Dulce Ramos · 5 de abril de 2011
En un operativo realizado por la Policía Federal fue rescatada una menor de edad que había sido plagiada trece días antes y capturados a diez delincuentes que integraban el grupo criminal de “La Huacana”, que se dedicaba al secuestro en el Estado de México, Durango y Distrito Federal.
Los sujetos fueron detenidos en las inmediaciones de la colonia Barrio de Xochiaca, en Chimalhuacán. Entre las personas implicadas se encuentran: Eduardo Mijangos Morales, alias “El Lalo” de 29 años, líder de la organización y presunto responsable de privar de la libertad a sus víctimas, a quienes torturaba y filmaba, y Ana María Morales Arreola, alias “Mariana”, de 50 años, fundadora del grupo delictivo, encargada de elegir a las víctimas y custodiar la casa de seguridad.
Los demás sujetos son: Alberto Mijangos Morales, alias “El Pelón”, de 28 años; Rubén Morales Rodríguez, de 21 años; Jorge Alberto Soriano Morales, alias “El Coquis”, de 21 años; Liduvina Morales Arreola, alias “La Lido”, de 55 años, quien también preparaba los alimentos para los plagiados; Miguel Ángel “N”, alias “Kalusha”, de 16 años; Ana Laura Mijangos Morales, de 27 años; Santa Marlem Mijangos Morales, de 20 años; Araceli Miranda Santos, alias “La Chely”, de 28 años, identificada como pareja sentimental de Alberto Mijangos Morales, alias “El Pelón”.
Junto con los detenidos, fueron decomisadas tres pistolas, tres cargadores, 16 cartuchos útiles de diferentes calibres y nueve equipos de telefonía celular.
Modus operandi
Los sujetos interceptaban a sus víctimas fuera de sus domicilios o centros de trabajo con lujo de violencia, intimidándolas con armas largas. Posteriormente, las conducían a una casa de seguridad ubicada en el municipio de Chimalhuacán, donde eran torturadas.
Posteriormente enviaban videos de los plagiados a los familiares, con imágenes fuertes para presionarlos y exigirles fuertes cantidades de dinero en dólares, las cuales debían entregarse en el municipio de La Huacana, en el estado de Michoacán, para liberar a las víctimas, aunque en algunos casos los plagiados ya habían sido privados de la vida.
Redacción Animal Político.