10 políticas 10 ciudades

blogeditor · 14 de agosto de 2015

10 políticas 10 ciudades

Por: Román Meyer Falcon (@meyerfalcon)

Los números son impresionantes: aun cuando las ciudades solo ocupan el 2% de la superficie de la tierra, generan alrededor del 80% de la riqueza mundial, consumen el mismo porcentaje de recursos naturales y generan grandes flujos migratorios, sumando anualmente hasta 70 millones de inmigrantes del campo a las ciudades. Si tomamos en consideración que el 54% de la población mundial vive en ciudades y de éstas una cuarta parte vive en condiciones paupérrimas (UN – Habitat) tenemos aproximadamente a un billón de personas en extrema pobreza viviendo, en su mayoría, en las periferias de las ciudades, sin acceso a servicios básicos, tratando de insertarse dentro de una economía que poco hace para su incorporación.

Las ciudades hoy están en una carrera global para atraer inversiones y capital humano, muchas de ellas han puesto énfasis en ciertos sectores económicos para facilitar esta tarea. Este fenómeno pone a prueba las capacidades de los gobiernos metropolitanos para poder gestionar y planear adecuadamente servicios básicos para las nuevas poblaciones formales o informales. Todo ello hace urgente el poder responder ¿cómo podemos determinar qué herramientas de planificación urbana debemos implementar en nuestras ciudades? ¿Qué políticas públicas son idóneas para nuestro contexto?

[contextly_sidebar id=”uirwpdDkUzx7zOUf7bWmfPgexbo0y6be”]A pesar del amplio abanico de teorías en el mundo del urbanismo y de los esfuerzos de investigación y difusión de distintos think tanks y universidades o de organismos como Naciones Unidas, es difícil formular una respuesta única. Con frecuencia estas propuestas se plantean de manera genérica y se tratan de políticas públicas para la adecuada administración de las ciudades. Estos modelos han sido exitosos en algunas partes del mundo, otras tantas no se han podido replicar por diversas razones, principalmente debido a la complejidad del mundo social en que se implementan y que hace imposible que una sola política pueda tener los mismos efectos en dos contextos diferentes.

Si tratamos de comprender y mapear a todos los actores, fenómenos, dinámicas y variantes socio económicos, políticos e históricos que conforman nuestras ciudades, sería complejo y terriblemente tardado. Para alcanzar a entender este macro universo tenemos que simplificarlo. Steven Johnson en su publicación Emergence: The connected lives of ants, brains, cities, and software (2004) se apoya en la teoría de sistemas para entender cómo todo sistema, ya sea urbano, de cómputo, neuronal o una colonia de hormigas, usan patrones que se refleja en una red de auto organización de agentes dispares que crean un orden superior, sin que se lo propongan de forma deliberada y racional. Esta posición muestra que el funcionamiento de cualquier sistema radica en comportamiento de los componentes más simples que lo conforman. En el caso urbano, su componente básico es el organismo vivo más complejo: nosotros mismos, el ser humano.

Esta teoría serviría para refutar la idea que sólo a través de grandes urbanistas como Le Corbusier, Robert Moses, Oscar Niemeyer o Mario Pani se puede planear adecuadamente partes extensas de las ciudades, dejando fuera la opinión de las comunidades que ahí habitan y que tienen mucho qué decir sobre qué es lo que conviene hacer en sus entornos. Es pues mucho más útil adoptar un modelo de “acupuntura urbana”, pequeñas intervenciones urbanas que entiendan las necesidades de la población y se adapten al contexto, mejorando, y no dictando, su actual funcionamiento, como se ve en el trabajo de Jaime Lerner.

Esta postura convierte al arte de implementar una buena política urbana en la habilidad de sumar y organizar la visión colectiva de una comunidad en un fin último, que convenga al bien de la mayoría, ya sea desde un punto de vista económico, de movilidad, infraestructura, servicios, o espacios públicos. De manera concomitante, deben minimizarse y/o eliminarse aquellas políticas que favorezcan sólo a ciertos grupos, no sólo porque sean inmorales sino porque van contra el correcto funcionamiento del sistema. Debemos ver la ciudad como un laboratorio en donde se pueden implementar, mediar y probar políticas urbanas innovadoras, integrales, escalables y adaptativas que dejen atrás esquemas de zonificaciones restrictivas, favorezcan la mezcla de usos de suelo y encuentren mecanismos adecuados para que las comunidades desempeñen un papel central en las tomas de decisiones y gestión local.

A continuación se sintetizan 10 políticas que fueron exitosas en sus ciudades, respondiendo favorablemente a las necesidades de la mayoría de sus habitantes, y que tocan diferentes temas y escalas de intervención.

Tabla 10 politicas - 10 ciudades

 

 

* Román Meyer es maestro en Gestión Urbana (UPC). Se ha enfocado en la administración de proyectos de diverso enfoque siempre vinculados a temas urbanos como son salud pública, movilidad, evaluación financiera, desarrollo inmobiliario, entre otros.

 

 

 

1) París, primer destino turístico mundial, France Diplomatie, Marzo de 2014, diplomatie.gouv.fr

2) Finland, life index, OECD, oecdbetterlifeindex.org

3) Creative New York, Center for an Urban Future, June 2015, nycfuture.org

4) Shenshen Government, Economic growth, August 2013, english.sz.gov.cn

5) Germany living, Ranking of Cities, 2012, en.santandertrade.com

6) Housing Market Report Berlin, CBRE, 2015, berlinhyp.de

7) The best places to live, the Economist, Aug 2014

8) Rashiq Fataar, Cape Town´s Anti- Apartheid Urban Plan, 2014, nextcity.org

9) World Heritage List, Historic Center of México City.

10) Flemmich Webb, Sustainable cities: innovative urban planning in Singapore, the guardian, 2012

11) Santiago Arango, Public Policy Assessment for Crime Reduction in Medellín: A System Dynamics Approach, Ens. polit. econ. vol.27 no.60 Bogotá July/Dec. 2009