Redacción Animal Político · 23 de mayo de 2019
La dicho y hecho por German Martínez a su renuncia del IMSS es un gran y sonoro “amiga date cuenta”.
Lo que está sucediendo está a la vista de todos, pero lo valioso es que alguien lo diga con claridad y asuma las consecuencias de hacerlo.
Germán enfatiza su compromiso y convicción personal de apoyo a la principal promesa de la 4T, la de transformar un país al servicio de pocos, en una sociedad que incluya y beneficie a todos, especialmente a los pobres.
Además, su renuncia tiene un gran contenido simbólico porque ilustra el desencanto de un importante sector de la población, propenso a identificarse con ideas y propuestas de centro derecha, que dieron el beneficio de la duda a AMLO y Morena y que hoy se encuentran en retirada.
Germán Martínez reafirma su compromiso con un gran cambio a favor de la gente, pero expresa un radical desacuerdo con la injerencia de “algunos funcionarios de la Secretaría de Hacienda” (Te digo Juan para que me escuches Pedro) en la manera en que buscan imponerse en las gestiones administrativas, legales, institucionales y financieras del Instituto.
Vale mucho la pena reflexionar y poner atención a los motivos de fondo que detonaron su renuncia. Pongamos atención a estás lecciones de Germán Martínez
1. Hay que respetar a la Constitución y a las leyes. Se necesita crear mejores leyes y una gran reforma legal, no ajustes burocráticos toscos e indiscriminados. Además, los recursos del IMSS no se pueden “desviar” a otros fines sin infringir la propia ley del Seguro Social.
2. Hay que respetar a los organismos autónomos y no crearles estructuras paralelas de “superdelegados” que suplanten a las autoridades nombradas por el Consejo Técnico del IMSS (organismo tripartito formado por gobierno, trabajadores y patrones). Hay que fortalecer las instituciones, no derrocarlas ni suplantarlas. Esta intencionada creación de estructuras paralelas debilita al estado y favorece decisiones discrecionales del poder ejecutivo en turno.
3. Controlar en exceso los recursos destinados a los servicios de salud afecta directamente a millones de personas que dependen del IMSS para su atención médica. Es inhumano debilitar a la Institución que brinda servicios de salud a tantos mexicanos.
4. Los gobiernos progresistas del mundo destinan mas recursos a la salud pública, no menos. Indirectamente, deteriorar la calidad de los servicios de salud promueve la creación de servicios privados. Los recortes y la injerencia destruyen bienes públicos y alientan negocios particulares. De que sirve dar dinero a la población si no será suficiente para pagar los servicios médicos privados a los que tendrán que acudir ante las carencias del IMSS.
5. Los amplios recortes de personal en el IMSS afectan a los trabajadores de la salud y a las personas a las que deben atender. Debilitar financieramente a las instituciones del estado es claramente neoliberal (sistema económico donde las ganancias se van a la cima y secan la base).
6. Una institución gigante como el IMSS debe ser muy bien administrada y financiada para que no deje de funcionar, dar sus servicios, continuar sus obras, pagar a sus proveedores y asegurar el abasto de medicamentos. Esto es una gran responsabilidad, no se puede ser irresponsable por motivos ideológicos, políticos o burocráticos.
7. Las dependencias de gobierno deben establecer interacciones formales, respetuosas y oportunas, no vale no contestar oficios o cancelar de improviso reuniones estratégicas. Sin respeto institucional, la administración gubernamental se vuelve inútil e ineficaz.
8. Falta coordinación en programas. De que sirve despedir trabajadores eventuales que realizan visitas de inspección cuando muchos de ellos podrían estar incluidos en el programa prioritario de Jóvenes construyendo el futuro. Si esto continúa lo que sucede es que se despiden trabajadores mientras se contratan clientelas. Gobernar es coordinar, planear, diseñar, pensar, implementar… no ahorrar en un lado para financiar clientelas en el otro.
9. Faltan iniciativas valiosas y creativas como la que el IMSS ya puso en marcha para brindar seguridad social a las trabajadoras del hogar. Dónde quedan otros sectores vulnerables como los jornaleros del campo, los repartidores de comida o los trabajadores de la construcción.
10. La corrupción es nociva y hay que desterrarla, pero igual de dañina -y muchas veces más- lo es la ineptitud, la incompetencia y la ineficacia. Sin un estado y gobierno inteligente no habrá dinero que alcance para realmente brindar una salud de calidad a toda la población, especialmente a nuestros compatriotas más humildes y marginados.