Recursos excedentes, un presupuesto paralelo y sin controles

Dulce Ramos · 28 de abril de 2014

Recursos excedentes, un presupuesto paralelo y sin controles
El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, entrega el Paquete Económico 2014. // Foto: Cuartoscuro
El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, entrega el Paquete Económico 2014. // Foto: Cuartoscuro

[contextly_sidebar id=”1ba0644207f47fba25ad0bff1dd2f1a0″]El gobierno federal gasta sistemáticamente más de lo que aprueba el Legislativo cada año y esos ajustes en los recursos causan que se ejerza de manera diferente el presupuesto originalmente aprobado por la Cámara de Diputados sin los mismos controles. Por lo anterior, cada año se ejerce una importante cantidad de recursos sin los mismos controles que se tienen en los recursos ordinarios.

Lo anterior, es la conclusión del estudio Descifrando la caja negra del gasto, de la organización México Evalúa, donde se analizan las razones por las que sucede cada año estos recursos excedentes y cómo cambian el gasto anual en las diversas dependencias.

Sobre lo aprobado cada año por los legisladores, México Evalúa encontró que el Ejecutivo hace ampliaciones y reducciones tan importantes que “podríamos hablar de un presupuesto paralelo o suplementario, que no se procesa por las vías institucionales convencionales”, mientras que -en muchos otros países- los gobiernos deben pasar por marcos normativos bien definidos para solicitar los cambios.

En suma, la organización concluye en su informe que los ciudadanos no tenemos información suficiente para saber exactamente en qué se gasta el presupuesto adicional y tampoco para saber con qué efectividad, por lo que emite recomendaciones importantes para mejorar el ciclo presupuestal, pues no es suficientemente transparente y deja abiertos espacios para decisiones discrecionales y desviaciones que merman el impacto del gasto.

En este contexto, entre 2005 y 2013 el gobierno federal no sólo gastó más de lo que aprobaron los legisladores, sino también lo hizo de forma diferente. Mientras por un lado recibió ampliaciones de gasto que ascendieron en promedio cada año a 881 mil 918 millones de pesos, por otro realizó recortes al gasto en promedio por 663 mil 121 millones de pesos al año

México Evalúa, bajo la premisa de que no podemos aspirar a que se eleve la calidad del gasto mientras no haya rendición de cuentas, hace una revisión de cómo se ha ampliado el presupuesto en lá última década (20005-2013) y en qué se utilizan estos recursos.

Los principales hallazgos son:

1. Nuestros presupuestos no son realistas.

Al hacer un cálculo no real del gasto necesario en las dependencias, se obliga a un cambio muy significativo de los recursos durante el ejercicio. En los años que cubre este análisis (2005 a 2013), las ampliaciones netas al presupuesto en el gobierno federal ascendieron a 262 mil millones de pesos anuales, equivalente a un gasto excedente de 8.3% anual.

2. Las ampliaciones se destinan en una gran proporción al cajón de Ramos Generales.

La responsabilidad hacendaria de los Ramos Generales es difusa y no cuentan con normas operativas suficientemente establecidas para el manejo de los fondos que administran. La Auditoría Superior de la Federación (ASF) ha recomendado incluir más obligaciones para este gasto en la Ley de Coordinación Fiscal y el Decreto de Presupuesto, lo que se ha hecho parcialmente pero sigue siendo insuficiente.

Además, el Presupuesto basado en Resultados (PbR) es incipiente y todavía no arroja información suficiente para conocer los resultados de los programas y el cumplimiento de sus objetivos. Así, el 27% del gasto programable (822 mil millones de pesos) en 2013 estaba exento de definir sus objetivos y, en consecuencia, de ser evaluado.

El 86% de las ampliaciones presupuestarias van al Ramo General 23 (Provisiones Salariales y Económicas), el Ramo General 19 (Aportaciones a la Seguridad Social) y el Ramo General 33 (Aportaciones a las Entidades Federativas y Municipios).

Por el contrario, 75% de los recursos se redujeron en presupuestos de dos Ramos Generales, el Ramo General 25 (Previsiones y Aportaciones para los Sistemas de Educación Básica, Normal, Tecnológica y de Adultos) y el Ramo General 24 (Deuda Pública).

3. La estimación de los ingresos tampoco es realista.

Sistemáticamente los ingresos calculados anualmente se subestiman. Entre 2005 y 2013, los ingresos excedentes del Gobierno Federal ascendieron a alrededor 243 mil millones de pesos promedio anuales. Los ingresos no petroleros y no tributarios constituyen la mayor parte de este excedente.

De esta forma, los ingresos excedentes no se detallan conforme a las clasificaciones de gasto oficiales. En el caso de México, la asignación de ingresos excedentes es como una Caja Negra.

4. El Gobierno Federal no explica suficientemente a qué programas y proyectos se asignan los excedentes y con qué criterios los elige. 

Un ejemplo es el Fondo de Estabilización de Ingresos Petroleros (FEIP) que recibe parte de dichos ingresos. En su origen, el fondo tenía la misión de administrar una reserva para compensar caídas en el ingreso petrolero. Hoy es un Fondo que se destina al gasto. Se desconocen los criterios con los cuales ahora se determinan las cantidades que recibe el FEIP vía ingresos excedentes y las que recibe la Secretaría de Hacienda y Crédito Público del FEIP para asignarlas a programas y proyectos de inversión del Presupuesto de Egresos de la Federación.

5. El control y contrapeso legislativo es débil en la fase del ejercicio del gasto.

La ASF, el brazo auditor del Congreso, no tiene facultades para intervenir durante el ejercicio del presupuesto. Trabaja con el principio de posterioridad, lo que le resta relevancia y oportunidad.

Las recomendaciones de México Evalúa para el presupuesto:

1.- El diseño del presupuesto debe incluir cinco características: que no se permitan recursos fuera de lo presupuestado, total transparencia, cálculos realistas de los ingresos, gasto orientado a resultados y sea accesible a rendición de cuentas.

2.- Apoyar los cálculos anuales con entidades especializadas, análisis de anteriores ejercicios, dar seguimientos a las prioridades del gasto, fortalecer los controles externos, reducir el tiempo en el que se entrega la cuenta pública anual y dar mayores facultades a la ASF.

3.- Acelerar la implementación y efectividad del Presupuesto basado en Resultados y aalizar los programas más efectivos.

4.- Hacer un diagnóstico exhaustivo sobre los factores que promueven las adecuaciones presupuestarias.

5.- Revisar la legislación de las entidades federativas de nuestro país, así como la experiencia de otros países sobre los esquemas específicos que han sido exitosos en conseguir un buen balance de flexibilidad y control para gastar recursos adicionales a los aprobados por el Poder Legislativo.

Conoce íntegro el documento Descifrando la caja negra, de México Evalúa: