¿Aguas subterráneas: hacer visible lo invisible?

blogeditor · 22 de marzo de 2022

¿Aguas subterráneas: hacer visible lo invisible?

El presente artículo fue escrito en el marco de la alianza entre Fundación Avina, Cántaro Azul, Fondo para la Paz y Centinelas del Agua en colaboración con Alessia Kachadourian Marras.

 

Este año para el Día Mundial del Agua nos dicen que el agua subterránea es invisible. ¡Ah caray! ¿Invisible? Invisible es un adjetivo que significa “que no puede ser visto” o “que rehúye ser visto”. ¿Entonces nos están diciendo que la mayor cantidad de agua que usamos es invisible? Según las cifras mundiales, incluido México, al menos el 70% del agua dulce líquida que utilizan las personas es “agua subterránea”. Parece necesario resolver tal misteriosa declaración.

La creencia predominante es que existen aguas interconectadas en el ciclo hidrológico. Afirmación que nada tiene que ver con lo que, mediante la hidrogeología 1 moderna, se ha logrado constatar independientemente de las creencias o gustos humanos: ciclo del agua o hidrológico significa que el agua circula permanentemente en el planeta Tierra por distintas fases, cambiando a lo largo del tiempo y el espacio. Es decir, que el agua en México y en todo el planeta, es una misma agua que simplemente va circulando y que cuando las personas la ven en la superficie del relieve terrestre, la llamaron “agua superficial”, pero como la veían por muchas partes, entonces mejor, “aguas superficiales” y a toda la demás agua que lograban ver o no por debajo de sus pies, la nombraron “aguas subterráneas”. Quizás pensaron que sería más fácil entender al agua si la “dividían” en diferentes aguas, para luego “interconectarlas”.

De toda el agua que por su composición fisicoquímica reconocemos como “dulce y líquida” (freshwater), el 1.2 % se localiza en algún momento del ciclo hidrológico en la superficie Terrestre para formar la nieve, lagos, la atmósfera, el suelo, los organismos vivos, todos los ecosistemas, pantanos, marismas, ríos, lagunas, etc., mientras que el 30.1%  del agua “dulce y líquida” circula por debajo de la superficie de la Tierra, en su parte subterránea, y más de dos tercios están congelados en glaciares y casquetes de hielo. 2 Es decir que, de la parte no congelada y dulce, el 97% se encuentra circulando en la parte subterránea del ciclo del agua y está presente en toda la sección porosa de la corteza superior de la Tierra, penetrando posiblemente por comunicación transversal a profundidades de 15-20 km. 3 Como ocurre en otras partes del mundo, en México no se ha investigado lo suficiente la fase subterránea del ciclo del agua, pero hasta hoy sabemos que el agua viaja subterráneamente hasta profundidades promedio entre 2 y 5 Km en el territorio mexicano.

La fase subterránea del ciclo del agua (“agua subterránea”) viaja continuamente comenzando en la superficie de la Tierra en una zona de recarga, por la que entra al mundo rocoso subterráneo generando flujos organizados jerárquicamente en sistemas y después reaparece visiblemente (para los ojos humanos) en la superficie terrestre, los manantiales son los ojos del agua asomándose en la superficie. Al asomarse y emerger, ¡el agua comienza a formar los ríos, lagos, lagunas, ecosistemas y el mar! Al menos el 50% del agua dulce que integra la mezcla de agua llamada “mar”, se aporta subterráneamente por los sistemas de flujo.4

¿Las aguas subterráneas están conectadas a las aguas superficiales? No. El significado de conectar es: “unir o poner en contacto dos o más sistemas de manera que se establezca una relación entre ellas”. Conectar es para sistemas separados y el agua es una en un sistema planetario indivisible. Es muy sencillo: el agua que no vemos en la superficie está fluyendo debajo de nuestros pies.

Las diferentes interacciones del agua en el contexto geológico (estructuras rocosas subterráneas) se manifiestan en la superficie terrestre como parte del ciclo del agua, originando y desarrollando las características de la biosfera. Siendo la fase subterránea del ciclo hidrológico la que provoca la mayoría de las interacciones, procesos y fenómenos naturales en todo el planeta, de forma simultánea y ubicua. 5

En México, tanto en las zonas urbanas como en las rurales, extraemos agua en su fase subterránea mediante pozos y norias, agua que no es invisible, porque se ve al salir de los grifos, en las bebidas embotelladas, al regar los campos, en los ríos, etc. Y esto no es raro, simplemente es más eficiente conectarse a la fase del ciclo más abundante. Pero siempre hay un pero. El desorden con el que extraemos el agua por abajo o por arriba de nuestros pies es la causa de los sufrimientos e injusticias que nos provocamos. Así como nos dicen que el agua es invisible, también hay quienes dicen que hay escasez de agua (subterránea, superficial, etc.), pero si bien el agua es finita en el Planeta, pues no hay tal escasez porque la cantidad del agua es la misma, girando y girando, el reto es que por sacarla desordenadamente nos resulta más complicado encontrarla. El concepto de escasez del agua es un concepto antropocentrista con fines económicos, y lo determinan aquellos que deciden para quién hay agua y para quién no.

Para simplificarse sería sugerible decir “agua en su fase subterránea” para referirse al agua circulando en el mundo subterráneo del planeta, o tener muy claro que “agua subterránea” es el agua localizada debajo del suelo en un momento específico de su viaje hidrológico.

¿Por qué nos empeñamos en conceptualizar la fase subterránea como una entidad abstracta o invisible? ¿Por qué nos empeñamos en fragmentar el agua y su ciclo?

Hasta ahora parece que sólo es para confundir más a la mayoría de la población… cuanto mayor sea el desconocimiento, más fácil es seguir creando problemas en torno al agua.

La comprensión correcta y científica del agua, como unidad con sus procesos, manifestaciones e interacciones sistémicas planetarias, y la información pública son la clave para crear capacidad en cualquier persona, para entender y, tal vez, proteger al agua de nosotros mismos. 6

Comprender la fase subterránea del ciclo del agua, facilita entender sistémicamente al agua. Entender el agua desde abajo es coherencia con la vida: Desde abajo se hila la comunidad para fortalecer el tejido social que sostiene la vida humana, y esto no podría ser diferente a lo que sustenta la vida en la Tierra: el agua desde abajo en un ciclo infinitamente dinámico y permanente.

Quienes acompañamos la gestión comunitaria del agua en México reconocemos que aún existen muchas localidades rurales en las cuales se comprende, desde la práctica y reflexión cotidiana, la unidad y ubicuidad del agua, y por ello invitamos a seguir aprendiendo de quienes estudian, en la academia y en el campo, el agua en sus diferentes fases.

@FundacionAVINA

 

 

 

1 Ciencia especialista en comprender la fase subterránea del ciclo hidrológico

2  Gleick, P.H. Water in Crisis: A Guide to the World’s Freshwater Resources; Copyright by Pacific Institute for Studies in Development, Environment, and Security & Stockholm Environment Institute; Oxford University Press: New York, NY, USA, 1993.

3 Tóth, v. Gravitational Systems of Groundwater Flow. Theory, Evaluation, Utilization; University of Alberta: Edmond, AL, Canada; Eotvos Loránd University: Budapest, Hungary; Cambridge University Press: Cambridge, UK, 2009.

4 Kachadourian-Marras, A.; Alconada-Magliano, M.M.; Carrillo-Rivera, J.J.; Mendoza, E.; Herrerías-Azcue, F.; Silva, R. Characterization of Surface Evidence of Groundwater Flow Systems in Continental Mexico. Water 2020, 12, 2459.

5 Idem

6 2021     Carrillo-Rivera, J.J., Ouysse, S.,  Hatch-Kuri, G. “Groundwater mismanagement: impacts on society due to a response lacking geoethics in Mexico” in Abrunhosa, M., Chambel António, Peppoloni, S. & Chaminé H. (Editors) Advances in Geoethics and Groundwater Management : Theory and Practice for a Sustainable Development. Advances in Science, Technology & Innovation (IEREK Interdisciplinary Series for Sustainable Development). Springer Cham, pp. 451-454.