blogeditor · 20 de noviembre de 2013
Por: Alejandro Lozada (@aleilozada)
No soy Nick Marshall -personaje interpretado por Mel Gibson en la comedia romántica Lo Que Ellas Quieren-, ni un intrépido gigoló. Soy un joven común de la Ciudad de México; mercadólogo, soltero, 26 años, fanático del fútbol americano y el rock. Pero podría apostarle a cualquiera de mi edad que conozco mejor a las mujeres que la mayoría de los hombres e incluso mejor que algunas mujeres. Mi entendimiento del sexo opuesto no tiene origen en las prácticas clásicas de los veinteañeros como el “ligue” o el “cotorreo”, sino en mi profesión como consultor basado en Insights en LEXIA.
[contextly_sidebar id=”011651c8c18fb734baaa4af79c92d0f5″]Durante este año dejé mi trabajo en el sector financiero para incorporarme al mundo de la consultoría y la investigación de mercados y así satisfacer mi curiosidad por entender los motivadores de consumo de la gente. Podríamos decir que ahora soy un chismoso profesional. Anteriormente encuadraba con el estereotipo del novio al cual su novia siempre le decía “¡Ash!, es que no me escuchas”; pero ahora me pagan por escuchar lo que tienen que decir los consumidores y las consumidoras. En esta nueva etapa profesional me he percatado que ellas son seres muy complejos y lo que piensan y sienten va más allá de lo textual de sus palabras.
Posterior a mi constante exposición a las ondas psico-transformadoras del cromosoma XX, he desarrollado un sexto sentido, similar al de Nick Marshall. No he llegado al punto de ponerme medias ni de ir a un salón de belleza por un servicio completo, pero sí soy más empático y abierto a REALMENTE escuchar a las mujeres. Llevándome incluso a cambiar mi forma de pensar y consumir. Durante estás vísperas navideñas he dejado de comprar regalos basado estrictamente en factores racionales como el costo-beneficio, y me he puesto a pensar en otros factores que puedan causarle emoción a mi novia y familiares. El ejemplo claro de esto es que ahora cuando estoy en algún centro comercial me fijo más en los aromas de los perfumes que utilizan y los colores, materiales y texturas de su ropa para tratar de encontrar un regalo que les brinde un momento único y que los haga sentir especiales. También aplico este racionamiento en mis compras personales, trato que los artículos que compro no sólo cumplan con su función de buena manera, además busco que me hagan sentir bien al momento de consumirlos o usarlos. Hoy en día si compro gel o espuma de afeitar me fijo en el aroma pensando en lo que le puede llegar a gustar a mi novia; en los tradicionales desayunos de chilaquiles en la oficina trato de pedir mi orden como el resto de mis compañeras, con tortilla horneada –que se ha convertido en un gusto adquirido- para cuidar la figura, verme más saludable y sentirme mejor con mi apariencia.
Pensando a profundidad, durante este año dejé de ser tan cavernícola gracias a que me encuentro en contacto con mis #dimensionesfemeninas, y me siento como un hombre más completo y menos desubicado al convivir con el sexo opuesto. Esto va de la mano con la tendencia mundial, donde los hombres ya no se encuentran encasillados a cumplir con un rol de Macho Alfa y cada vez es más aceptado, sin importar preferencia sexual, que tengan gustos y actitudes que tradicionalmente se percibían como femeninas. Hoy en día, va en aumento el desarrollo de productos y servicios que buscan satisfacer las #dimensionesfemeninas de los hombres, desde depilación láser facial hasta productos cosméticos desarrollados especialmente para ellos. Pasando de un segmento nicho, a ser eventualmente, parte de la cultura mainstream.
Si eres hombre, ¿conoces tu #PinkSideoftheMoon? Cuéntanos de tu acercamiento a las #dimensionesfemeninas… Y si eres mujer, ¿te gustan los hombres que desarrollan sus #dimensionesfemeninas?
*Alejandro Lozada trabajó en el sector financiero durante un par de años antes de atender a su llamado vocacional como Mercadólogo e incorporarse como estratega en el equipo de LEXIA. Es un viajero incansable, chef de closet, amante de los museos y el fútbol americano; siempre está buscando nuevos destinos y eventos culturales para explorar y visitar.