Redacción Animal Político · 13 de febrero de 2025
Este 14 de febrero podría ser la primera vez que muchas mujeres en México consuman una sustancia psicoactiva (SPA). No es que esta fecha marque un pico estadístico del inicio de los consumos, pero sí nos permite hablar de una tendencia: para muchas mujeres, el primer acercamiento a las SPA ocurre a través de sus parejas, y si bien esto no es una experiencia universal, sí puede explicarse por razones relacionadas al género.
En México no se conoce la proporción de mujeres que usan SPA, sino solo la demanda de mujeres que solicitan tratamiento por su consumo. Gracias a este registro puede inferirse que, de manera general, las tendencias de consumo de SPA de las mujeres se mantienen relativamente estables, y en el caso del alcohol y los estimulantes de tipo anfetamínico, van en aumento. 1
Sin embargo, aunque el consumo de las mujeres no parece haber cambiado a través del tiempo, y en algunas sustancias incluso ha incrementado, aún enfrentamos un gran estigma por consumir sustancias. Mientras que a los hombres se les permite —e incluso celebra— explorar los límites de sus consumos, aún a niveles riesgosos, a las mujeres se les cuestiona el uso de cualquier SPA. Más aún, si se relaciona con el goce o el placer personal, o se trata del consumo de madres o cuidadoras, éste es señalado como un acto de irresponsabilidad, egoísmo o descontrol, y ello empuja a buscar privacidad para consumir.
Así que, lo que para muchos hombres ha representado una experiencia social, para muchas mujeres se ha convertido en una actividad compartida solo con sus parejas o círculos muy cercanos. Este acercamiento no siempre es negativo, pues para algunas parejas el consumo también representa una experiencia de intimidad y conexión emocional.
Hay mujeres que usan SPA para relajarse, potenciar sus sentidos, sentir más energía o tener una perspectiva diferente sobre situaciones y personas. Incluso con fines terapéuticos y como complemento de otras acciones para mejorar la salud. Sin embargo, en contextos de cercanía, los consumos no están exentos de riesgo. Hay otro tipo de situaciones de vulnerabilidad, como el consumo no consentido, o la presión para seguir consumiendo.
Estas dinámicas de poder pueden iniciar consumos problemáticos, al involucrar manipulación, relaciones abusivas o representar un factor de vulnerabilidad si no se cuenta con información o consentimiento del uso de las SPA. Pero no son riesgos inherentes a las SPA en sí mismas, sino provenientes de personas que perpetúan actos de violencia o dinámicas dañinas y que reflejan desigualdades de género existentes.
El amor romántico, 2 al igual que el consumo de SPA, puede ser una experiencia tan transformadora como riesgosa. Aunque no son problemas que existan en el vacío. En el país existe una falta social importante de recursos accesibles de atención a la salud mental, que se refleja en las experiencias de algunas personas jóvenes, que recurren a las SPA para sobrellevar rupturas o sentimientos de desamor, muchas veces sin información y en un contexto social que no prioriza la provisión de información para la toma de decisiones responsables.
En este sentido, el acceso a orientación y servicios de reducción de riesgos y daños ante el consumo de cualquier SPA debería ser la normalidad para toda la población. Pues el riesgo –tanto del amor romántico como del consumo de sustancias– aumenta si no tenemos herramientas.
Así que si planeas consumir algo este San Valentín, busca informarte lo más que puedas y procura hacerlo en un lugar seguro, con alguien que te cuide, no te abandone y te lleve al médico si algo sale mal. Es importante que priorices tu autocuidado y tengas en mente que…
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* Julia Anguiano Rosas es licenciada en Políticas Públicas por el CIDE y está interesada en la comprensión del uso de sustancias psicoactivas desde una perspectiva de género, clase y de derechos humanos. Actualmente es responsable de investigación del Instituto RIA.
1 En ausencia de datos provenientes de encuestas nacionales, la demanda de tratamiento por consumo de SPA representa un acercamiento de la situación del país, respecto a las sustancias más usadas.
2 Es un tipo de relación afectiva intensa, que se caracteriza por la pasión, la intimidad emocional y el compromiso. Se idealiza en la cultura popular como una fuerza transformadora, que proviene de encontrar una pareja de por vida, pero no se trata de un sentimiento. Es un estándar influenciado por expectativas culturales y dinámicas de poder.