15 de septiembre y 02 de octubre, el poder los símbolos

blogeditor · 8 de octubre de 2019

15 de septiembre y 02 de octubre, el poder los símbolos

Todos tenemos intereses y opiniones opuestas que son parte de nuestra individualidad; buscamos nuestro bienestar y el de nuestro entorno inmediato. Sin embargo, necesitamos pertenencia e inclusión en el entorno social, queremos ser parte de algo y con las mejores condiciones posibles.

La celebración del día de la independencia, así como otras fechas especiales como navidad, año nuevo, día de las madres y semana santa por mencionar solo algunos, congregan elementos simbólicos y culturales muy importantes. No obstante, el 15 de septiembre va más allá del pozole, la chelita, el baile, los adornos y el grito; es un día que proyecta el ánimo social y político que se vive en el país.

En los últimos años, la ceremonia del grito de independencia encabezada por el presidente de México se caracterizó por ser un evento protocolizado, un evento acartonado donde el protagonista era la formalidad y parafernalia del momento; Elementos comunes que pusieron a prueba al nuevo presidente.

El sentido adecuado de la comunicación simbólica es una forma de hacer política y permite abordar estos retos. Andrés Manuel López Obrador logró proyectar un momento diferente y significativo.

Todos estábamos listos para exaltar o reprobar cualquier elemento. El resultado fue una valoración general positiva, tanto medios de comunicación como ciudadanos observaron cómo el zócalo capitalino se convirtió en un escenario patriota de orgullo y festejo. La gente adoptó una ceremonia que proyectó austeridad, inclusión, apertura, alegría, color, orgullo, felicidad. Andrés Manuel sabe comunicar y fue coherente con los planteamientos que le han dado resultados.

Esto nos muestra que los mexicanos quieren ser felices, quieren que su presente sea tranquilo y mantener la confianza en un futuro alentador. Quieren celebrar y lo hicieron.

Esta narrativa de transformación y resignificación social se mostró también en la reciente conmemoración del 2 de octubre, fecha que ya no solo es por el movimiento estudiantil del 68, se agrega también el caso de Ayotzinapa y distintos grupos que denuncian y exigen solución a la represión y violencia.

Precisamente la violencia fue el concepto de atención, donde el llamado a participar pacíficamente y el señalamiento de evitar rostros ocultos, muestran la intención de distintas agrupaciones por cambiar los códigos de confrontación que solo generan más violencia.

No se pudo evitar del todo, pero tuvieron mayor peso las narrativas de apoyo a la iniciativa, sin que esto suprimiera el objetivo de evidenciar y exigir la solución a los problemas que se enfrentan. En la CDMX fue significativo el cambio de los granaderos como factor de enfrentamiento por el del llamado “cinturón de paz” como una estrategia de contención.

El detalle es que la comunicación simbólica es un factor relevante pero que debe terminar en hechos, de lo contrario solo se quedará en momentos.

@LexiaGlobal