AMLO, Morena y la elección de junio

blogeditor · 8 de marzo de 2021

AMLO, Morena y la elección de junio

La gran pregunta para la elección del próximo 6 de junio es si el presidente Lopez Obrador, que no está en la boleta, podrá o no influir para que los electores voten por Morena y sus candidatos.

El presidente sabe que la pregunta existe y hace todo lo que puede para hacer de una elección local una de carácter federal, que es el espacio donde puede influir de manera particular a través de sus comparecencias mañaneras.

En la elección de 2018, el voto por gobernadores y alcaldes de Morena estuvo lejos del porcentaje que obtuvo el presidente. Entre más local fue la elección menor fue el voto, afirma Jorge Buendía, especialista en encuestas (El Universal, 16.02.21).

A pesar de este hecho, es evidente que en la elección de 2018 el candidato presidencial López Obrador jaló el voto a favor de todos los candidatos de su partido. Los electores tendieron a votar por el mismo logo.

Es una realidad, como lo señala Buendía, que los candidatos a gobernador, alcaldes y también a diputados locales son tanto o más conocidos que el presidente en sus regiones y localidades.

Esto juega en favor de la oposición y en contra de Morena. La valoración positiva del presidente, que se mantiene en torno al 60 %, no necesariamente va a jalar a los candidatos de su partido en esta elección intermedia.

El presidente desde la mañanera con el aval del TEPJF -que decidió que en esta elección puede, sin más, violar los artículos 41 y 134 de la Constitución- se va a meter de lleno a la campaña.

Lo hará con todo desde el espacio federal o nacional, pero no local. Desde el púlpito donde todas las mañanas ofrece su sermón de propaganda va a insultar, con la misma cantaleta de siempre, a los partidos de oposición y exaltar al suyo.

La pregunta sigue siendo si eso le va a permitir influir en la elección del presidente municipal de Naco, Sonora, o en el distrito de un diputado local en Yucatán o Colima. Está por verse.

Lo que sí está probado en México -también en otros países- es que para la oposición sus buenos resultados dependen de tres elementos: un buen candidato, apego al territorio y el discurso que quieren oír los electores.

Los candidatos a gobernador, presidentes municipales, diputados federales y locales deben ignorar el discurso presidencial. Nunca deben caer en la provocación diga lo que éste diga.

Su ventaja competitiva está en el territorio. Ahí los conocen y los han visto. Su discurso solo debe tratar temas locales. En una elección intermedia eso es lo que interesa al electorado. Los temas nacionales quedan relegados.

@RubenAguilar