Dulce Ramos · 12 de abril de 2011
La mayoría de los 12 alcaldes de las zonas que rodean a la planta nuclear de Fukushima se dijeron desilusionados por el mito de la seguridad en la generación nuclear de electricidad, y demandaron mejorar la política japonesa en la materia.
La posición de los funcionarios locales fue mostrada en una encuesta de la agencia de noticias Kyodo, la cual fue elaborada antes de que el gobierno japonés elevara este martes al máximo nivel la alerta por la situación en la planta nuclear de Fukushima Daiichi.
Los alcaldes también señalaron que no pueden comenzar la reconstrucción de las zonas afectadas, a menos que la situación en la planta nuclear dañada se estabilice.
El sismo de 9.0 grados Richter del 11 de marzo generó un tsunami que devastó la costa noreste japonesa, donde se encuentra la planta de Fukushima Daiichi, y generó severos daños en cuatro de sus reactores.
Desde esa fecha la situación se ha ido agravando y este martes la Agencia japonesa de Seguridad Nuclear e Industrial (NISA, por sus siglas en inglés) elevó la alerta de cinco a siete, el máximo posible y equiparable al del accidente de Chernobyl, Ucrania.
Ante la situación generada en la planta nuclear de Fukushima Daiichi, los alcaldes pidieron cambiar la política nuclear del país asiático o bien desarrollar otras fuentes de energía.
El gobierno central debe de mostrar liderazgo, incluyendo la revisión de los estándares de seguridad, dijo el alcalde de Naraha, que alberga a la central en crisis.
Empero, para la mayoría de los residentes de la zona resulta difícil imaginar un futuro sin la industria nuclear, de la cual han recibido beneficios por casi medio siglo, señaló el despacho de Kyodo.
Kazuo Tsurushima, de 64 años de edad y quien trabajó en la construcción de la planta nuclear, dijo que más de la mitad de los residentes ha vivido de esas plantas y por ello no se pueden oponer.
Notimex.