Lalo Eduardo · 16 de enero de 2012

Milenio publica que, en su gira por Chiapas, Andrés Manuel López Obrador señaló ante los pobladores de Frontera Comalapa, cerca de Guatemala, que “no he cambiado, sólo estoy llamando a la reconciliación”.
Presume estar “aflojado en terracería” y cumple al pie de la letra. Para llegar ahí fueron casi dos horas de distancia hacia la Sierra Madre desde Tapachula. Recorre los pueblos. Con suerte reúne hasta 3 mil personas. “Necesitamos mantener siempre el contacto con el pueblo”, dice orgulloso.
En Comalapa hay comercio y mucha gente se reúne en la plaza para escucharlo a pesar del intenso sol. Una nube lo cubre y él aprovecha para decirles que seguirá hablando con el fin de explicar las razones para el cambio verdadero que propone su movimiento.
“Se los digo de manera sincera: no es la lucha de siempre”, y arranca el aplauso de la gente.
“Hay quienes opinan que para qué vamos pueblo por pueblo y nos asoleamos y hacemos estos actos, que hasta nos vemos mal en la televisión porque salimos despeinados y sudados, que mejor hagamos reuniones en las ciudades, vestidos de traje y bien peinados para que la imagen que se proyecte sea la mejor porque rinde más políticamente”.
El sol vuelve a aparecer y pega de lleno al mediodía en el poblado.
“Pues ¡no! Queremos el contacto con el pueblo porque no somos una mercancía que se tiene que vender y envolver bien con moñito”.
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