A ti también te gana Kahwagi

blogeditor · 17 de julio de 2015

A ti también te gana Kahwagi
Por: Mr. Pico (@mrpico)
[contextly_sidebar id=”0wCDtv1egDemBSe8SWil6AudiN5sKwRx”]La pelea de Kahwagi no es una cortina de humo, ni un acto ridículo.
Es una revelación casi epifánica de los dolores que sufre nuestra querida patria.
La farsa esa, la he visto comentada en todos lados, las peores críticas la dibujan como “la pelea más patética de todos los tiempos”.
Y si bien Kahwagi parece portar una botarga sobre su mal tatuado cuerpo, el oso no para en la estampa. Los golpes lentos, la ausencia de técnica, la falta de fuerza y potencia y la nula puntería nos hacen pensar que estamos mirando la repetición en cámara lenta de alguna pelea amateur y no la disputa de un campeón en vivo.
El “rival” -por llamarle de alguna manera- porta un obvio short prestado; no tiene percha de boxeador, ni músculos, bueno… ni implantes, tampoco técnica, ni fuerza y curiosamente se derrota ante la primer caricia del titán Kahwagi.
Un sólo round duró la pelea. Pero con eso tuvimos.
Lo fantástico de la pelea de Kahwagi va más allá de la mofa ridícula, patética y ofensiva hacia el boxeo. Lo fantástico de la pelea de Kahwagi es que retrata nuestro sistema político nacional y a nuestra sociedad a la perfección.
Un político lleno de vanidad, trabajando para sus propios (misteriosos) intereses, prometiendo una gran contienda y simulando que la realiza. Así, enfrenta un problema que no es problema, sin atender las críticas, ni las risas de un espectador que… ¿qué creen? tampoco lo baja a jitomatazos entre abucheos al farsante.
Así, el boxeador -el político- está convencido de que nos puede ver la cara de pendejos.
Para el político el acto funciona; porque la audiencia se queja, se mofa, pero lo tolera, se pasa e incluso se divierte. Así, desde gayola, haciendo memes y chistes creemos aportar nuestro granito de civilidad… para “cambiar a México”.
Así es nuestra fantástica y eterna pelea, DHP*
*Dejemos de hacernos pendejos.