blogeditor · 16 de julio de 2021
La migración es uno de los temas más polémicos y controvertidos de la sociedad. Cuando se da de forma irregular, los discursos en contra de las personas que migran se tornan despectivos y muy agresivos. Esas voces que apelan al rechazo se ciegan ante las condiciones de pobreza, violencia y falta de oportunidades que viven las personas migrantes que han tomado la decisión de irse de sus lugares de origen como la última alternativa para poder vivir mejor.
La xenofobia emerge de ideas fundadas en estigmas y estereotipos que no son realidad; y aunque se basan en mentiras, muchas veces logran responsabilizar de todos los males que sufre una sociedad en un enemigo imaginario al que se le atribuyen los peores rasgos a los que pueden estar expuestos, generando discriminación hacia las personas migrantes.
Sin embargo, los señalamientos y advertencias por parte de las autoridades acerca de los riesgos que tiene migrar de forma irregular no han mermado el deseo de las personas por tener un mejor futuro. De hecho, las medidas implementadas para evitar que crucen por las vías legales solo las han orillado a que transiten por rutas peligrosas en condiciones precarias: con limitado acceso a comida y agua potable, sin cobijo y vulnerables ante todo tipo de inseguridades.
Actualmente el problema es muy complejo. Cada año, se estima que alrededor de 300 mil personas migran desde Centroamérica hacia Estados Unidos de forma irregular a través de México. Y este escenario es aún más grave si consideramos que 1 de cada 3 migrantes irregulares que ingresan al país son niñas, niños o adolescentes que muchas veces realizan ese viaje solos, sin la protección y el cuidado de alguna persona adulta. Tan solo en el primer cuatrimestre de este año se registraron más de 65 mil niñas, niños y adolescentes no acompañados que cruzaron la frontera de forma irregular hacia los Estados Unidos desde el territorio mexicano.
Por si esto no fuera poco, los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP) implementados de 2019 a 2020 por el gobierno estadounidense y la pandemia por COVID-19 han impedido que los migrantes continúen con su trayecto hacia Estados Unidos manteniéndolos en territorio mexicano con la expectativa de que algún día puedan estar de ese otro lado.
Ante este panorama, generar empatía -esa capacidad que tenemos para comprender y compartir los sentimientos y contextos de otras personas- se vuelve un reto muy complicado, pero necesario porque para las personas migrantes “cruzar” es aventar una moneda al aire en el que no hay ninguna garantía de que el intento tenga éxito. Es apostar por un trayecto en el que literalmente se arriesga la vida y deben prepararse para experimentar distintas violencias psicológicas, físicas o sexuales 1. Es resignarse a que quizá nunca puedan volver a ver al resto de sus seres queridos. Es prepararse para aprender un nuevo idioma y nuevas costumbres. Es dejar atrás su vida tal como la conocían. Ahora imagina que esto lo viven niñas y niños.
Por estos motivos, en Save the Children convocamos a Guillermo Arriaga -reconocido escritor, guionista, productor y director cinematográfico- y a Humberto Ramos -dibujante de Marvel Comics- para que nos ayudaran a contar la historia de Ana, una niña que huye de Honduras para salvar su vida y la de su familia.
Su lectura permite entender a grandes rasgos el contexto social y económico de Centroamérica. Del mismo modo, visibiliza las duras y agotadoras experiencias que viven los migrantes en el tránsito hacia Estados Unidos, porque para muchos lograr el sueño americano es aguantar distintas pesadillas.
Ana está inspirada en las historias de niñas, niños y adolescentes que son apoyados por el programa “Respuesta Humanitaria para la población vulnerable migrante y solicitante de refugio en la frontera norte y sur de México”, que operamos en conjunto con HIAS México y la Ayuda Humanitaria de la Unión Europea.
A través de este cómic esperamos que más gente pueda sensibilizarse ante la situación de la niñez migrante y refugiada en México; para que a través de los dibujos y los textos se pueda comprender el miedo y la desesperación que viven las niñas, los niños y sus familias que tienen que atravesar por estos procesos.
Buscamos que su lectura rompa con las ideas erróneas de la migración y deje de criminalizar a las personas por sus deseos de querer una vida mejor y, por el contrario, invite a pensar a esta forma de movilidad desde la empatía, la esperanza y la humanidad.
El comic “Ana” podrá ser descargado gratuitamente en este enlace.
* Save the Children (@SaveChildrenMx) es la organización independiente líder en la promoción y defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Trabaja en más de 120 países atendiendo situaciones de emergencia y programas de desarrollo. Ayuda a los niños y niñas a lograr una infancia saludable y segura. En México, trabaja desde 1973 con programas de salud y nutrición, educación, protección infantil y defensa de los derechos de la niñez y adolescencia, en el marco de la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas.
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1 Leyva-Flores R, Infante C, Gutierrez JP, Quintino-Perez F, Gómez-Saldivar M, et al. (2019) Migrants in transit through Mexico to the US: Experiences with violence and related factors, 2009-2015. PLOS ONE 14(8): e0220775.