Alepo: cultura de la paz, contra la barbarie

blogeditor · 17 de octubre de 2016

Alepo: cultura de la paz, contra la barbarie

Issa Touma es un extraordinario artista plástico, autor de documentales y estudioso sirio que nació en 1962. Oriundo de Tartus, reside en Alepo desde que tiene memoria. Fotógrafo autodidacta y promotor cultural, su trayectoria ilumina presentes y futuros posibles en una nación cuya suerte parece -para los que relacionamos ese centro urbano sólo con el conflicto bélico en curso- que ya ha sido echada.

El artista y su trabajo. Foto vía Icorn
El artista y su trabajo. Foto vía Icorn

Un corto suyo acaba de recibir un galardón en el Festival de Cine de Londres. Desde mi ventana en Alepo es el compendio de nueve días en la vida de una calle alepeña cualquiera, desde la cual Touma es víctima, testigo y observador privilegiado. Puede verse completo en Vimeo.

Paradox (Holanda)
Paradox (Holanda)
La instalación en el Museo Benaky de Atenas. Junio y julio de 2016. Vía Paradox
La instalación en el Museo Benaky de Atenas. Junio y julio de 2016. Vía Paradox

Issa Touma

Su proyecto de instalación y el libro Las Mujeres Que No Hemos Perdido Todavía se exhiben en galerías y espacios al aire libre de distintos lugares en Europa. Es una colección de quince retratos a color, de refugiadas jóvenes que llegaron a la ciudad durante un ataque previo de grupos islámicos iniciado en abril de 2015. Representa un mensaje contundente contra el desánimo, la muerte, el exilio o la opresión.

Issa Touma

Issa Touma

Issa Touma

Issa Touma

Issa Touma

Vía VN (Holanda)
Vía VN (Holanda)

Así describe una de las instituciones anfitrionas la experiencia.

Shani es estudiante de arte kurda de origen sirio, y tiene veinte años. De fe islámica, nació en una aldea cerca de Kobani que hoy ocupa el llamado Estado Islámico. Le tomó tres días sortear un camino repleto de minas para llegar a Alepo, donde tenía que tomar sus exámenes.

Los aprobó, y ahora está feliz. Hiba es una voluntaria que tiene treinta y un años. Sally tiene la misma edad, es armenia ortodoxa y trabaja como arqueóloga. Nour, de veintiuno, es siria, cristiana, y abogada. La lista es larga pero no se compara con la de mujeres, hombres y niños que han muerto en Alepo todos estos meses.

Alepo fue uno de los más antiguos asentamientos humanos antes de la llegada de esta guerra despiadada: una metrópolis de casi tres millones de almas donde kurdos, armenios, árabes, turcos y circasios coexistieron a la par de más de diez religiones distintas. En 2006, la ciudad fue nombrada Capital Cultural del Mundo Islámico. En la actualidad sólo hay devastación, hogares destruidos, bombas de racimo y demasiadas víctimas.

El fotógrafo de Alepo Issa Touma realizó esta serie en abril de 2015, cuando una parte de la concurrencia del festival Art Camping Art Camping, [proyecto de en la zona de guerra con participación mayoritaria de los jóvenes, que Touma inauguró en 2011, año en que inició el conflicto en Siria — DG] se refugiaron en su galería para huir del bombardeo durante ataques directos a la ciudad’.

Hoy, la población civil de Alepo contempla la aniquilación absoluta; su población, diezmada por las fuerzas gubernamentales de Basher al Assad con apoyo logístico y aéreo de fuerzas rusas que se encuentran preparando –así lo indica el curso de los acontecimientos, y los distintos despachos de guerra- sufrirá los efectos adicionales de una ofensiva terrestre final.

Issa Touma fue propietario de una de las primeras galerías dedicadas al quehacer fotográfico (llamada Blanco y Negro), el siglo pasado; tras el cierre de la misma por parte del hijo de Hafez al-Assad al iniciar el veintiuno, estableció otro espacio alternativo al que denominó Le Pont.

Su departamento se encontraba en el centro histórico o Ciudad Vieja, y su Ciudadela. En 2014 los inmuebles fueron destruidos, u ocupados por elementos del ejército de Assad. La galería que administra, y que se encuentra en una parte de la ciudad que no ha sufrido los bombardeos intensivos de ambas partes en disputa que han reducido a escombros otros barrios, no ha cerrado sus puertas desde que ésta fue abierta por él.

Sus imágenes son registros de ‘la presencia del gobierno, la cotidianeidad y la región en Siria’.

Calle Sayed Ali. Vía Le Pont Organization
Calle Sayed Ali. Vía Le Pont Organization

Por su cámara desfilan ciudadanos ordinarios al igual que comunidades espirituales como la de los cristianos o los sufíes, en eterna contemplación y peregrinaje.

Reparto de gas en ninguna parte (sic). LPO
Reparto de gas en ninguna parte (sic). LPO
Apertura de la sede del partido Baaz Árabe Socialista sirio. Sana Gallery
Apertura de la sede del partido Baaz Árabe Socialista sirio. Sana Gallery
Celebración cristiana. ‘Mi calle y mi ciudad, desde las alturas’. SG
Celebración cristiana. ‘Mi calle y mi ciudad, desde las alturas’. SG
Mujer sufí. Vía LPO
Mujer sufí. Vía LPO
LPO
LPO

Es fundador del Festival Internacional de Fotografía de Alepo. Para él, el arte es fundamental para sobrevivir la barbarie y los horrores de la guerra, y para conservar los principios propios de una sociedad incluyente que se encuentra amenazada –como lo está Siria, ahora- por fanatismos religiosos y políticos.

Se acendra una espiral de destrucción y exterminio de Siria, con ataques deliberados, vía bombas de racimo -y el uso de armas químicas- a la población civil, con ataques mortíferos a la infraestructura hospitalaria. Un conflicto en el que Putin y Assad han decidido llevar a sus últimas consecuencias (ante el colapso deliberado de negociaciones con la oposición fundamentalista y secular, y las grandes potencias), para capitalizar la superioridad técnica y sicológica, a efecto de obtener una la victoria inobjetable. Una ruta hacia la destrucción completa, similar a la que padeció Grozny, capital de Chechenia durante las dos ediciones de la guerra en esa zona de las montañas del Cáucaso que sirvieron –específicamente, en su segunda fase- para reforzar el control absoluto que hoy ejerce el Nuevo Zar sobre sus súbditos directos y sus republiquetas-satélite.

Grozny en ruinas; infierno y pesadilla. Vía Tumblr
Grozny en ruinas; infierno y pesadilla. Vía Tumblr
Alepo en nuestros días. Newsweek
Alepo en nuestros días. Newsweek

Los habitantes de Alepo, y de los otros pueblos en Siria, soportan con entereza privaciones indecibles, y las consecuencias de un asedio a la ciudad cuyas fuentes y orígenes se remontan –en su caso específico- a los de la historia misma.

Tomada de la serie ‘Sufíes: El Día de al-Ziyara’. Vía Le Pont Organization
Tomada de la serie ‘Sufíes: El Día de al-Ziyara’. Vía Le Pont Organization

Fiel a sí mismo y a sus raíces, Issa Touma ha tomado la decisión de permanecer en Alepo.

LPO
LPO

Aquí un enlace de su obra, vía Sana Gallery.

Testimonio y conferencia. ‘El arte en una zona de guerra: vida diaria en Alepo’. Presentación de Issa Touma, en la sede del plantel de la Universidad de Nueva York. Villa La Pietra, Florencia, Italia, octubre de 2015.

Página del Festival de Alepo, y de la organización Le Pont, que fundó y encabeza el polímata y fotógrafo sirio.

 

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