Redacción Animal Político · 1 de octubre de 2024
El 28 de septiembre, conocido como el Día de Acción Global por el Acceso al Aborto Legal y Seguro, es una fecha emblemática para el movimiento feminista en todo el mundo, especialmente en América Latina. Cada año, esta jornada congrega a miles de activistas que salen a las calles para exigir la despenalización del aborto y su acceso seguro y gratuito. La lucha por los derechos reproductivos en la región, aunque histórica, sigue enfrentando numerosos obstáculos legales, sociales y culturales que afectan a millones de mujeres y personas con capacidad de gestar.
En México, las manifestaciones del 28S de este año no fueron la excepción. Las voces que se alzaron en todo el país exigían un mensaje unificado: “Fuera el aborto del Código Penal”. Las feministas demandamos que el derecho al aborto sea reconocido como un servicio de salud fundamental, accesible para todas las mujeres y personas gestantes sin importar su condición o lugar de residencia. A pesar de los avances logrados en los últimos años, la despenalización del aborto en México sigue siendo desigual y limitada a ciertos territorios.
Actualmente, solo 12 estados han despenalizado parcialmente el aborto: Ciudad de México, Oaxaca, Hidalgo, Veracruz, Coahuila, Baja California, Colima, Sinaloa, Guerrero, Baja California Sur, Quintana Roo y Puebla. En otros estados como Nayarit, Yucatán, Zacatecas y Jalisco, los congresos locales han ignorado los mandatos judiciales que ordenan la derogación del delito de aborto, lo que ha generado incertidumbre y enviado un mensaje poco democrático a la ciudadanía.
En otros países de América Latina, la lucha por el derecho al aborto también avanza de manera desigual. En Chile, el movimiento espera una propuesta para un marco legal más amplio que garantice el acceso al aborto. En Colombia, en contraste, las manifestaciones fueron de celebración a más dos años de la histórica decisión que permite el aborto hasta la semana 24.
En Perú, Ecuador y Brasil, las manifestaciones del 28 de septiembre también reunieron a miles de mujeres que exigieron la despenalización del aborto. En Perú se visibilizó con mucha fuerza la terrible realidad de las maternidades forzadas en niñas y adolescentes. En Quito, las manifestantes exigieron que el Estado garantice el acceso al aborto seguro y gratuito, y que se respeten los derechos reproductivos de las mujeres en todas las circunstancias.
En Brasil, a pesar de las severas restricciones al acceso al aborto y la fuerte resistencia de sectores conservadores, el movimiento feminista continúa luchando por la justicia reproductiva y exigen que el Estado reconozca el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y elimine las barreras legales y sociales que impiden el acceso a un aborto seguro y gratuito.
A pesar de los logros en países como Argentina, Uruguay, Cuba, Guyana y Colombia, donde el aborto ha sido despenalizado en diversas circunstancias, la realidad para millones de mujeres en la región sigue siendo de criminalización y riesgo. En naciones como El Salvador, Nicaragua, Honduras y República Dominicana, el aborto está completamente prohibido sin excepciones, y las mujeres que lo practican pueden enfrentar penas de prisión.
El 28 de septiembre es, sin duda, una fecha clave para la lucha por los derechos reproductivos en América Latina. Las manifestaciones en toda la región son expresión de resistencia y esperanza, reflejando también la dura realidad que enfrentan las mujeres y personas gestantes que buscan acceder a un aborto seguro y gratuito. La criminalización, el estigma social y la falta de acceso a servicios de salud continúan afectando a millones. Cada año, las calles de América Latina se llenan de voces que exigen justicia reproductiva y derechos humanos para today todes.
El movimiento feminista ha logrado avances significativos, pero los desafíos siguen siendo enormes. Este día no es solo una fecha de protesta, sino también una oportunidad para reflexionar sobre los logros alcanzados y los retos que aún quedan en la defensa de los derechos reproductivos. La marea verde avanza, junto con la esperanza de que algún día todas las personas de la región puedan ejercer su derecho a decidir sobre sus cuerpos sin miedo a la criminalización social y jurídica.