Empresarios pueden presionar para no acabar con el narco en México: Stratfor

Daniel Casillas (@daniel_casijazz) · 18 de agosto de 2011

Empresarios pueden presionar para no acabar con el narco en México: Stratfor

Poderosos empresarios que se benefician directa o indirectamente con el dinero generado por el narcotráfico en México pueden ejercer presión sobre el sistema político para evitar que se corte ese importante flujo de dinero, asegura un estudio publicado por la agencia estadounidense especializada en seguridad, Strategic Forecast (@Stratfor).

Stratfor explica en el análisis titulado “El amortiguador entre los cárteles mexicanos y el gobierno de Estados Unidos” que los miles de millones de dólares que entran en la economía mexicana a través del tráfico de drogas son importantes para el sector bancario mexicano y para las industrias donde se lava dinero, como es el caso de la construcción, y ellos no estarían en la mejor disposición de que se cortara ese flujo de dinero.

Incluso, dichos empresarios “pueden ejercer una pesada presión en el sistema político apoyando o dejando de apoyar a candidatos o partidos en particular” para evitar que se detenga ese flujo de dólares, destaca Stratfor a unos meses de que inicie el proceso electoral para definir al próximo Presidente de la República.

Ante estas presiones y la importancia económica del narcotráfico, aseguran fuentes de la agencia estadounidense en México, “políticos como el mismo presidente Felipe Calderón están más preocupados por detener la violencia que por parar el flujo de narcóticos”, destaca Stratfor.

La agencia especializada ubica esta situación como uno de los elementos que hacen que el gobierno de México actué como un “amortiguador” para evitar que Estados Unidos  lance todos su poder y violencia contra los cárteles mexicanos de la droga.

Otros dos elementos mencionados como “amortiguadores” son la corrupción y el nacionalismo o sentimiento antiestadounidense. Sobre el primero, destaca que la corrupción es endémica en México y que se presenta desde el policía municipal con menor rango hasta el Palacio Presidencial.

En torno al nacionalismo, Stratfor recuerda que debido a la historia de intervenciones de Estados Unidos en la política de Mexicana y la pérdida de casi la mitad de su territorio, la población mexicana en general – al igual que la mayoría del resto de América Latina – se refiere a los Estados Unidos como una amenaza a su soberanía.

“El resultado de esta percepción es que el gobierno mexicano y el pueblo mexicano en general son muy reacios a permitir que los Estados Unidos se involucren demasiado en los asuntos mexicanos. La idea de las tropas estadounidenses o agentes de la ley sobre el terreno en México se considera especialmente grave desde la perspectiva mexicana”, destaca el estudio.

Aunque la soberanía mexicana y el derecho internacional se combinan con la corrupción y la economía para crear una barrera para la firme intervención de EU en la guerra contra el narcotráfico, la agencia estadounidense advierte que esta barrera no es inviolable y que existen  dos formas distintas para que se rompa: por la fuerza y el consentimiento.

Un ejemplo de el rompimiento de la barrera por la fuerza es la entrada unilateral de agentes de la DEA a territorio mexicano para capturar a dos personas relacionadas con la muerte y tortura de su agente especial Enrique Camarena en 1985, al no recibir lo que esa agencia consideraba un satisfactorio apoyo de parte de las autoridades mexicanas.

En el caso del consentimiento, Stratfor explica que  a veces el gobierno de Estados Unidos puede ser invitado a un país pese a las preocupaciones acerca de la soberanía. Esto sucede cuando la población tiene algo que teme que más de la participación de ese país ., y esto es lo que ocurrió en Colombia a finales de 1980.