos más vulnerables?

La crisis provocada por el COVID-19 ha tenido un impacto negativo en la economía del país y como consecuencia en la de la población mexicana. Este artículo pretende brindar una visión general de como se han visto afectadas las personas en mayor condición de vulnerabilidad mediante un análisis de los principales indicadores del mercado laboral. Para esto, se utilizaron los datos de la Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE), publicada como una alternativa para monitorear los indicadores de empleo debido a que la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) se recolecta mediante visitas a la vivienda. Si bien la ETOE no es estrictamente comparable con la ENOE, pretende dar seguimiento a los indicadores de empleo1.

Los tres grupos poblacionales que se consideran de mayor relevancia de acuerdo con la situación que se vive actualmente en el país son: 1) personas subocupadas, 2) trabajadores informales y 3) población disponible, ya que como se muestra en la gráfica 1, la composición de estas mostró una recomposición significativa cuando se compara el primer trimestre del año con abril de 2020.

De acuerdo con los datos publicados por la ETOE, en abril 2020 el número de personas subocupadas (en el sector formal e informal) fue de 11.0 millones, lo que representa un incremento de 6.3 millones respecto al primer trimestre del 2020; es decir, esta población casi se duplicó. Lo anterior podría implicar menores ingresos para las personas por laborar menos horas. Es importante mencionar que el 56.0% de la población subocupada en abril únicamente concluyó hasta la secundaria, lo cual puede generar barreras en la incorporación al mercado laboral y de mayores oportunidades de movilidad social según la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Además, el 72.9% de esta población no cuenta con atención médica por parte del lugar en donde trabaja. En otras palabras, si desafortunadamente perdieran su trabajo, no tendrían la posibilidad de solicitar un retiro parcial por desempleo de la subcuenta de ahorro para el retiro, ya que no cuentan con una o no cumplen con los requisitos para hacerlo, por laborar en la informalidad.

En el mismo mes, el número de personas que trabajaron en la informalidad fue de 20.7 millones, lo que representó una disminución de 10.4 millones respecto a los últimos datos disponibles, es decir, el 33.4% de los trabajos informales dejaron de estar disponibles a causa de la crisis. Una contracción de esta magnitud no se había observado desde que se tiene registro. Si la población desocupada fue de 2.1 millones y tan sólo en la informalidad se observa una disminución de 10.4 millones de empleos, ¿en dónde se puede ubicar a esta población? La información sugiere que las personas que laboraban en la informalidad actualmente forman parte de la población no disponible, es decir, las personas que han desistido de buscar empleo o no buscan trabajo por considerar que no tienen posibilidades de encontrarlo. Lo cual no es una buena noticia.

Al analizar los datos de abril 2020 se tiene un total de 20.0 millones de personas disponibles para trabajar, mientras que en el primer trimestre del mismo año esta población sumó 5.8 millones, esto representó un incremento de 14.2 millones de personas. Cabe destacar que el grupo de edad donde se concentra la mayor proporción de personas con disponiblidad para trabajar2 es la población con menos de 29 años (los jóvenes), el cual pasó de 2.4 millones a 6.2 millones de personas.

No obstante, las personas mayores a 60 años registraron un incremento de 2.5 millones, para ubicarse en 4.0 millones de personas en este grupo, que, de acuerdo con la CEPAL, tienen más probabilidad de ser discriminadas en las entrevistas laborales, solamente por su condición de edad.

En conclusión, dada la actual crisis de empleo y ocupación, es importante prestar atención a los grupos analizados en este artículo, ya que tienen alto riesgo de convertirse en población en condición de pobreza. Según la Encuesta de seguimiento de los efectos del COVID-19 (ENCOVID), el impacto de la pandemia pudo haber provocado que hasta el 76.2% de la población haya caído en esta condición, porcentaje que es alarmante. Por una parte, la población subocupada cuenta con alta probabilidad de perder el empleo, puesto que en su mayoría laboran en la informalidad y las unidades económicas en las que trabajan podrían tener poca capacidad económica para soportar el impacto económico de la crisis. Por otra parte, la problemática que enfrentan los adultos mayores cuando buscan reincorporarse al mercado laboral podría convertirlos en uno de los grupos más vulnerables, esto debido a la debilidad del sistema pensionario mexicano, por lo que se deberían explorar programas de inserción laboral para las personas con más de 60 años que buscan seguir estando activas en el mercado de trabajo.

* Miguel Monroy (@menteaventurera) es especialista en análisis estadístico y estudios económicos y el mercado laboral.

 

1 Nota: Se realizará una comparación entre el primer trimestre del 2020 con los datos reportados por la ENOE y de abril 2020 con información de la ETOE, esto debido a que no se cuenta con información individual mensual por parte de la ENOE.

2 La población joven es en donde se concentra el mayor número de personas disponibles para trabajar, pero que no lo hacen por considerar que no tienen posibilidad de encontrar empleo o ya desistieron de buscar uno.