Crisis en EU: ¿Cómo afectará a México?

Verónica García de León R · 11 de agosto de 2011

Crisis en EU: ¿Cómo afectará a México?
Un hombre espera sentado afuera de un edificio que en su fachada anuncia el cierre de la Bolsa de Nueva York con pérdidas.

Es un hecho: la recuperación económica en Estados Unidos permanece débil y afectará a México.   El riesgo de que esa debilidad se agudice, y se convierta en una nueva recesión para aquel país en momentos en que varios sectores no terminan de recuperarse, no se descarta y aumenta con la caída de los mercados, el problema de su deuda pública y la crisis de países europeos. “Más que la volatilidad de los mercados lo que debe preocupar es el impacto en la economía real”, dice Alejandro Villagómez investigador del CIDE.

La secretaría de Hacienda, a través de su titular Ernesto Cordero, asegura que la economía mexicana está blindada ante los choques externos con 200 mil millones de dólares. Pero si bien estos ayudarán a transitar la turbulencia de los mercados dando certeza a los inversionistas, no evitarán que EU disminuya las importaciones de productos mexicanos por sus condiciones económicas.

El poco dinamismo de EU se observa en un nivel de desempleo de 9.1%, cuando en 2007 se ubicaba en 4.7%, y la producción industrial 18% por debajo de lo que tenía hace cuatro años. “El sector manufacturero es el que está más  vinculado a la economía mexicana”, dice Vanessa Veintimilla, investigadora del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey.

Y ya hay indicios de las repercusiones. En junio, las exportaciones manufactureras de México sufrieron una fuerte contracción. Según cifras del INEGI, las ventas al exterior sólo crecieron 13 por ciento a tasa anual, contra 36.5 por ciento del mismo mes del año anterior. “Los tres elementos de la exportación no petrolera, agropecuaria, extractiva o manufacturera, registran decrementos”, dice Arnulfo Gómez, catedrático de la Universidad Anáhuac.

Algunos economistas han comenzado ya a reflejar su preocupación sobre el impacto que tendrá la  vinculación con la economía de EU en sus estimaciones del crecimiento económico de México para 2011. Los bancos Goldman Sachs, BBVA Bancomer y Banorte-Ixe, por ejemplo, redujeron sus expectativas de crecimiento unas cinco décimas a 4.1%. El mismo Banco de México ajustó este miércoles a la baja su proyección de crecimiento, para situarla entre 3.8 a 4.8%.

¿México está preparado?

Aunque el país está lejos de un colapso financiero y las autoridades han dicho que está preparado para la inestabilidad financiera internacional, los especialistas coinciden en que una nueva crisis tomaría a México con indicadores sociales preocupantes y un mercado laboral vulnerable: 57.7 millones de pobres por ingreso, 28 millones por carencia alimentaria; la tasa de desocupación pasó  de 4% en 2008 a 5.4% en 2010 y los empleados en “condiciones críticas” aumentaron a 11.8% de los ocupados.

El gobierno mexicano ha explicado que el crecimiento de la pobreza es consecuencia de condiciones externas, aunque según Veintimilla, del Tec de Monterrey, refleja también el desarrollo de políticas económicas dirigidas más a desarrollar el mercado externo.

En un entorno de menor crecimiento económico, dice, los más afectados son el mercado laboral, por sus condiciones de por sí precarias, el consumo privado de la población y la generación de nueva inversión. “Debe haber políticas enfocadas a fortalecer el mercado interno, que privilegie la creación de riqueza y la generación de empleos”, agrega Veintimilla.

Frente a este escenario,  los especialistas recomiendan a los consumidores ser cautelosos con sus gastos, cuidar el uso del crédito y diversificar su ahorro para amortiguar una eventual pérdida de empleo. “Hay que actuar con cautela sobre todo en las decisiones de endeudarse y en el uso de la tarjeta”, dice Villagómez, autor del libro “La primera crisis mundial del siglo XXI”, recién publicado.