Aborto y personas no binaries

Redacción Animal Político · 27 de marzo de 2023

Aborto y personas no binaries

En el marco del Día Internacional de la Visibilidad Transgénero, desde GIRE invitamos a Mutantes Disidentes a compartir su experiencia en torno al acceso a servicios de aborto para personas con capacidad de gestar, hombres trans y no binaries. Aquí su texto.

Gracias a que la Ley de Identidad de Género fue aprobada en el estado de Sinaloa ya no es necesario un amparo para validar nuestra existencia ni identidad, tanto para adultes como para menores de edad, siempre y cuando la persona trans se encuentre dentro del binarismo de género. ¿Por qué traemos esto a flote?

A pesar de que en la ley las personas de esta identidad se han convertido en sujetes de derecho, esto se queda en el papel mas no en los hechos; un ejemplo de ello es el acceso a la salud reproductiva digna, que lamentablemente no se limita al contexto de Sinaloa.

La mayor parte del tiempo, cuando se habla de aborto se centra en la vivencia de las mujeres cis, tanto en el discurso como en los espacios institucionales y de acompañantAs, así como en los protocolos de acompañamiento.

Lo anterior ha generado la dificultad de tener un registro de hombres trans y personas no binaries que han llevado un proceso de aborto, ya sea en un hospital o desde casa. Es de conocimiento público que para poder acceder a algo tan básico como una prueba de embarazo, sanguínea o de orina, necesitan dar su nombre de nacimiento (deadname), mismo que ya no utilizan, ya que para el sistema (cis-tema) los hombres no necesitan abortar y mucho menos gestan, dejando en la inexistencia a las personas no binaries.

Cuando trabajaba en el hospital me tocó capturar incapacidades. En una ocasión llegó el jefe de consulta bastante molesto para comunicarse con mi superior, ya que yo había cometido el “grave error” de capturar en el sistema que un hombre estaba embarazado. Después de revisar, el jefe había movido algo en el documento, que desajustó el texto. Cuando se dieron cuenta de que tan solo fue un error de la computadora, se escucharon las carcajadas ante lo ridículo que este hecho sería.

Si para los hospitales públicos la idea de un hombre embarazado es ridícula y risible, ¿qué les espera a los hombres trans que se ven en la necesidad de asistir para requerir un aborto? Lamentablemente la transfobia no se limita sólo a los espacios institucionales, también existe en los de acompañantAs.

¿Cómo le fue Alex, que en ese entonces era menor de edad y le tocó vivir su proceso de aborto en Monterrey?

“Pues, la verdad, fue un proceso bastante tedioso y que me dio muchísimo miedo, empezando desde la parte en la que debía saber si estaba embarazado. Hacerme la prueba fue duro, por hacerlo a escondidas y por tener que dar mi deadname.

A la hora de abortar, batallé un poco porque no tuve acompañante. Me ayudaron mucho, sí, tuve suerte porque algunas personas se ofrecieron a donarme para completar lo que me faltaba de dinero, y otres me pasaron guías completas. Tuve también acompañante al principio, pero al final dejé de pedirle ayuda porque es transexcluyente y me dijo algo que me dolió: ‘la gente que te vea, te verá como mujer. No vas a poder comprar el miso por tu cuenta, no te lo van a vender si ven que eres mujer’. Terminé haciendo el proceso sin acompañante, ya que la mayoría de colectivas en mi ciudad son transexcluyentes y me daba miedo volver a pasar por algo así. Como era de esperarse, fallé en el proceso. Lo hice por segunda vez y terminó con una hemorragia.

Abortar sole, sin acompañamiento, hizo que la experiencia fuera algo desagradable, y que se refirieran a mí en femenino constantemente (misgendering) lo volvió aún más duro. Me sigue dando mucho coraje al día de hoy porque la hemorragia pudo terminar en algo peor y todo porque tuve una mala experiencia con mi acompañante, y a pesar del apoyo de mis amigues no tuve a alguien ‘profesional’”.

A raíz de esto se sintió la necesidad de hacer Mutantes Disidentes, desde lo trans para y por las personas trans que están en resistencia contra el cis-tema que se empeña en intentar negar nuestra existencia y supervivencia, ya que en este punto para les acompañantes y las acompañantas no basta con ponernos la estrellita de ser transincluyentes, sino antitransfobia.

Lo mismo para las instituciones, no basta con tener manuales nombrando la diversidad sino que es necesario tomar acciones concretas para que las personas disidentes puedan ser nombradas y atendidas con dignidad en los espacios hospitalarios.

Así como Alex, hay muchos chicos trans y personas no binaries que viven su aborto (y cualquier proceso que requiera nombrar un género para poder acceder a la atención médica) desde el dolor, los prejuicios y la transfobia al tener que “negar” quienes son para acceder a la información y al acompañamiento.

No hagamos que las personas paguen con su dolor, con su cuerpo, con su felicidad, con su dignidad y con su vida las cosas que nos dan miedo simplemente porque no las entendemos. El hecho de que no entendamos no nos legitima para lastimar a esas personas.

Cuando una persona se nombra en masculino, lo nombras en masculino; cuando una persona se nombra en femenino, la nombras en femenino; cuando una persona se nombra no binarie, le nombras no binarie. Si no lo entiendes, te informas, te formas, preguntas o te callas.

Cuando hablamos del acompañamiento de aborto, ya sea en casa o en hospital, entre más segura se sienta la persona es mejor, ya que se encuentra en un momento vulnerable, y que sea un tema tabú no significa que deba vivirlo desde el dolor sino desde el amor, la comprensión y la contención.

* Marce Casman es representante de Mutantes Disidentes (@MutantesD).