Dulce Ramos · 12 de noviembre de 2011

12 – nov – 17:37
“Asedian” miles de manifestantes la residencia de Berlusconi en Roma
Miles de manifestantes, sobre todo jóvenes, se manifestaron esta noche afuera del Palacio Grazioli, lugar de residencia de Silvio Berlusconi en la capital italiana, para brindar por su renuncia como primer ministro e insultarlo.
Bajo las consignas de “guillotina, guillotina” o “piazzale Loreto” (en alusión a la plaza de Milán donde fue colgado de los pies el cadáver del ex dictador Benito Mussolini en 1945), los manifestantes destaparon botellas de champaña y cantaron.
Previamente, en torno a las 21:40 horas locales (19:40 GMT) un comunicado oficial confirmó que Berlusconi había renunciado ante el presidente de la República, Giorgio Napolitano.
La noticia fue recibida con gritos de alegría y sonidos de bocinas de autos en la plaza del Quirinale, adyacente al palacio del mismo nombre, residencia de Napolitano.
“Bufón”, “ladrón”, “mafioso”, o “a la cárcel” fueron algunas de las consignas que los manifestantes gritaron a Berlusconi a su llegada al Quirinale, de donde debió salir después por una puerta lateral para evitar nuevos insultos.
Algunos de los presentes le lanzaron incluso monedas, como en 1992 sucedió al entonces primer ministro Bettino Craxi (su amigo personal), quien debió abandonar el país para evitar ser encarcelado por corrupción.
Luego de que el primer ministro dimitente abandonó el Palacio del Quirinale, la fiesta se trasladó a las afueras del Palacio Grazioli, ubicado también en el centro histórico de Roma, donde fueron desplegados agentes de las fuerzas del orden.
Según sus colaboradores, “Il Cavaliere” sintió una “profunda amargura” por las protestas en su contra, que se extendieron incluso a Milán, la ciudad en la que nació en 1936.
En tanto, se prevé que Napolitano iniciará este domingo las consultas con todas las fuerzas políticas a fin de acordar la formación del nuevo gobierno, que estaría encabezado por el ex comisario europeo, Mario Monti.
12 – nov – 15:36
Deja Berlusconi el poder derrotado por la presión económica

El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi edificó como empresario una fortuna estimada en nueve mil millones de dólares, con lo que probó su capacidad de llevar bien la administración de su país, pero sus “escándalos” lo distrajeron.
Después de tres mandatos al frente del gobierno italiano, que lo convirtieron en el primer ministro que mayor tiempo estuvo en el cargo, Berlusconi se vio obligado a partir presionado por la difícil situación económica de su país.
El político de 75 años tiene una aguda perspicacia para los negocios -con un imperio que abarca medios de comunicación, publicidad, seguros, alimentos y construcción-, lo que para muchos italianos era prueba suficiente de su capacidad para hacer funcionar a su país.
Sus dos primeros periodos en el gobierno se desarrollaron por buen camino, pero desde que inició el tercero -en 2008- la economía italiana ha estado bajo una tensión cada vez mayor, con un lento crecimiento y una creciente deuda.
El gobierno de Berlusconi se tardó demasiado en ejecutar medidas de austeridad que contuvieran el déficit público, suscitando fuertes críticas en Italia, donde los detractores lo atribuyeron a las “distracciones incómodas” de Il Cavaliere.
Apenas sobrevivió a un voto de confianza cuando Italia fue golpeada por la crisis de deuda en la zona euro y para esta semana perdió su mayoría parlamentaria, tras lo cual se dijo traicionado y anunció que dimitiría.
Berlusconi, quien nació el 29 de septiembre de 1936, comenzó su carrera empresarial vendiendo aspiradoras y forjó una reputación como cantante en clubes nocturnos, pero se graduó en leyes en 1961 y después estableció una compañía constructora en su natal Milán.
Una década después lanzó un servicio local de televisión por cable -Telemilano-, que creció y se convirtió en el imperio más grande de los medios en Italia, Mediaset.
Su inmensa compañía tiene ahora a la casa editorial más importante, Mondadori; el diario IL Giornale; el club de fútbol AC Milano y otras docenas de empresas, además controla los canales de televisión privados más grandes del país y los tres públicos de RAI.
En 1993, Berlusconi fundó su propio partido político, Forza Italia, y al año siguiente fue nombrado primer ministro tras las elecciones parlamentarias en las que su agrupación ganó una mayoría relativa y formó una coalición con la Alianza Nacional y la Liga del Norte.
Pero las rivalidades entre los tres líderes, aunadas a los señalamientos de fraude de una corte de Milán contra Berlusconi, propiciaron la caída del gobierno apenas siete meses más adelante.
En las elecciones parlamentarias de 1996, Berlusconi compitió por el cargo otra vez, pero perdió ante Romano Prodi, aunque para 2001 nuevamente asumió el cargo en coalición con sus socios anteriores.
Prodi lo derrotó otra vez en 2006, pero tras el colapso del gobierno de éste, Il Cavaliere volvió a la jefatura de gobierno en 2008 donde permaneció hasta este día.
Berlusconi se ha visto envuelto en varios escándalos y se quejó con frecuencia de ser víctima de las autoridades legales, que lo han acusado de malversación, fraude fiscal, contabilidad falsa y soborno, delitos que siempre ha negado y por los que nunca ha sido condenado.
En 2009, el político italiano estimaba que durante 20 años él había participado en dos mil 500 comparecencias judiciales en 106 juicios.
Su gobierno pasó reformas que acortaban el estatuto de limitaciones para fraude, pero la disposición de una ley de 2010 que concedía a los ministros mayor inmunidad temporal fue derogada por el Tribunal Constitucional, que dejó la decisión a los jueces.
Pero a la par de sus luchas políticas y judiciales, Berlusconi ha hecho frente a una cadena de informes en la prensa italiana sobre su vida privada, que incluyen fiestas con mujeres menores de edad y el pago por sexo, por lo que también ha enfrentado juicios.
12 – nov – 15:08
Renuncia Silvio Berlusconi
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, renunció oficialmente esta noche ante el presidente Giorgio Napolitano, informó el secretario general de la jefatura de Estado, Donato Marra.
“El presidente de la República, Giorgio Napolitano, recibió hoy a las 21:00 horas en el Palacio del Quirinale al presidente del Consejo de Ministros, honorable Silvio Berlusconi”, indicó el funcionario.
Berlusconi, “tras la conclusión del examen parlamentario y la aprobación de la Ley de Estabilidad y de Presupuesto del Estado, ha entregado su dimisión”, dijo Marra en un comunicado.
“El presidente de la República, al agradecerle por la colaboración, se ha reservado la decisión e invitó al gobierno dimisionario a permanecer en carga para el cumplimiento de los asuntos corrientes”, añadió.
Con esta decisión, Berlusconi continuará en el puesto hasta que sea designado como su sucesor el ex comisario europeo Mario Monti, que encabezará un gobierno de emergencia que aplicará las medidas de ajuste exigidas por la Unión Europea (UE).
Según el comunicado, Napolitano iniciará este domingo las consultas con las fuerzas políticas con representación parlamentaria para acordar la formación del nuevo gobierno.
Tras conocerse la noticia, miles de personas festejaron afuera del Palacio del Quirinale, donde estaban reunidas desde horas antes.
La comitiva de Berlusconi debió salir por una puerta lateral para evitar a los manifestantes, que previamente lo habían insultado.
“Ladrón”, “mafioso” , “bufón”, “a la cárcel”, fueron algunas de las consignas gritadas al llamado Il Cavaliere, tanto a su arribo al Quirinale, como durante su salida del Palacio Grazioli, sede de su residencia en Roma.
Según sus colaboradores, Berlusconi se dijo “muy amargado” por los insultos.
Se prevé que Monti sea designado nuevo jefe de gobierno este domingo, y que para el lunes o martes anuncie a su gabinete.
12 – nov – 14:34
Finaliza la era de Berlusconi con crisis económica
Con una economía en ruinas y en medio del descrédito internacional hoy llega a su fin la era de Silvio Berlusconi en la política, iniciada en 1994, cuando, como magnate de los medios de comunicación, fue electo primer ministro de Italia.
Fueron casi 18 años en los que dominó la escena política del país europeo y durante los cuales ganó tres veces las elecciones.
Tras una meteórica carrera empresarial, en la que pasó de ser un “palazzinaro” (constructor) a fundador de la televisión comercial italiana, Berlusconi conquistó a sus compatriotas con las promesas de modernizar el país, bajar los impuestos, y, sobre todo, encabezar una “revolución liberal”.
A casi 18 años de distancia de su “descenso al campo” (como bautizó su entrada a la política usando un término futbolístico), Italia quedó esta semana a un paso del “default” financiero, con una deuda pública superior al 120 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y una economía estancada.
Para Bill Emmot, ex director de la revista británica The Economist y autor del libro “Forza Italia. Cómo reiniciar después de Berlusconi”, fue la falta de la prometida “revolución liberal” el principal fracaso de Il Cavaliere (llamado así, porque en la década de los años 70 fue designado Caballero del Trabajo).
“El mundo de los empresarios lo apoyó largo tiempo, lo que es normal, porque no podía desconfiar de un hombre que se presentaba como un emprendedor, un innovador, el autor de la revolución liberal que en Italia ha siempre faltado y justo ese fue en el terreno que fracasó”, dijo Emmot en declaraciones al diario Il Fatto Quotidiano.
Para los expertos, sin embargo, el arribo de Berlusconi al poder y su longevidad política no se pueden comprender sin considerar su enorme poder financiero y mediático, que comenzó a construir en la década de los años 70 en Milán, la ciudad en la que nació en 1936 y en la que arrancó su carrera como empresario de la construcción.
Según el periodista Alexander Stille, autor del libro “Citizen Berlusconi”, las etapas del ascenso de Il Cavaliere fueron fundamentalmente dos:
La primera inició en la década de los 70, cuando atravesó los años de oro de la proscrita logia masónica Propaganda Dos (de la que fue miembro activo), durante los que consolidó un imperio empresarial gracias a apoyos sospechosos y grandes cantidades de dinero, que nadie sabe de donde llegaron.
Ese periodo, en el que también fue acusado de tener nexos con Cosa Nostra, la mafia siciliana, terminó en 1983, cuando el socialista Bettino Craxi arribó al gobierno.
La segunda etapa comprendió los años del craxismo y prosiguió con los del llamado CAF (Craxi, Giulio Andreotti, Arnaldo Forlani), en los que su amistad con el líder socialista y con los democristianos le permitió el “boom” televisivo a escala nacional.
Esa etapa concluyó en 1992 con el escándalo de corrupción denominado Tangentopoli y la sucesiva operación Manos Limpias, que decapitó a las clases política y empresarial de la época.
Sin embargo, como lo recuerda Giuseppe Fiori en “Il venditore”, la principal biografía de Il Cavaliere, el final de ese periodo fue también de grandes dificultades financieras y judiciales para el propio Berlusconi, por lo que su lanzamiento a la política ha sido interpretado como un intento desesperado por salvar su imperio.
Un papel fundamental en la maquinaria de guerra política que le permitió en 1994 alcanzar por primera vez la jefatura del Ejecutivo estuvo constituida por sus medios de comunicación, especialmente la televisión comercial, de la que es el padre fundador en el país europeo.
Para lograr su objetivo, Berlusconi creó un partido personalizado, Forza Italia, que tomó el eslogan tradicionalmente usado por los aficionados del futbol para alentar a la selección nacional y que constituyó un movimiento de naturaleza completamente nueva, basado en el modelo de gestión empresarial y en las técnicas del marketing.
El nuevo partido contó desde un inicio con una presencia mediática dominante, debido a que su guía detentaba la propiedad de tres canales televisivos en concesión pública, que transmitían una programación en sintonía con los estilos de vida y los gustos del gran público, dijo el historiador Antonio Gibelli.
En su libro “Berlusconi: pasado a la historia”, explicó que el triunfo de Il Cavaliere se debió además a su capacidad de aprovechar la brecha abierta por la indagación judicial de Manos Limpias, que lo llevó a ocupar el espacio político dejado por la debacle de la Democracia Cristiana y del Partido Socialista.
De acuerdo con el escritor y periodista Giovanni Valentini, la televisión permitió a Berlusconi alcanzar el consenso político no tanto por el uso de ese medio como propaganda durante las campañas electorales sino, sobre todo, porque años antes permitió moldear a una opinión pública a su “imagen y semejanza”, que le dio el voto.
Pero a 18 años de distancia, Valentini consideró que no se cumplieron las expectativas de modernización del “berlusconismo”, mientras quedó en evidencia la “degradación moral”, evidenciada en la serie de escándalos sexuales y de corrupción que desde hace años han visto a Il Cavaliere como protagonista.
La puntilla final, sin embargo, la dio la crisis financiera internacional, con los mercados que dijeron claramente que Berlusconi se tenía que ir o de lo contrario Italia correría la suerte de Grecia.
12 – nov – 13:49
Festejan en las calles miles de italianos caída de Berlusconi
Miles de personas se concentran esta noche afuera del Palacio del Quirinale, la sede de la presidencia italiana, en donde es esperado el primer ministro, Silvio Berlusconi, para que entregue su renuncia al jefe de Estado, Giorgio Napolitano.
Cientos más se reunieron afuera de la Cámara de Diputados y del Palacio Grazioli, la residencia de Berlusconi en el centro de Roma, para ver en primera fila la caída del jefe de gobierno.
Berlusconi debió aceptar, ante la presión de los mercados financieros, la nominación de ex comisario europeo, Mario Monti como su sustituto.
Il Cavaliere era esperado en torno a las 20:30 horas locales (18:30 GMT) en el Quirinale, pero ya desde horas antes, cientos de personas comenzaron a llegar.
Con el paso del tiempo, la muchedumbre aumentaba, por lo que debieron intervenir los carabineros para vigilar el orden.
Muchos de los presentes llevaban banderas italianas y cantaban “Bella Ciao”, una canción de la resistencia, o el “Aleluya” de Haendel, pero también había quienes entonaban el himno italiano y que defendían a Berlusconi .
Napolitano promulgó a primera hora de la noche la Ley de Estabilidad, que incluye las medidas de ajuste solicitadas por Europa y que poco antes había recibido la aprobación definitiva de la Cámara de Diputados.
Por la tarde Berlusconi se reunió con Monti con quien, según la prensa, aceptó la formación de un gobierno de emergencia encabezado por el ex comisario europeo.
Pero de acuerdo con los medios, Il Cavaliere también quería que fuera nombrado como vicepremier su estrecho colaborador, Gianni Letta, hasta ahora subsecretario de la Presidencia del Consejo de Ministros y a lo que se negaba la oposición.
Notimex*