Amar es un derecho humano

blogeditor · 18 de junio de 2020

Amar es un derecho humano

“Amar es un derecho humano” parece una frase simple, si no se reconoce que casi nunca ha habido libertad para amar a quien se quiere. Aún estamos lejos de consolidar una cultura en la que se haga visible la diversidad de las orientaciones sexuales e identidades y expresiones de género no normativas. En muchas ocasiones, las personas sexualmente diversas siguen viviendo, conviviendo y amando en los espacios heteronormativos, porque el encontrarse del lado de la diversidad implica enfrentar violencia y discriminación.

Por eso, cuando se afirma que amar es un derecho humano se plantea toda la indivisibilidad, interdependencia y universalidad de los derechos humanos. Ello acarrea obligaciones para los Estados no sólo de carácter legislativo, también de política pública y decisiones judiciales que contemplen en todo momento la diversidad. En suma, los Estados deben considerar los desafíos que las personas LGBTI tienen para ejercer sus derechos humanos.1

Ilustración: Amnistía Internacional México

Bajo estas consideraciones, el próximo 27 de junio, celebraremos el movimiento que inició hace 50 años, a mediados de 1969, con un grito de rebeldía contra la injusticia, protagonizado por un grupo de personas sexualmente diversas que se opusieron a las periódicas razzias que practicaban en su contra los policías neoyorquinos en el bar Stonewall.

Ese grito que se repitió por varias noches, fue resultado del hartazgo y de años de represión, y derivó en un movimiento organizado que se levantó contra la segregación, el escarnio y el acoso que imponía la sociedad estadounidense a la población sexualmente diversa, llevándola a vivir una vida soterrada y marginal.

La onda expansiva de esa protesta impactó por supuesto en México donde, en 1978, en medio de un fuerte conservadurismo, un pequeño contingente de personas de la comunidad de la diversidad sexual se sumó a la marcha para conmemorar la represión estudiantil ocurrida en 1968.

El punto de unión entre las protestas de Stonewall y el movimiento en nuestro país es la ruptura de paradigmas, impulsada con gran valentía y persistencia por activistas incansables.

La reivindicación de los derechos de la comunidad LGBTI es parte fundamental de la agenda de Amnistía Internacional. No puede haber tregua en esta lucha cuando en muchos países estas personas son víctimas de discriminación por su orientación sexual, su identidad o su expresión de género.

Las agresiones a la comunidad de la diversidad sexual en el mundo son terribles por su frecuencia y su dimensión. En 2017 desde Amnistía Internacional nos sumamos a la denuncia y a la exigencia de justicia por la desaparición, en Chechenia2,de más de un centenar de hombres que fueron secuestrados, sometidos a tortura e incluso asesinados por su orientación sexual.

En 2018 fueron asesinadas en el mundo al menos 369 personas transexuales, la mayoría de los casos reportados ocurrieron en Brasil y en México3. A esa lista de agresiones se suma el hecho de que 70 países penalizan en sus leyes las relaciones homosexuales y, a la fecha, en seis naciones se les impone la pena de muerte. Tal es el caso de Irán, Arabia Saudita, Yemen y Sudán. En Somalia y Nigeria esa pena se aplica en provincias específicas4.

La reivindicación de los derechos de la comunidad LGBTI es parte fundamental de la agenda de Amnistía Internacional. Foto: Amnistía Internacional México.

Acciones de AI por los derechos de la comunidad LGBTI

En contraste, el activismo de Amnistía Internacional fue fundamental para que el Tribunal Constitucional de Taiwan aprobara, en mayo de 2017, el matrimonio igualitario, convirtiéndose en el primer país asiático en contar con una legislación en ese sentido. Miles de activistas de Amnistía Internacional en más de 40 países se movilizaron para impulsar esa iniciativa.

En las Américas, dimos puntual seguimiento al caso de la activista transgénero salvadoreña Alejandra Barrera, quien migró a Estados Unidos para huir de la persecución y violencia que padecía en su país. Ella fue internada en un centro de detención estadounidense en noviembre de 2017, donde fue víctima de malos tratos debido a su identidad de género, mientras esperaba que se resolviera su petición de asilo. Finalmente logramos su liberación el 6 de septiembre de 2019.

Actualmente visibilizamos y apoyamos la causa de Luna, una mujer transgénero, trabajadora sexual, quien ha padecido infinidad de agresiones, que la han puesto en riesgo por el activismo que realiza en República Dominicana en pro de los derechos de las personas transgénero. Luna es una mujer con mucha entereza que está decidida a defender sus afectos e ideales.

La XLII Marcha del Orgullo LGBTTTI+ en un contexto inédito

En México, el 27 de junio participaremos en esta actividad conmemorativa que se llevará a cabo en condiciones extraordinarias, puesto que será cien por ciento virtual debido al distanciamiento social a que nos obliga la pandemia del Covid-19.

Pero el movimiento es tan fuerte que indudablemente el color, el ambiente festivo y las exigencias de las personas sexualmente diversas se percibirán y se harán escuchar más que nunca. Todas las personas podemos contribuir a que las demandas del movimiento resuenen fuerte y claro, para que tengan eco como en las marchas que año con año han inundado las calles de la CDMX.

Todas las personas podemos contribuir a que las demandas del movimiento resuenen fuerte y claro. Foto: Amnistía Internacional México.

Las batallas por librar

La Encuesta Nacional sobre Discriminación 2017, del INEGI, revela que 64.4% de las personas de 18 años y más, considera que es poco o nada justificable que dos personas del mismo sexo vivan juntas como pareja. A la fecha 14 estados de la República no reconocen en sus legislaciones el matrimonio igualitario y sólo diez reconocen la identidad de género legalmente.

Pese a ello, en algunos temas ha habido logros significativos debido al activismo valiente del movimiento, que en incontables ocasiones debe ir a contra corriente de un contexto de entendimiento binario, configurado en un establishment del deber ser. Como parte de esos logros, tenemos que desde 2018 las parejas del mismo sexo ya pueden acceder a la seguridad social y a una pensión por viudez; además, se cuenta con un marco jurídico que permite combatir la discriminación contra las personas sexualmente diversas y éstas pueden decidir además si en su credencial de elector aparece o no su género.

En la CDMX se reconoce el derecho de las personas del mismo sexo a contraer matrimonio, conformar la relación de concubinato, así como a adoptar hijas e hijos. Es la entidad con más avances significativos en ese sentido, debido a que el 29 de diciembre de 2009 entraron en vigor las reformas al Código Civil y al Código de Procedimientos Civiles de la Ciudad de México. Coahuila es otro estado que reconoce la adopción homoparental. Sin embargo, la realidad de la CDMX no es la de todo el país, por lo que aún queda mucho trabajo por hacer fuera del centralismo capitalino.

Las personas del mismo sexo que desean ejercer su derecho al matrimonio en algún estado de la República que no lo reconoce, deben promover un juicio de amparo basado en las Acciones de Inconstitucionalidad y las Tesis de Jurisprudencia que ha emitido la SCJN para poder concretarlo. Pero ello implica procesos tortuosos, costosos e innecesarios. De ahí que aún hay mucho por hacer para que los derechos de las personas sexualmente diversas sean reconocidos de manera uniforme en todo el país.

En el contexto de la XLII Marcha del Orgullo LGBTTTI+ se efectuarán conversatorios virtuales en los que se analizará el acceso a servicios de salud adecuados y sin discriminación para todas las personas que viven con VIH; homologación de las legislaciones de todos los estados del país en lo relativo al matrimonio igualitario, adopción para parejas del mismo sexo, e identidad de género; reconocimiento de las familias diversas y, en el tema de la niñez transgénero, se tratarán aspectos relacionados con el acceso a la salud, la discriminación, así como las dificultades que hay en los procedimientos legales para el cambio de género.

Desde Amnistía Internacional México nos sumaremos como cada año, con gran entusiasmo y mucha alegría, a las actividades organizadas en el marco de la XLII Marcha del Orgullo LGBTTTI+. Ya nos estamos preparando para contribuir a llenar de color las redes sociales, pero además seguiremos trabajando con un enorme ímpetu para seguir impulsando el cambio cultural tan necesario que permita entender, de una vez por todas, que amar es un derecho humano.

* Tania Reneaum Panszi es directora ejecutiva de Amnistía Internacional México (@AIMexico).

 

1 Comisión Interamericana de Derechos Humanos (2018). Reconocimiento de derechos de personas LGBTI, párrafo 21.

2 Acción Urgente secuestro, tortura y asesinato de supuestos gays, promovida por Amnistía Internacional, se puede consultar aquí.

3 Actualización TMM Día de la Memoria Trans 2018, se puede consultar aquí.

4 Informe de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans e Intersex (ILGA), se puede consultar aquí.