Redacción Animal Político · 27 de febrero de 2024
Somos una organización feminista y de derechos humanos que, desde hace casi 32 años, trabaja para que las mujeres y personas con capacidad de gestar puedan ejercer sus derechos reproductivos, y seguiremos apostando por el diálogo y la escucha activa con los actores involucrados en el movimiento por el derecho al aborto seguro.
GIRE ha identificado que todas las colectivas y organizaciones feministas que trabajan por los derechos reproductivos tienen, entre varios de sus objetivos, uno en común: el acceso al aborto como un servicio de salud. Es importante recordar que el movimiento por el derecho al aborto en México es parte de un tablero político y social complejo en donde interactúa con grupos conservadores y antiderechos, y cada actor se mueve respondiendo a su posición, recursos, necesidades y postura política.
Los cambios políticos y la presencia de movimientos conservadores avanzan rápidamente, por lo que existe una necesidad cada vez mayor de estrechar vínculos entre colectivas y organizaciones de diferentes entidades para hacer frente a los ataques del lado conservador del tablero y a las constantes transformaciones de las políticas públicas. En la región de Latinoamérica y el Caribe, países como Argentina que lideraban agendas progresistas ahora están presenciando la disolución de los ministerios que llevaban la batuta en los cambios en política pública; por otro lado, en Centroamérica y el Caribe se enfrentan a la penalización absoluta del aborto.
Bajo este contexto, la cooperación entre las organizaciones y colectivas puede ser una opción que permita vislumbrar estrategias más integrales y desde los territorios para avanzar hacia la garantía del acceso al aborto como un servicio de salud. En la cooperación las posturas no están obligadas a coincidir, pero pueden hacerlo en el beneficio del intercambio de recursos, estrategias y experiencias para el cumplimiento de objetivos en común. En nuestra región tenemos ejemplos de articulaciones y alianzas exitosas que han sucedido en torno al derecho al aborto, como el movimiento Causa Justa, en el que las compañeras colombianas lograron identificar los recursos y las fortalezas que cada organización y colectiva tenían hasta lograr unirlas, reconociendo la experiencia diversa de cada una en incidencia, acompañamiento y difusión de información, así hasta conseguir su objetivo: eliminar el delito de aborto en Colombia.
En el caso de México, actualmente el movimiento es diverso y las organizaciones se articulan en torno a sus contextos, posturas políticas y necesidades. En los últimos años ha sido complejo encontrar caminos de cooperación que nos permitan obtener una fotografía más amplia del estado actual de nuestras posturas y estrategias para garantizar los derechos reproductivos. Sin embargo, una de las fortalezas del movimiento por el derecho al aborto es la colaboración y la coordinación, materializada en la organización de marchas, amparos colectivos, participación en encuentros feministas regionales, articulación para elaborar iniciativas legislativas, difusión del conocimiento y hasta generación de cadenas de suministro de medicamentos para el aborto en casa. La creatividad es una insignia del movimiento abortero en México y Latinoamérica, tanto para realizar acciones de incidencia política o social como para crear estrategias de despenalización por la vía judicial.
Sin duda, hemos aprendido de diversas experiencias de encuentro y desencuentro, y GIRE, junto a otras organizaciones y colectivas, ha sabido construir puentes que han permitido comprender que la complementariedad que formamos todas juntas puede fortalecernos, y también simplemente decidir articularnos o no. En un contexto nacional cambiante, y con actores que pretenden retroceder la agenda de los derechos reproductivos, es necesario pensar en nuevas formas de articularnos y cooperar, de intercambiar experiencias y sostener alianzas que puedan conectar nodos de sur a norte.
Desde GIRE creemos en la cooperación y en las alianzas, y nuestra apuesta por la justicia reproductiva implica adoptar una mirada más amplia, interseccional, transincluyente y que reconozca otras formas de opresión y contextos atravesados por la violencia. Hoy ante los logros alcanzados, como la reciente sentencia que elimina el aborto del Código Penal Federal, pero también con las nuevas olas de conservadurismo, se vuelve necesaria la cooperación y la escucha activa.
Debemos reconocer las fortalezas que tenemos cada uno de los actores en el tablero del movimiento por el derecho al aborto; por ejemplo, desde GIRE sabemos que las experiencias de las acompañantes transforman el conocimiento médico hegemónico. También comprendemos que las acciones de incidencia que ocurren en un lugar del país pueden servir de guía para compañeres en otra entidad; y sabemos que muchas colectivas aun teniendo recursos limitados están despertando la marea hasta en las localidades más alejadas.
De sur a norte, GIRE seguirá contribuyendo y cooperando con herramientas e intercambio de experiencias para exigir que todas las mujeres, hombres trans, personas no binaries y personas con capacidad de gestar puedan acceder a un aborto seguro sin importar su condición económica, de género, origen étnico, lengua o territorio.
* Fernanda Castro Tarinda es Oficial de Incidencia Social en @GIRE_mx.