blogeditor · 22 de noviembre de 2016
España es el segundo productor mundial de amapola legal del mundo. En esta temporada sembró 13,000 hectáreas con un crecimiento del 62.5 % con relación al año anterior, según la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE)[1]
El primer lugar lo ocupa Australia que esta temporada sembró 19,500 hectáreas registradas legalmente. El negocio de la producción y venta legal del opio va en aumento por la creciente demanda de analgésicos a nivel mundial.
En España la empresa legal Alcaliber controla todo el proceso, de la siembra a la exportación. Por seguridad se mantiene en secreto donde están sus campos de cultivo, que son vigilados por cuerpos de seguridad.
La producción está mecanizada. Se cosecha la planta y se seca, para luego procesarla y obtener los alcaloides con los que se elaboran los medicamentos como son la morfina y la codeína.
En 1973, Alcaliber obtuvo la autorización del gobierno español. Hoy es la mayor empresa productora de morfina del mundo. En ella participa la farmacéutica transnacional Sanofi Avantis.
De acuerdo a la legislación española, cualquier productor puede solicitar autorización al Ministerio de Agricultura para sembrar amapola. En esta temporada se dio permiso a 536 agricultores. En la temporada pasada a 313. La localización de los campos se mantiene en secreto y están sometidos a vigilancia de la Guardia Civil.
El gobernador de Guerrero y diputados del congreso local han propuesto que se legalice la producción de la amapola, la también conocida como adormidera. Debemos avanzar en esa dirección. ¿Qué lo impide?
[1] Con información del reportaje Muerte entre las flores de opio, Elena G. Sevillano, El País.