Redacción Animal Político · 6 de julio de 2025
Con motivo del 54 aniversario de la sección mexicana de Amnistía Internacional hicimos una celebración que, con la participación de diversas organizaciones, fue muy emotiva y llena de alegría. Compartimos el texto que leyó el Presidente del Comité Directivo de Amnistía Internacional, sección mexicana, David Montoya, en dicho aniversario. Es un escrito celebratorio salpicado de palabras como: solidaridad, fuerza colectiva, denuncia, utopía, términos sororos que nos impulsan a diario para seguir nuestra lucha en estos tiempos tan complejos.
Gracias por estar aquí, por compartir este momento con nosotras. Hoy no solo conmemoramos 54 años de trabajo de Amnistía Internacional en México. Hoy celebramos la fuerza colectiva de quienes, desde distintos rincones y trincheras, hemos decidido no permanecer en silencio ante la injusticia.
Hace 54 años, en un país que comenzaba a despertar políticamente tras décadas de autoritarismo, un pequeño grupo de personas lideradas por Alicia Escalante de Zara, creyó que los derechos humanos no eran un lujo ni una utopía. Creyó que denunciar la tortura, exigir justicia para las víctimas y proteger la libertad de expresión era no solo posible, sino urgente. Así nació Amnistía Internacional en México.
Desde entonces ha cambiado el país, ha cambiado el mundo y también hemos cambiado nosotras. Hemos aprendido a documentar con más rigor para que lo que denunciamos no pueda no ser tomado en cuenta, a comunicar con más fuerza, para que más personas se sumen a la promoción y defensa de los derechos humanos en este país, y a acompañar con más empatía. Y sobre todo, hemos aprendido que ninguna lucha por los derechos humanos es solitaria.

Porque si algo nos ha enseñado este camino es que el poder de la esperanza no está en las siglas de una organización, sino en el entretejido de resistencias y solidaridades que construimos cada día. Así que todas sus organizaciones, desde colectivas feministas, organizaciones de pueblos originarios, defensoras de la tierra, el territorio y el medio ambiente, centros de derechos humanos, activistas por la diversidad, periodistas, buscadoras, todas y todos ustedes, son parte de esta historia.
Gracias por estar, por incomodar, por persistir.
Hemos enfrentado momentos dolorosos: la desaparición forzada, el feminicidio, la represión, la impunidad. Hemos llorado nombres que no debimos siquiera aprender en las noticias. Pero también hemos encontrado dignidad en las personas que no se rinden, en las madres que buscan a sus familiares desaparecidos, en las comunidades que se organizan, en las juventudes que se atreven.
A 54 años de aquel primer paso, no celebramos un logro aislado. Reconocemos que nuestra voz no sería tan fuerte sin el eco de las suyas. No seríamos nada sin el ejemplo de quienes luchan desde lo local, sin cámaras ni reflectores, pero con una convicción que transforma.
Por eso, esta no es una ceremonia de aniversario. Es un momento para reafirmar un compromiso compartido, para decir que sí. Es cierto que el camino es difícil. Pero también es cierto que no estamos solas, en este camino.
A quienes hoy nos acompañan, gracias por caminar con nosotras. Que este aniversario sea también un recordatorio de que cuando la solidaridad se convierte en acción, ningún poder es más fuerte que nuestra convicción.
Gracias por 54 años de lucha compartida, bienvenides a Casa Amnistía y ahora compartamos esta bonita fiesta en que mis colegas de la oficina han puesto el corazón para que sea una gran celebración.
* David Montoya es presidente del Comité Directivo de Amnistía Internacional, sección mexicana (@amnistiamexico).