blogeditor · 5 de octubre de 2011
A principios de los setenta, un grupo de médicos y periodistas que habían sido testigos del genocidio en Biafra, coincidieron en la necesidad de constituir una organización que, además de brindar asistencia médica sin discriminación por raza, religión o ideología política, pudiese dar testimonio fiel de las condiciones de vida de miles de personas en situación de crisis.
Las primeras intervenciones de MSF son también hitos en la historia moderna de la brutalidad ejercida contra las poblaciones civiles, como los campos de refugiados camboyanos en Tailandia a mediados de la década de los setenta o la guerra civil en Líbano. Les siguieron otras grandes crisis, algunas de ellas pertenecientes a la memoria colectiva y otras completamente olvidadas.
Hoy, somos una de las principales organizaciones médico-humanitarias independientes del mundo, presentes en más de 65 país y con más de 4 millones de donantes. El 80% de nuestros recursos económicos se destina a las poblaciones a las que asistimos; el 20% restante se utiliza para la captación de fondos y administración. Básicamente actuamos en cuatro contextos de crisis: desastres naturales; conflictos bélicos; epidemias o endemias; víctimas de la violencia social y exclusión sanitaria.
MSF controla toda la cadena logística de la asistencia. Disponemos de centrales de compra y almacenaje desde donde se envían materiales y medicinas a todos los proyectos, y tenemos stocks preparados en otras partes del mundo para dar cobertura inmediata a emergencias.
Todas estas acciones se concretan por medio de sus más de 2 mil trabajadores internacionales, que colaboran con más de 23 mil profesionales contratados localmente. Médicos, enfermeros, logistas, arquitectos, financieros, coordinadores, administradores, técnicos de laboratorio, traductores, conductores… que además de cumplir con su trabajo, tienen un compromiso personal con la causa humanitaria y con cada persona a la que brindamos asistencia.
Este 2011 cumplimos 40 años haciendo nuestro trabajo que fue reconcido en 1999 con el Premio Nobel de la Paz.
MSF en México
En 1985, fue nuestra primera intervención en el país, a raíz del terremoto de la ciudad de México. Posteriormente, hemos estado junto a los mexicanos de manera intermitente en desastres naturales: en 1999, tras un sismo de 7.4 grados que afectó la costa de Oaxaca; y en la emergencia por los huracanes Mitch, Pauline e Isidore. A principios de los años 2000 tuvimos presencia en los Altos de Chiapas, la sierra Mixteca y en la sierra de Guerrero. En 2007, brindamos servicios médicos y logísticos durante las inundaciones en el estado de Tabasco. Un año después, en 2008, abrimos nuestras oficinas en la ciudad de México principalmente para incentivar la participación profesional de los mexicanos en el mundo humanitario.
Hoy, más de 25 mexicanos se encuentran en alguna parte del planeta ayudando a disminuir los dolores de la humanidad.