2011 y sus <i>human conditions</i>

blogeditor · 6 de enero de 2012

2011 y sus <i>human conditions</i>
Zicatela, Oaxaca.

Got my mind meditating on love, love…

No sabe decir en qué momento de 2011 algo en ella se quebró. Otra vez, pero ésta de diferente manera. Ahora la única culpable fue ella. Nadie metió las manos en su alma para destrozarla.

Un día abrió los ojos y ya no quiso estar. Quiso apretar el botón de “apagar” en esos días en que la cama se convirtió en su escondite, esos días en los que diario lloraba –otra vez- sin razón. Bueno, la razón era su cansancio de la existencia, ese cansancio acompañado de la cobardía de saber que no tienes siquiera las fuerzas para terminar con tu vida; esos momentos en los que esperas que un milagro encarnado en un rayo que parte en dos, incendia y calcina.

Este tipo de milagros casi nunca suceden. La vida se encarga de mantenerte aquí para que aprendas a vivirte. Sin embargo, llega un momento en que el malestar emocional se transforma en físico y es ahí cuando uno se da cuenta –porque ya es tangible- de que algo anda muy mal.

Insomnio, pesadillas recurrentes, ataques de ansiedad a medio día, llanto incontenible e inesperado…

Es entonces cuando lo más pertinente es pedir ayuda médica. Pedirla fue de lo mejor que le sucedió en el año. Comenzar a tomar antidepresivos por primera vez en la vida no es cosa menor, aunque tampoco es para tanto. Su cerebro medio muerto necesitaba felicidad comprimida en pastillas de sertralina que junto con una terapia psicológica han hecho este camino mucho más soportable.

Cada día es una batalla ganada, batalla que se disfruta más cuando voltea atrás y recuerda la piltrafa que fue y contempla ese estado cada vez más lejano. Don’t, don’t say it’s too late (It’s never too late, it’s never too late).

Ser “así” nunca desaparece. Unos nacen con el don de la felicidad fácil, otros nacen con “esto”, con el llanto, la desesperanza y la tragedia en nosotros mismos, y si no nacen así, la vida es la que se encarga de amargarlos.

Sin embargo, en 2011 no todo fue tan trágico. Justo en medio del laberinto oscuro ella encontró un tesoro, un soulmate, que a través de su amistad, explicaciones e interpretaciones del mundo, le enseñó que todo depende del lente con que se mira y que nosotros elegimos lo que vivimos y cómo lo vivimos.

En él encontró amor y comprensión, palabras profundas, miradas intensas y momentos eternos. Y aunque pusieron su historia amorosa en pausa, ella sabe que siempre estará en su vida, sin importar qué, porque él es uno de esos seres necesarios que pueblan su existencia.

Antes de ser su pareja, es su soulmate y amigo. El 2011 le regaló la posibilidad de volver a amar y confiar. Sí, bueno, ella sigue trabajando en eso de la confianza, pero ya dio un paso adelante. El 2011 le trajo a él, a su gran amigo, a ese con quien tiene una conexión emocional y psicológica intensa, fuera de lo común.

El 2011 le trajo a un ser que cambió sus estándares y expectativas de un hombre. Él le dio la mano y la cargó cuando ella ya no podía. Lo que siempre quiso, lo que ella hizo alguna vez y nadie le correspondió. A él le estará eternamente agradecida.

Éste también fue un año de elegir a quién quiere conservar en su círculo más íntimo, a quién abrirse. Siempre hay sorpresas. En este apartado hay una mención especial a una mujer que también contribuyó con su formación y al autodescubrimiento. No, ella no habla de su psiquiatra –a quien, gracias al cielo, conoció y conectaron-, sino a una queridísima amiga que diario le regala ejemplos de cómo y por qué estar orgullosas de quien somos, de aceptarnos por entero.

Gracias @lanormaluz por ser parte de su vida y enseñarle tantas cosas, gracias por ser compañera de locuras y liberación, gracias por quitarte la ropa con ella y decir: ésta soy yo. La inspiras a decir lo mismo y a trabajar diario por aceptarse como es, con este físico imperfecto, con todos sus demonios: “Esto es lo que hay”.

2011 fue un parteaguas. Ella cumplió 25 años, amó, la amaron, la cagó, se deprimió, quiso morir, pero más quiso vivir.

* *

Ésta es la primera tarde de 2012, una tarde fresca a la orilla del mar. El sol se pondrá en unos minutos y entonces comienzo a despedirme de la playa.

Respiro profundamente la brisa y me concentro en el rumor del mar, ese que forma parte de mis cosas favoritas por el poder hipnotizador y sanador que tiene.

Entro en el mar y ahí dejo la piel vieja y salgo dispuesta a fabricarme una nueva, más limpia, más honesta, más amorosa.

Ésta soy yo y hoy me gusto. ¿Uno de mis deseos para 2012? Seguir mirándome al espejo y decir: Me gusta lo que veo, dentro y fuera.

Guess it’s life, doing it’s thing
Making you cry, making you think
Yeah life, dealing it’s hand
Making you cry and you don’t understand
Life, doing it’s thing
Making you cry now, making you think of
Pain, doing it’s thing
Making you cry yeah, making you sing