blogeditor · 8 de noviembre de 2021
Este 9 de noviembre (9N) se cumplirá un año de uno de los episodios más graves de represión estatal contra la libertad de expresión y manifestación, que hayamos visto recientemente. Un año desde que elementos policiacos del municipio de Benito Juárez (Cancún), bajo el mando único estatal y con la tolerancia cómplice de la Guardia Nacional, accionaron sus armas de fuego directamente contra tres personas (dos de ellas periodistas), perpetraron tortura sexual contra dos manifestantes, detuvieron arbitrariamente a ocho personas –a quienes intentaron acusar de delitos que no cometieron– y ejercieron uso excesivo de la fuerza contra trece de ellas.
A un año de que la consigna el paraíso huele a sangre inundara las calles de Cancún, hoy vemos con profunda preocupación que la presidenta municipal de Cancún, el Gobierno del Estado y la federación no solo le han apostado al olvido, sino que continúan sometiendo a las víctimas y sobrevivientes a nuevos ciclos de revictimización al entorpecer o negar su acceso a la memoria, la verdad, la justicia y la reparación integral del daño.
En ese contexto, desde la CMDPDH dedicamos el espacio de este lunes para recordar que los hechos del 9N están más vigentes que nunca.
La represión contra protestas de mujeres: una práctica común
Amnistía Internacional ha documentado que las autoridades mexicanas han respondido a las protestas de mujeres, y contra la violencia de género hacia las mujeres, con excesivo e innecesario uso de la fuerza, con detenciones ilegales y arbitrarias, con abuso verbal y físico basado en el género contra las mujeres y con violencia sexual.
De acuerdo con Amnistía, estas manifestaciones han comenzado a ser estigmatizadas como violentas, lo que ha tenido por objeto o consecuencia deslegitimar el activismo de las mujeres. Esto, a su vez, ha propiciado un ambiente hostil y permisivo para que autoridades y particulares ejerzan violencia en contra de las mujeres que protestan. Desafortunadamente, este estigma se basa y se refuerza en estereotipos y roles de género, así como en conceptos sociales y tradicionales lo que constituye, en sí mismo, un estereotipo que discrimina a las mujeres por atreverse a protestar.
Esto es particularmente preocupante pues sucede en un contexto en el que la violencia de género contra las mujeres es generalizada y en donde, particularmente, la violencia feminicida se perpetra a gran escala. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), cerca de diez mujeres son asesinadas cada día en México. Así las cosas, es muy desafortunado que una protesta que tenía como objetivo visibilizar la violencia de género y exigir justicia contra la ola de feminicidios en la región, fuera respondida desde el Estado con la instalación de un centro de detención clandestina al interior de la sede del Ayuntamiento de Benito Juárez (Cancún) en donde agentes policiacos perpetraron violaciones graves a derechos humanos, incluyendo tortura sexual en contra de mujeres que estaban ejerciendo su derecho a la libertad de expresión y manifestación.
Las prácticas de represión en contra de las protestas de mujeres fueron visibilizadas en una audiencia temática ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), celebrada el pasado 27 de octubre de 2021. En dicho espacio, la titular de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia de Género (CONAVIM) reconoció –a nombre del Estado mexicano– que los hechos perpetrados el 9 de noviembre en Cancún constituyeron actos de uso excesivo de la fuerza y fueron violatorios de derechos humanos.
Contra la impunidad y la represión: la organización colectiva
A partir de lo sucedido el 9 de noviembre de 2020, lejos de que las víctimas lograran ser silenciadas con las acciones de la Presidencia Municipal de Cancún, se unieron en colectiva para exigir un alto a la impunidad, así como justicia y rendición de cuentas respecto de los delitos cometidos en su contra. Su lucha ha buscado la revisión de protocolos del uso de la fuerza en manifestaciones, una reparación integral adecuada, el alto al acoso y amenazas que han recibido, pero también justicia por los feminicidios en la región.
Es gracias a las acciones colectivas emprendidas por el Comité de Víctimas del 9N que los hechos sucedidos en Cancún siguen formando parte de la agenda pública y no han cedido frente a los numerosos intentos de la presidencia municipal, el Gobierno del Estado y el Gobierno federal para silenciar, minimizar y estigmatizar las luchas del Comité. Gracias a ellas, y a las acciones que llevan a cabo los días 9 de cada mes en la plaza del Ayuntamiento de Benito Juárez, se ha dejado en evidencia que Cancún no es un paraíso (#ElParaísoHueleaSangre) y que las autoridades no tienen el más mínimo interés en enfrentar las consecuencias de su actuar irregular y criminal.
Nuestra respuesta contra la indolencia y la impunidad
Frente a los hechos victimizantes y la actitud indolente del Estado, la CMDPDH asumió la representación legal del Comité de Víctimas del #9N ante diversos procesos nacionales e internacionales de memoria, verdad y reparación integral.
Por ejemplo, en julio de este año se presentó una solicitud de medidas cautelares ante la CIDH, la cual quedó registrada como MC-611-21. Esto se hizo bajo la premisa de que la vida e integridad personal de las integrantes del Comité de Víctimas se encuentran en riesgo por las constantes amenazas y hostigamientos perpetrados por la Presidencia Municipal de Cancún. Con ello, se busca que la comunidad internacional vigile el actuar de las autoridades locales.
Al mismo tiempo, el pasado 9 de julio se presentaron once demandas de amparo indirecto en contra de las resoluciones de reparación integral que emitió la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas de Quintana Roo (CEAVEQROO) por cada una de las víctimas del comité #9N. Poco tiempo después, el 29 de octubre, el Juzgado Cuarto de Distrito con sede en Cancún dictó sentencia en todos los juicios de amparo en donde determinó que la justicia de la Unión ampara y protege a las integrantes del Comité de Víctimas del #9n. La sentencia se dictó para el efecto de reponer el procedimiento ante la CEAVEQROO, pues se encontró que dicha institución incurrió en violaciones al debido proceso administrativo.
Acciones para no olvidar
En el marco del aniversario de los hechos, en la semana del 8 al 12 de noviembre, desde la CMDPDH estaremos impulsando la realización de una serie de eventos, entre los que se incluye un concierto virtual; el paste up “las paredes gritan por justicia”; un foro virtual #EspacioDeMemoria; una conferencia de prensa; y, la presentación de una serie de acciones jurídicas –nacionales e internacionales– en contra de autoridades municipales, estatales y federales.
¡Les esperamos! #9NVigente #9NSomosTodas #LaLuchaSigueySigue