blogeditor · 16 de mayo de 2012
Sabina Berman escribió un hace poco gran texto comparando a Enrique Peña Nieto con Vladimir Vladimirovich Putin. Guardando las proporciones: el apparatchik ex KGB que irrumpió en la vida pública rusa a fines de los noventa del siglo pasado, y acaba de ser electo por tercera vez presidente de su país (sin contar su interinato, ante la renuncia de su predecesor Yeltsin en 1999), podría considerarse un reflejo de lo que se está cocinando en México con la posible recuperación del PRI de la primera magistratura.
Es cierto que las comparaciones son odiosas y que difícilmente se cerrarían todas las esclusas de participación democrática con la llegada del ex gobernador del Estado de México a Los Pinos, pero sí existen motivos para preocuparse. Nada en la biografía personal o política del candidato, o del partido que lo postula y sus personajes principales, hacen pensar que no sobrevendría un retroceso.
De suyo, instituciones que fueron diseñadas para funcionar con plena autonomía durante el ocaso del priísmo en su versión zedillista han caído en manos de los partidos y la Nomenklatura nacional. La gran promesa que significó para much@s el fin de la racha tricolor en la presidencia de México (algo que parecía inconcebible, aún sabiendo el resultado de las elecciones de 2000), se transformó hasta convertirse en la nada remota posibilidad de que este primero de julio se cierre el ciclo panista, y se opere una suerte de Restauración del PRI legitimada por las urnas y con nuevas reglas (y el abrumador apoyo de los medios de comunicación más importantes del país).
Es posible que la lucidez y pragmatismo que se apoderó de un amplio sector social en las elecciones federales del año 2000, haya sucumbido ante los malos gobiernos de Fox y Calderón. La cuidadosa construcción de una candidatura inevitable desde Televisa: con todo y pareja telenovelera y revista de corazón, es apenas parte de esta arquitectura del retorno, junto con el férreo control del PRI en la gran mayoría de los estados y un desencanto popular con los magros resultados en distintos órdenes hasta ahora.
La impunidad y corrupción siguen siendo la norma. Decenas de millones viven en la pobreza, y la desigualdad ante la Ley reflejan el fracaso de muchas políticas públicas. La educación en México es una catástrofe.
Alguna vez se pensó que el futuro iba a ser distinto, e inevitablemente recuerdo una escena de la película El Mago de Oz que protagonizó Judy Garland.
Pay no attention to the man behind the curtain
La secuencia, como el filme entero, es clásica. Toto, el perrito de Dorothy quien sólo desea regresar a casa, descorre el telón detrás del cual el Mago simula ser Todopoderoso. Los personajes que la acompañan: el León Cobarde, el Espantapájaros y el Hombre de Hojalata entienden entonces que ese hombrecillo no cumplirá sus anhelos. Oz es una tierra de ilusiones incumplidas: entenderlo se convierte en una liberación.
Pudimos haber transitado, después de descubrir cómo funcionaban los resortes ocultos del poder priísta, hacia reformas más justas y niveladas: de intensa participación ciudadana durante el Interregno Panista. Lamentablemente, el Mago de Oz mexicano volvió a ocultarse atrás de la cortina verde y retomó el uso del micrófono y la palabra. Como si casi nada hubiera cambiado. Ni la sociedad ni los partidos –todavía menos, los empresarios- estuvieron a la altura de la época..
A Putin lo entronizó su estrategia de Mano Dura, y la invasión a Chechenia de fuerzas militares rusas. Es el Zar u Hombre Fuerte que se reparte con su patiño Dmitry Medvedev (como alguna vez lo hizo en el siglo diecinueve su compadre Manuel González, compadre de Porfirio Díaz en el siglo diecinueve) la titularidad del Ejecutivo, con votaciones recientes que superan en ciertas casillas el cien por ciento a su favor. Rusia Unida y el Panruso que él encabeza: versión posmoderna del Revolucionario Institucional, llegó para quedarse. Lo que representa Peña quizá sea una putinización de la vida pública, ante los gravísimos problemas de seguridad, el acoso del crimen organizado con sucursales dentro del Estado, y la zozobra generalizada. Interminable transición enteconmillada, con ajustes y correcciones dictadas desde la cúpula empresarial y delictiva, en horario primetime o triple A
La cleptocracia rusa, después de las privatizaciones mafiescas que ya sufrimos en el sexenio de Carlos Salinas, aparentemente llega a un punto de equilibrio con Putin y su Vertical del poder y peculiar Democracia Soberana. La gran mayoría de los medios alaban al Líder y Capitán de los Destinos de la República Rusa. Difícil ver quién podría opacarlo desde la oposición, que incluye a los antiguos comunistas.
Las elecciones de julio constituirá una prueba del esfuerzo sistémico: con una sociedad débil e indiferente, contra Gobierno, virreinatos en las entidades y cárteles y monopolios insaciables.
Como un ejemplo al azar y juzgando por resultados previos, los consumidores no tendremos mucha oportunidad de ejercer a plenitud nuestros derechos si arrasa el PRI en la presidencia y las dos Cámaras. Tampoco, los defensores del Medio Ambiente o grupos vulnerables. La bancada peñista se opuso terminantemente a que se operaran cambios reales -que hubiesen dado legitimidad y peso específico a grupos sociales y ONG- durante la reciente aprobación del proyecto de Acciones Colectivas en México, redactado por intereses oligárquicos públicos y privados.
Peña Nieto candidato expresa, en los hechos, un muy limitado respeto por la libertad de expresión, navegando con las coordenadas de Televisa, TV Azteca. Sobre su persona y la del equipo que lo promueve (así como del gobierno federal, que apoyó la operación represiva), planea la terrible sombra de Atenco. Los cuestionamientos más fuertes de jóvenes estudiantes de la Ibero durante su visita -y nada graciosa huída- del centro de estudios, iban en ese sentido. Lo que más exacerbó los ánimo, fue su justificación -al más puro estilo priísta de los sesenta- del operativo.
Tendrán que contarse los votos. No todo está escrito. ¿Será al final todo un Sueño de la Razón (o de Dorothy, de regreso a la realidad de la granja en Kansas)?
El elenco completo
¿Un hipo o bostezo histórico, parcial a los panistas: Pausa antes de la Caída, y la reversión a la Media o Normalidad y Pax del PRI interrumpida a nivel federal durante doce años? ¿El voto útil que favoreció en su momento a Fox, y encendió esperanzas reales de cambio, se trasladará ahora hacia la izquierda?
El tiempo lo dirá. Para bien o para mal, ya falta muy poco.
I have a feeling we´re not in Kansas anymore