blogeditor · 19 de marzo de 2022
Podríamos decir que muchas de las políticas públicas vinculadas con la discapacidad tienen la ventaja de que no engordan… porque están hechas al vapor.
Ayer comenzaron los tres días de evaluación de todos los países que firmaron la Convención por los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Desde Ginebra, el Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (un organismo de expertos independientes) evalúa cada cuatro años los avances, los pendientes y ‘las áreas de oportunidad’ que tienen los 148 países que adhirieron a este tratado internacional.
Y claro, ahí está México no sólo como uno de los países que ratificó la Convención sino porque buena parte de los cromosomas de esta ley internacional son nuestros: el activista Gilberto Rincón Gallardo fue uno de los impulsores fundacionales desde 2001. Tanto fue su impronta y la coalición que logró a nivel mundial que la firma por parte de cada país (que le corresponde al presidente en funciones) en nuestro caso fue cedida por Vicente Fox a don Gilberto hace ya 14 años. “Sin ustedes, sin México me atrevo a decir y no es una hipérbole, que no tendríamos hoy una Convención ni estaríamos aquí evaluando su aplicación mundial, por ello, gracias”, dijo en su discurso de apertura Marcus Schefer, co-relator por México ante la Organización de las Naciones Unidas.
Desde 2007, cada país presenta sus resultados ante el Comité cada cuatro años, que, como todo evaluador, devuelve muchas preguntas y palomea pendientes para luego entregar recomendaciones y tareas. Y sí que las hay en el caso de nuestro país.
Son tres sesiones de poco más de dos horas cada una (el 17/18 y 21 de marzo) que pueden verse o escucharse en directo aquí.
Si bien el 17 de marzo por la mañana fue la primera, creí importante comentar sobre cómo nos fue en esta primera parte. La comitiva mexicana la preside la secretaria de Bienestar, Ariadna Montiel. Pero no desde Ginebra, sino que de manera virtual desde México.
Llamó la atención que estuviera presente (y con discurso y todo) Rosario Piedra Ibarra, presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y del mecanismo de monitoreo independiente de la Convención. “Este no es un espacio para esta institución, que debe presentarse en otro espacio designado para ello”, reclamaron algunos amigos de organizaciones civiles.
Marcus Schefer declaró que le preocupa que hace cuatro años se veía una estructura incipiente, organizaciones y leyes encaminadas a permear la Convención en el país, pero que se han ido difuminando por la falta de recursos. Fue el único que dijo preocuparle que el Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (CONADIS) lleve tres años sin dirección, que no se tomen en cuenta ni se consulte a personas con discapacidad ni a las organizaciones civiles que las agrupan para temas centrales de políticas públicas y que las ayudas todavía muestran a las personas con discapacidad como dependientes de caridad y no como titulares de derechos. “Leyendo el informe me preocupa la difícil situación de las niñas y de las mujeres con discapacidad en todas las esferas que no tienen apoyo ni en salud ni en justicia. Hay denuncias muy graves desde México que merecen una respuesta en estos tres días de diálogo”, agregó el funcionario suizo.
Si no los aburrí hasta ahora les regalo algunas perlitas y frases que no resisten el menor trabajo de fact checking que surgieron en las dos horas de ponencias:
Algunas de las frase de su discurso:
Luego fueron respondiendo distintos miembros del ‘lado’ mexicano que respondieron con verbos en potencial (haríamos, pondríamos…), y nos enteramos de datos que (al menos yo) no tenía:
* que hay 40 personas especializadas en temas de discapacidad dentro del Instituto Nacional de Migraciones recorriendo las distintas estaciones migratorias y apoyando en lo que necesiten los migrantes con discapacidad.
* Que la SRE tiene una alianza con la Cruz Roja para apoyar y repatriar a los migrantes víctimas de accidentes y mutilaciones en su paso por nuestro país (como las que han sucedido en el Tren la Bestia).
* Que ya hay criterios de los más altos estándares internacionales en materia de accesibilidad y diseño universal para el ingreso físico y digital a todos los servicios del estado mexicano.
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Yo También, como organización civil, forma parte del Observatorio Ciudadano de Discapacidad y Agustín de Pavía (uno de nuestros fundadores) además, es parte de los abogados especializados en migración y discapacidad dentro del Instituto de Defensoría Pública.
Seguiremos desde nuestra redacción las dos siguientes jornadas de evaluación, donde al menos yo espero que nuestro gobierno esté a la altura de los relatores y de sus preguntas genuinas y reales sobre la grave situación y olvido que viven las personas con discapacidad en nuestro país.
Espero que tengan tiempo para dar respuestas igualmente honestas y con menos carga política y propagandística, con más humildad y verdad en los datos que proporcionan.
Porque de este lado no habremos 6 millones sino más de 20 millones de pares de ojos mirando este evento y escuchando qué dicen sobre lo que hicieron o prometen que harán.
Este texto fue publicado originalmente en Yo También.