Gonzalo Ortuño · 12 de julio de 2023
Es imprescindible concientizar y sensibilizar al Gobierno Federal, banca nacional e iniciativa privada para lograr una sociedad que sea verdaderamente incluyente y que pueda respetar el acceso a los derechos de las personas extranjeras que residen en nuestro país.
De acuerdo al Banco Mundial, la inclusión financiera es un elemento facilitador clave para reducir la pobreza y promover la prosperidad, y consiste en garantizar que todas las personas tengan acceso a los productos y servicios financieros básicos y eficientes, que puedan disponer de una cuenta bancaria, realizar pagos, pedir préstamos, etc.
Las personas que deciden quedarse a vivir en México, ya sea de manera temporal o permanente, se enfrentan a una realidad cada vez más compleja, ya que se carece de políticas claras y existen muchas dificultades para el ejercicio pleno de sus derechos. Para alcanzar una integración social y económica en esta nueva vida en México, es necesaria una adaptación y búsqueda constante de nuevas y mejores oportunidades. En este proceso, no tener acceso a una cuenta bancaria representa uno de los mayores obstáculos para el desarrollo e integración plena en la sociedad mexicana, pues incluso contando con un documento que acredite su estancia regular en el país no garantiza el acceso a derechos financieros.
Las instituciones bancarias solicitan por lo menos dos identificaciones oficiales para poder abrir una cuenta y en cuanto a la población extranjera le exigen el pasaporte, sin embargo, muchas de ellas carecen de este documento por diversas circunstancias, ya sea por no tener ingresos suficientes, situaciones de salud, personales, familiares, persecución política o por haber huido de su país de origen, así que adquirirlo de nuevo o renovarlo puede ser una misión casi imposible.
Algunas de las consecuencias de no acceder a este derecho, repercuten directamente en no tener un empleo formal, créditos, recibir pagos, acceso a la salud y la educación, ahorros, seguros, inversiones y mucho menos poder aspirar o soñar con adquirir un bien como un vehículo, un terreno, departamento o casa, en fin, no tener calidad de vida.
Desde Sin Fronteras y en conjunto con otras organizaciones seguimos trabajando en procesos de incidencia e inclusión, representaciones, identificación de casos y buscando alternativas y soluciones para que se respeten los derechos financieros de las personas en movilidad. En este contexto, ya es posible ver una pequeña luz de esperanza, pues existen algunos bancos e instituciones financieras y Fintech que están dispuestas a escuchar y accionar, pero aún falta mucho camino que recorrer.
Por todo lo anterior descrito, es determinante que el Estado mexicano se comprometa a respetar, garantizar, difundir y trabajar de manera conjunta en todos los niveles, para deconstruir las narrativas xenófobas, y que se reconozca, promueva y respete el acceso a derechos humanos de las personas migrantes y sujetas de protección internacional en México. Solo así podremos derribar los muros de la indiferencia y lograr una sociedad justa, incluyente, libre de discriminación y xenofobia.
* Fernando Baquedano en Encargado de la Red de Aliados Solidarios para el Empleo en Sin Fronteras I.A.P.