Dulce Ramos · 5 de febrero de 2013

Es como si no hubiera pasado nada. Incluso como si el incendio que produjo la muerte de 25 niñas y 24 niños en Hermosillo, y lesiones físicas y psicológicas en decenas de los sobrevivientes, hubiese constituido un grotesco trampolín profesional para funcionarios públicos quienes poseen fuero y blindaje institucional con excelentes prospectos para el futuro.
El ex presidente Felipe Calderón ya está instalado en Harvard, donde permanecerá becado cuando menos un año. Su esposa Margarita Zavala, parienta de una de las dueñas de la estancia infantil que ya fue exonerada (aunque los padres del Movimiento Cinco de Junio promovieron un recurso en contra de esta resolución), suena para ocupar importantes cargos partidistas en el PAN.
Juan Molinar Horcasitas sigue siendo vocero e ideólogo de ese partido; también es uno de los secretarios técnicos del Pacto por México. Es un habitual explicador en distintos medios, y ‘tiene la conciencia tranquila’.
El priista Ernesto Gándara fue alcalde de Hermosillo durante la tragedia: responsable de protección civil, que ‘nunca ha lucrado’ con ella . Hoy es Senador por el estado de Sonora, presidente de la importante Comisión del Trabajo y activo participante en la Reforma Laboral. Podría ser el próximo candidato a la gubernatura de su estado, y -en virtud de los bajísimos niveles de popularidad del PAN y la catastrófica gestión del actual titular estatal Guillermo Padrés- seguro triunfador en los comicios que se llevarán a cabo en la entidad en 2015.
Su compañera de fórmula y Senadora Claudia Pavlovich, podría aspirar a ese mismo puesto. Ella envió documentos recomendando a dueños de la Guardería al juez que llevaba la causa. No fue la única. También se sumaron líderes de cámaras empresariales, prominentes personajes de la industria, el comercio y la ganadería y cuando menos un ex obispo de Hermosillo.
El ex procurador del estado Abel Murrieta bajo las administraciones de Eduardo Bours y Padrés: también distinguido miembro del PRI, despacha como diputado local y aspira, a una diputación federal o alguna otra garantía de impunidad dentro de dos años. Por lo pronto, tendrán que negociar con él una versión local de la Ley de Estancias Infantiles los padres que lograron su aprobación a nivel federal.
Cuando era aún candidato a la presidencia, Enrique Peña Nieto se reunió con un grupo de papás y mamás pertenecientes a la AC Manos Unidas y Salud y Justicia: víctimas directas de la negligencia criminal que derivó en el incendio de la Guardería. Prometió que se haría Justicia, y que atendería todos los asuntos pendientes relacionados con el incendio y sus secuelas. Lo hizo en Ciudad Obregón, donde se encuentra el distrito electoral que representa Padrés. Su partido postuló a Gándara y Pavlovich, quienes por desgracia fueron favorecidos por el voto de las y los sonorenses. El ex gobernador Eduardo Bours Castelo, quien en su oportunidad se jactó ante los medios que dormía ‘como bebito’, fue uno de los responsables de las finanzas de campaña del PRI.
La historia se repite: serpiente que se muerde la cola. Calderón dijo que no toleraría impunidades (‘caiga quien caiga, tope donde tope’) después de lo ocurrido en la capital de Sonora.
Tuvo la delicadeza –es un decir- de invitar a selectos grupos de padres (los que no lo cuestionaron abiertamente) en fechas emblemáticas. 30 de abril 2010, Día del Niño. También anunció la obtención del Premio ONU a las Estancias Infantiles de Sedesol el Día de la Madre, 10 de mayo, el año pasado.
Ya como jefe del Ejecutivo, Peña Nieto decretó tres días de Luto Nacional después de la explosión en uno de los edificios de la Torre Pemex. Visitó a algunos lesionados para sacarse la foto de rigor, y partió de vacaciones a Punta Mita.
Parece ser que la palabrería e insensibilidad del Estado hacia las víctimas de desastres humanos y naturales, seguirá siendo la constante.
George Bush hijo nunca interrumpió sus vacaciones a Crawford Texas, durante ocho años de su gestión. Ni el huracán Katrina que devastó la ciudad de Nueva Orleans cobrando incontables vidas humanas, le mereció una visita prolongada a esa ciudad. Sobrevoló la zona desde el Air Force One -portando su infaltable chaleco de Comandante en Jefe- pero dejó que el lugar siguiera deteriorándose. A eso se redujo su nivel de involucramiento.

¿Hará lo mismo Peña Nieto, con la costosísima aeronave que suplirá al actual avión presidencial?
Promesas falsas y compromisos huecos, sin importar el partido o la circunstancia.
Hoy a cuarenta y cuatro meses de impunidad, cuando menos un padre del Movimiento Cinco de Junio: Julio Márquez honrará la memoria de su hijo Yeyé y sus cuarenta y ocho compañeritos. Caminará desde la Plaza Emiliana de Zubeldía, hasta la Guardería ABC. Debe llegar allá a las 2:45 hora de Hermosillo (3:45 tiempo del Centro de México). Simultáneamente, en Twitter se hará el Pase de Lista con los nombres y fotos de 49 bebés, que no debieron morir.
Es nuestra obligación moral seguir apoyando.