A 95 años del fusilamiento del jesuita Miguel Agustín Pro

Redacción Animal Político · 23 de noviembre de 2022

La Compañía de Jesús en México conmemora 95 años del fusilamiento del jesuita Miguel Agustín Pro Juárez. Este sacerdote jesuita fue ejecutado a sus 36 años, durante la Guerra Cristera, acusado sin pruebas del atentado contra el general Álvaro Obregón. La ejecución se realizó sin contar con un abogado defensor y sin derecho a un juicio previo. Esta injusticia quedó sustentada por el trabajo de investigación periodística de aquella época.

El acto se consumó por órdenes directas del presidente Plutarco Elías Calles, y el martirio se realizó en la Inspección de Policía – donde hoy está el edificio de la Lotería Nacional, en la Ciudad de México-.  La Ley Calles prohibía cualquier culto religioso, y todos los sacerdotes fueron acosados y perseguidos indiscriminadamente. Como consecuencia, una gran cantidad de fieles resistieron ante el Estado y muchos sacerdotes camuflajeados continuaron administrando los sacramentos en la clandestinidad. El Padre Pro no fue la excepción.

Su deseo de servir a Dios y a su pueblo lo llevó a estar cercano de toda persona necesitada y sufriente, sin importar que tuviera que vivir su ministerio sacerdotal en la ocultación. Su vocación lo movió a difundir el reino de la caridad, sin olvidar el reino de la justicia; vivir así no podía pasar desapercibido, pronto atrajo la atención de las autoridades.

Su vida pastoral y “su muerte se inserta en un período trágico de la historia de México; fue expresión de aquel odio antirreligioso que, en los años veinte de nuestro siglo, desencadenó una violenta persecución contra la Iglesia”, escribió en junio de 1988, el P. General Peter- Hans Kolvenbach, en el marco de la beatificación del P. Miguel Agustín Pro.

En la Ciudad de México se conservan sus restos en la Parroquia de la Sagrada Familia, en donde se ha constatado la devoción internacional por el Beato, y junto a la cual se ha dedicado el museo Padre Pro con parte de su historia y artículos personales. En su memoria, hace 33 años, los jesuitas fundaron el prestigioso Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, el cual lucha por las causas justas y por la dignidad humana.

Trayectoria

José Ramón Miguel Agustín Pro Juárez nació el 13 de enero de 1891 en la población minera de Guadalupe, Zacatecas; fue el tercero de 11 hermanos. Hijo de Miguel Pro y Josefa Juárez. En agosto de 1911, después de unos Ejercicios Espirituales, siente el impulso de la vocación religiosa y siguiendo el ejemplo de sus dos hermanas mayores, ya religiosas, decide ingresar al Noviciado de la Compañía de Jesús en El Llano, Michoacán, el 10 de agosto de 1911 a la edad de 20 años. Hizo los votos en agosto de 1913, en un momento de creciente conflicto dentro de la historia mexicana.

En 1920 fue destinado a enseñar en Nicaragua y luego volvió a España para la teología. En 1924 pasó a Enghien, en Bélgica, para acabar la teología y estudiar sociología, ya que estaba interesado en los movimientos obreros y quería prepararse para su vuelta a México. Se ordenó en 1925 cuando se recrudecía la persecución en México bajo Elías Calles.

En 1988, Juan Pablo II beatificó al Padre Pro y se espera la pronta canonización.

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