Dulce Ramos · 18 de mayo de 2014

[contextly_sidebar id=”3d73695d7d3b63673957aff109a6539f”]Al menos 120 familiares de presos y cuatro custodios de una cárcel de Aracaju, capital del estado de Sergipe, en el noreste de Brasil, fueron tomados como rehenes esta víspera y aún este domingo permanecían al interior del penal.
Los internos se niegan a un eventual traslado a una cárcel de máxima seguridad y exigen permanecer en penales normales. Sandra Melo, asesora legal de la prisión, dijo el domingo que los presos reclaman ser transferidos de esa prisión de máxima seguridad a otras. Melo es asesora legal de la compañía Fundación Reviver, que opera el complejo Advogado Antonio Jacinto Filho, que tiene 476 presos.
El motín se produjo el sábado por la tarde en un ala de la prisión durante la visita de los familiares, en el horario de visitas a los internos, parte de los cuales impidieron la salida de sus familiares del penal y además tomaron por la fuerza a cuatro guardias.
De acuerdo con radioemisoras brasileñas, uno de los custodios habría resultado herido durante la rebelión, aunque no de gravedad, y habría recibido los primeros auxilios por parte de los propios internos.
Los presos negociaron con las autoridades durante el sábado el término del motín, pero el diálogo no prosperó y se negaron a entregar las armas que tienen en su poder y liberar a los rehenes.
Unos 500.000 presos están alojados en las más de 1.200 prisiones de Brasil y los motines son frecuentes. En 2012, los presos de la misma penitenciaría mantuvieron a 131 rehenes durante 26 horas para exigir una investigación sobre supuestas golpizas de los guardias.
Con información de Notimex y AP.