8M: día de exigencia, no de fiesta

blogeditor · 13 de marzo de 2022

8M: día de exigencia, no de fiesta

Es el primer #8m que vivo en España. Los anteriores siempre han sido en la ciudad de México.

Con la diferencia de horario, pensé que iba a poder seguir ambas marchas con suficiente espacio de tiempo para identificar diferencias y similitudes. No lo fue.

Esto es lo que vi.

En España, durante los días previos al 8 de marzo fue interesante ver por diferentes lugares y medios campañas en torno al Día Internacional de la Mujer, muchas actividades conmemorativas con enfoques diversos, siempre convocando a la comunidad entera. Sí, reconociendo la problemática y lo que está pendiente por hacer, pero con fines de concientización. Un buen número de actividades de todo tipo –académicas, ponencias, pláticas, círculos de lectura, obras de teatro, memoria histórica, etc.– muchas de ellas promovidas desde las autoridades, desde el gobierno.

Llama la atención la postura oficial, como en todos lados, está cargado de agendas políticas y le habla a sus votantes, pero en general promueven, reconocen y proponen rutas para lograr la igualdad (acá es más común que verlo como equidad). Eso sí, es común encontrar más mensajes de «Feliz día de la mujer» ‍♀️.

Amanece pues el martes 8 de marzo. Una nota por aquí, otra por allá, que, si la ministra de igualdad acudirá a la marcha o no y a cuál, pero no mucho más allá de discursos políticos.

Vivo cerca de Madrid y la mañana transcurrió sobre la división de las manifestaciones en dos. Una promovida por la comisión del 8-m y otra por el Movimiento Feminista de Madrid.

La primera bajo el lema «Derechos para todas, todos los días», la marcha histórica que clama por abolir la prostitución.

La otra, con el lema «El feminismo es abolicionista», un grupo escindido que exige acabar con la pornografía y los vientres de alquiler, pero también por la retirada del proyecto de ley trans que permite la autodeterminación del género. Ambas a la misma hora, con rutas distintas.

En Madrid se marcha de noche. Las marchas salieron a las 7 de la tarde, cuando en México ya empezaba la efervescencia, durante el día la cobertura va sobre las actividades conmemorativas y eventos políticos. Tal vez sea por la coyuntura, pero los medios ocuparon más espacio sobre la guerra en Ucrania.

Empezaron a llegar imágenes de la marcha, la más concurrida fue la de la comisión 8-m que salió de la Plaza de Atocha a la Plaza de Colón. Números oficiales hablan de 50,000 personas. Las calles se pintaron de morado, mujeres de todas las edades, generaciones de mujeres que exigen alto a la violencia de género que ha incrementado los últimos años.

Según datos de la delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, desde 2003 el número de mujeres asesinadas por este motivo asciende a 1,132 (¡!) y en lo que va del año suman 6.

Sí, una mujer asesinada es mucho, pero no imagino lo que sucedería aquí si vivieran los datos de México, donde TODOS los días mueren 11 mujeres.

Por eso creo que en Madrid se marcha distinto, se exige y visibiliza. Se gritan consignas y demandas. Sí, se reconoce que la violencia es un foco rojo que se debe atender con urgencia, las propias autoridades lo saben. Se señala la brecha salarial y el acceso de las mujeres a posiciones de poder, se destaca la independencia financiera y acceso a servicios básicos como un derecho y una obligación del Estado de proveerlas, pero se sabe que se puede vivir y ser mujer.

Este año también se marcha por las mujeres de Ucrania que han tenido que dejar todo por la guerra.

A la distancia seguí la manifestación en Ciudad de México. México es puro dolor, allá es necesario gritar porque a sus mujeres las desaparecen y matan diario. Porque es un riesgo ser mujer y no sabes si mañana vas a vivir.

Me llena de emoción ver que las calles se desbordaron y salimos a tomar nuestras calles, otra vez, juntas y con una sola voz; me parte el alma ver quienes todos los años regresan a gritar los nombres de sus mujeres asesinadas o desaparecidas. Y, sobre todo, me enojan los intentos del gobierno federal y local para intimidar la asistencia con la amenaza de enfrentar una marcha violenta.

Marcha del 8M en Ciudad de México. Foto: Claudia Ramos.

No, las mujeres salimos a la calle en España, en México y en todo el mundo a exigir nuestros derechos, porque cuando se logre una verdadera equidad entonces se podrá decir «Feliz día de la mujer».

Porque será feliz, cuando todas las mujeres podamos vivir en igualdad. Será feliz, cuando las mujeres podamos vivir una vida libre de violencia. Será feliz, cuando no se tenga que conmemorar un día que es para señalar todo lo que falta por hacer.

Porque hoy, en España, en México y en todo el mundo el #8m sigue siendo un día de exigencia, no de fiesta.

 

 

 

Fuentes:

El Español. La división de Podemos y PSOE desmoviliza el 8-M: sólo 56.000 personas en las marchas de Madrid. 08/03/2022, disponible aquí.

El País. Manifestaciones del 8-M | El Día de la Mujer explota en las calles tras la pandemia y a pesar de la división del movimiento feminista. 08/03/2022, disponible aquí.

El Periódico de España. La ruptura del feminismo a las puertas del 8-M amenaza la movilización. 07/03/2022 disponible aquí.