Dulce Ramos · 17 de noviembre de 2011

Excélsior publica hoy que en la Procuraduría General de la República (PGR) se espera que a finales del mes de diciembre alrededor de mil 500 elementos policiacos federales abandonen la Agencia Federal de Investigación, unos por cese inmediato al haber reprobado sus exámenes de confianza y otros por haber renunciado de manera voluntaria, para que no sean inhabilitados para trabajar en la administración pública.
Funcionarios de la dependencia explicaron que 300 elementos de la AFI ya fueron dados de baja, 300 más se encuentran en proceso de ser separados de la institución, otros 300 han sido notificados que no pasaron alguna de las evaluaciones que se les practicaron, mientras que otros 600, ante el temor de no haber aprobado los reactivos, están solicitando su baja para no quedar inhabilitados y puedan seguir prestando su servicio en el servicio público, federal, estatal, o municipal. Luego de que la procuradora Marisela Morales Ibáñez asumiera la titularidad de la PGR, los funcionarios de la dependencia federal fueron sometidos en todas las aéreas a procesos de evaluación de control de confianza, al precisarse que la dependencia federal mantenía redes de corrupción e ineficiencia, por lo que tenía que ser depurada.
Los policías federales adscritos a la AFI, fueron sometidos las pruebas de polígrafo, sicológicas, toxicológicas y de entorno social; sin embargo, en una primera etapa 600 elementos resultaron no aptos para trabajar en la institución. Ante esta situación, los elementos federales han realizado múltiples manifestaciones en la dependencia, incluyendo en la propia AFI que dirige Díaz Leal Ochoa, acusando a la dependencia federal de violar sus derechos humanos al ser sometidos a exámenes “manipulados e injustos, a pesar de que el propio director de la agencia no ha sido sometido a exámenes”.
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