De 1936 a 2026: la brújula de la humanidad

Joel Aguirre · 6 de octubre de 2026

De 1936 a 2026: la brújula de la humanidad

Un río continuo y bucles interconectados que son difíciles de comprender, salvo en su interconexión con el presente y el futuro. Así definió el estudio de la historia el escritor Ghassan Kanafani en su obra La revolución palestina de 1936-1939. El texto se centra en explicar que, a pesar de que Palestina se ha enfrentado a más de 40 campañas militares y coloniales en toda su historia, ninguna creó una amenaza tan directa contra la existencia física de la población como lo vivido bajo el colonialismo británico y las oleadas de migración judía armada.

El propósito fundamental de Kanafani residió en demostrar que, si bien Palestina ha resistido más de 40 incursiones militares y coloniales a lo largo de su historia, ninguna de ellas representó un peligro tan inminente para la supervivencia física de sus habitantes como el experimentado bajo el dominio colonial británico y la posterior llegada masiva y armada de inmigrantes.

De acuerdo con la Comisión Peel, las causas de la revolución de 1936 se centran en el deseo de la población en lograr la independencia nacional y su miedo al establecimiento, franco y paulatino, de un hogar nacional judío en Palestina. Estaban al frente entonces de un plan de doble fase, en primer lugar, y como David Harvey lo nombra, un proceso de acumulación por desposesión que implicó el despojo de las tierras palestinas y la privatización, en este caso exclusión, de los medios para la supervivencia económica. En segundo lugar, una limpieza étnica. Pero ¿de dónde viene este plan?

109 AÑOS DE PLAN GENOCIDA

El 2 de noviembre de 1917 fue enviada por Arthur Balfour la famosa declaración en la que se promete la creación de una Federación Sionista en territorio palestino. Es ahí donde se localiza la génesis del plan de desposesión y genocidio contra Palestina. Fue en ese punto donde la comunidad palestina comprendió que el propósito medular del dominio colonial británico, de la mano con la marea migratoria, radica, como hasta ahora, en consumar su despojo absoluto, la privación sistemática de sus tierras y derechos, así como una verdadera limpieza étnica, conocida en árabe como Nakba, y proyectada para la instauración de un Estado artificial.

Para contextualizar, el texto menciona que entre 1926 y 1932, la afluencia media de migrantes judíos se mantuvo en 7,201 personas al año. Sin embargo, este flujo se disparó exponencialmente cuando 30,000 judíos de Alemania ingresaron al territorio palestino en 1933, cifra que aumentó a 40,000 en 1934 y culminó en 61,000 para 1935. Aunque las fuerzas del nazismo sembraron el terror obligando la salida masiva de la comunidad judía alemana, la articulación del capitalismo imperialista junto con las aspiraciones del proyecto sionista encaminó dicha marea migratoria de forma desmedida hacia suelo palestino.

Entre la declaración de Balfour y hoy no solo existen 109 años, sino una historia de incontables refugiados, mártires, violaciones al derecho internacional, asentamientos ilegales israelíes, confiscaciones continuas de tierra, detenidos bajo custodia israelí, ataques de colonos, misiles, daños irreparables al medio ambiente, violaciones a derechos humanos, terrorismo de Estado, desnutrición de la población, necropolítica, un pueblo dividido y un enorme éxodo apátrida. Más de un siglo de una doctrina de shock.

El 7 de octubre de 2023 marca el inicio de la etapa más reciente del plan que comenzó en 1917 y, con ello, el recrudecimiento del genocidio, incluyendo, de manera enunciativa mas no limitativa, el epistemicidio y culturicidio que este proceso implica. En 2024 la vicesecretaria de la ONU, Amina Mohammed, lamentó que la humanidad haya perdido la brújula moral en Gaza, como humanidad y como comunidad internacional.

La comunidad internacional guarda un vergonzoso silencio

El primer magnicidio ampliamente cubierto por la televisión fue el asesinato del presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, en 1963. En los últimos tres años nos hemos enfrentado a un genocidio difundido por streaming, documentado, al menos al inicio, en reels de Instagram y Tiktok con miles de espectadores al rededor del mundo, pero ninguna acción viable para detenerlo.

La respuesta desde la comunidad internacional ha sido, en su mayoría, silenciosa y tardía. Transcurrió cerca de un año antes de que los mecanismos e instancias independientes de la Organización de las Naciones Unidas pronunciaran de manera categórica la tipificación de genocidio. Fue hasta septiembre de 2025 cuando la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado presentó su dictamen técnico, señalando que el Estado israelí consumó un delito de genocidio en contra del pueblo palestino en la Franja de Gaza.

Hace un par de semanas la antropóloga Rita Segato mencionó que el aumento del umbral de tolerancia a la violencia de la humanidad es brutal. Entonces surge la interrogante; ¿Sirve de algo seguir contando las muertes, las persecuciones de los drones y la caída de bombas en cualquier lugar de Palestina o del Sur Global?

Por su parte, Franco Berardi escribió “Pensar después de Gaza. Ensayo sobre la ferocidad y la extinción de lo humano”, en donde señala a los cuatro nuevos jinetes del apocalipsis que terminarán con la humanidad, uno de ellos; el genocidio en Gaza. La razón, un descarado colonialismo de largo aliento que tiene como consecuencia el término de la razón y el quebranto de las ilusiones democráticas. Frente a un escenario internacional donde impera sin matices la fuerza del más poderoso, germina una humanidad privada de futuro, vacía de esperanza y carente de toda vocación universalista.

A pesar de sus contradicciones y limitaciones, los tribunales comunitarios de justicia participativa Gacaca en Ruanda permitieron a las poblaciones locales abordar el trauma tras el genocidio de 1994. Sin embargo, frente al escenario actual en Gaza, surge la pregunta inevitable: ¿qué mecanismos existen para sanar a la humanidad tras semejante devastación? ¿Cuántas cortes deberemos crear y por cuánto tiempo?♦ 

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