2023: islas civiles de seguridad y ocupación militar

blogeditor · 16 de diciembre de 2022

2023: islas civiles de seguridad y ocupación militar

Quienes deseen entender a profundidad parte importante de las reglas propias de la función policial en democracia harían bien leyendo la Normativa y Prácticas de los Derechos Humanos para la Policía de la ONU y el documento Servir y Proteger, Derecho de los Derechos Humanos y Derechos Humanitario para las Fuerzas de Policía y de Seguridad del Comité Internacional de la Cruz Roja. Una vez revisados, estos marcos de referencia enseñan la complejidad que supone construir instituciones policiales profesionales que en verdad cuiden a las personas, en especial las que se encuentran en mayores condiciones de vulnerabilidad.

Con ese contexto teórico, normativo y protocolario es mucho más posible identificar las diferencias y contradicciones entre un perfil civil y otro militar en tareas policiales. Mi preferencia en todo caso para tratar de entender esto ha sido ir al terreno y hablar con policías -con mucha facilidad- y con militares -con enorme dificultad- en México y en países de cuatro continentes con grados diversos de desarrollo (desde Canadá hasta El Salvador, pasando por Sudáfrica, Turquía, Francia, Estados Unidos, entre muchos otros). Nada me ha dado más claridad que salir a la calle y hablar con las personas uniformadas y armadas, civiles y militares, que tienen el mandato formal de cuidarnos. Las he comparado por más tres décadas.

Un documento que marcó historia en su influencia global a favor de la reforma policial democrática expone que aumentar los contactos entre la policía y personas que no están en conflicto con la ley “es una manera importante de fomentar el desarrollo de una organización policial responsable y orientada al servicio”. Esto parece claro según mi experiencia en terreno: las policías orientadas al servicio se acercan a la gente y resuelven de manera inmediata demandas y necesidades que en su inmensa mayoría no tienen que ver con delitos. Esa relación es palanca eficaz de la transformación policial a favor de la protección y el servicio.

Recientes investigaciones con evidencia empírica de soporte confirman la tensión entre dos modelos policiales, uno que repite códigos militares y otro que se aleja de ellos y funciona con la mayor proximidad posible a la ciudadanía. En el texto de Peter Kraska publicado en esta espléndida compilación de ensayos queda muy clara esa tensión.

Lo que sucederá en México en el 2023 es justamente la profundización de esa contradicción. Seguirán fortaleciéndose algunas -muy escasas- islas civiles de seguridad donde los liderazgos políticos y policiales harán todo lo que esté a su alcance para acercar la policía a la gente (avanzamos en la exploración de metodologías para contribuir a evaluar, visibilizar y replicar) y, por otro lado, también se ampliará el despliegue territorial militar en funciones policiales, propio de una fuerza de ocupación que, como tal, no sabe funcionar bajo criterios de proximidad.

Bien explica Kraska que ambos perfiles pueden coexistir de manera virtuosa cuando en el centro del modelo policial está la proximidad y las unidades policiales que usan formatos militares ofrecen apoyo subsidiario; pero igualmente enseña él que los riesgos y daños se multiplican cuando la prioridad está en las intervenciones policiales en esos formatos militares, incluso con pérdida de vidas a consecuencia del exceso en el uso de la fuerza letal (en Estados Unidos, donde el autor midió esto a través de encuestas, se han multiplicado exponencialmente este tipo de intervenciones desde la década de  los ochenta a la fecha).

El año que sigue nos enseñará mucho sobre esta tensión y sabremos mejor si las islas resisten y se consolidan o si la creciente ocupación militar las termina por asfixiar.

@ErnestoLPV