Ahí te encargo, Santa

blogeditor · 24 de diciembre de 2013

Ahí te encargo, Santa

Guardo una cuenta no saldada por Santaclós y los Reyes Magos, quienes nunca me trajeron lo que pedí cuando fui niña. Las brillantes zapatillas de Cenicienta, el telescopio, la casa de muñecas de tamaño natural o cual fuera el juguete en turno solicitado, invariablemente era catafixiado por un juego de té. No sé que obsesión traían Santa y los reyes, pero siempre sospeché que tuvieran acciones en juguetes Mi Alegría.

[contextly_sidebar id=”0bf2b194bf49edae07ffdea9ebad5b0c”]Sin reclamo alguno, ni entonces ni ahora, acepté lo que me mandaron. Pero me quedaron a deber, eh. Así que aprovecharé la deuda para que los cuatro se reivindiquen este año en que políticos y funcionarios públicos de todos los partidos ni atan ni desatan. Ora si sí necesito que concedan mis peticiones, porque este sexenio pinta como para requerir toda la ayuda divina posible.

Así que por acá dejo mi lista, para que los susodichos la estudien y se apliquen. No es muy larga, pero basta y sobra para que se entretengan. Tampoco es cosa de un día, así que entenderé si se toman su tiempo, pero de que algo tendrán (tendremos) que hacer, de eso no tengo la menor duda. Parecerán difíciles de cumplir, pero estoy segura que encontrarán (encontraremos) la forma. Debemos de.

 

1.- Les encargo que provean de conciencia, honestidad y sentido común a jueces, agentes del ministerio público, policías judiciales

Todos conocemos a un presunto culpable y cada caso es peor que el otro. Pero el enredo que han hecho del caso de Yakiri no tiene nombre. Una joven de 20 años que es secuestrada y violada por dos individuos es acusada de la muerte de uno de ellos. La autoridad encargada de procurar justicia decidió dar mayor peso al dicho de sujetos con antecedentes penales que a las pruebas presentadas por la chica violentada, quien ni siquiera es atendida física ni psicológicamente, no se investiga su denuncia y es enviada a la cárcel donde es agredida por la hermana del fallecido.  Agresión tras agresión, qué disculpa le darán a esta joven cuando se demuestre que actuó en defensa propia, cómo resarcirán el trauma por el que está pasando, quién le devolverá la salud y la paz mental.

Porque ahí está el caso de Guillermo Verduzco, quien estuvo tres meses en la cárcel acusado de un asalto con violencia que no cometió, delito fabricado por policías para quitarle su casa. Gracias al trabajo de los abogados defensores y después de la difusión del caso, el juez determinó la absolución de Memo. El gran pero, como suele ocurrir en esta justicia nuestra, es que no se ha iniciado un proceso en contra de quienes lo inculparon. Usted disculpe, la vida sigue.

 

2.- Por favor, detengan al Congreso

Leo en algunos lados que este ha sido el año del Congreso. Que gracias al extinto Pacto por México fueron aprobadas las reformas estructurales que el país tanto necesitaba. O por lo menos eso han pretendido contarnos. La realidad es que nos han sorrajado una serie de reformas, todas al mismo tiempo, en donde pareciera que el objetivo era sacarlas a como diera lugar sin importar el contenido de lo que se estaba aprobando. Que si la llamada reforma educativa confundió el servicio profesional con la gestión de plazas; que si no hay quién entienda y mucho menos apoye la reforma política que sentenció a muerte al IFE y cuyo de-lo-perdido-lo-encontrado dependerá de lo que se reglamente en las leyes secundarias; que si la reforma energética entra en contradicción con el paquete fiscal que beneficiará a todos los que puedan invertir menos a los dueños del recurso, o sea nosotros. Y así.

 

3.- Atiborren de cursos intensivos sobre derechos humanos al gobierno capitalino (y autoridades que lo acompañan en eso de acotar libertades de expresión y asociación. O sea, en reprimir)

Desde el 1 de diciembre de 2012 a los capitalinos nos quedó claro por dónde venía el tema de los derechos individuales y colectivos en esta administración. La lógica que parece prevalecer es si no puedes con ellos, reprímelos. Y como la autoridad local parece no poder, pues los diputados federales ya se anotaron para intentar enmendarle la plana, en la forma más enredada e inconstitucional que encontraron. Pero no son los únicos. De las cinco iniciativas presentadas hasta ahora, cuatro del PAN y una del PVEM, ninguna de ellas “es compatible con los estándares nacionales e internacionales que protegen los derechos fundamentales de los mexicanos”, según un análisis elaborado por la CNDH.

Y es que los legisladores, locales y federales, pretenden que a partir de ahora nos indignemos en horarios determinados, en días soleados y claros, sin portar armas ni vandalizar comercios (como si esto último no estuviera ya prohibido por la ley). Coincido, qué ganas de provocar y de hacer todo mal.

 

4.- Obliguen a los políticos a hacer planas de “no debo gastar el dinero de los contribuyentes en mí ni en mis cuates”. Y que lo cumplan

Y pueden empezar con el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, quien no dudamos que esté gastando una millonada del dinero de los chiapanecos en informar que ya cumplió un año en el gobierno. Como si no tuviéramos calendario. Explíquenle que su cara en los camiones capitalinos y sus spots en la TV abierta y cerrada no pasa como rendición de cuentas, mucho menos si no informa cuánto le ha costado dicha publicidad.

Y ya entrados en gastos, síganse con todo el gabinete, legal y ampliado, que por estas fechas en particular les encanta caravanear a costa de nuestros impuestos y gustan de obsequiar costosos presentes a quien se les pegue la gana, sin explicar por qué, de a cómo y para qué. Como si nos sobrara.

 

5.- Expliquen al equipo del presidente que la violencia generada por el crimen organizado es real, no virtual

Y que el problema de las desapariciones forzadas no se resuelve ajustando listas. Tampoco se puede presumir que han detenido a los más peligrosos delincuentes sin especificar quiénes son y dónde están, y mucho menos afirmar que la violencia o el problema de inseguridad pública ha disminuido porque la mayoría de los medios ya no la reportan.

 

Puedo dejar constancia que quien esto escribe, o sea yo, es una persona que paga sus impuestos, que ayuda a los demás en la medida de sus posibilidades y que trata de no regañar mucho a sus hijas. Por lo tanto, se merece –me merezco- algo mejor que lo anteriormente descrito. Y no se acepta nada menos que lo aquí pedido #HeDicho #Yastás.

 

@malamadremx