AFP / Redacción Animal Político · 12 de marzo de 2025
La Unión Europea respondió a primera hora a los aranceles del 25% de Estados Unidos a todas las importaciones de acero y aluminio, que impuso el presidente republicano, Donald Trump, como parte de su política económica agresiva.
El bloque europeo renovó los aranceles a productos estadounidenses que había adoptado en 2018 y 2020, y que había dejado posteriormente sin efecto.
Además, completó estas medidas con un nuevo paquete de impuestos contra productos estadounidenses, que incluye al whisky bourbon, las motos Harley Davidson y los yates.
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“Creemos firmemente que en un mundo lleno de incertidumbres geopolíticas y económicas, no es de interés común sobrecargar nuestras economías con aranceles”, apuntó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al leer un comunicado.
El presidente Donald Trump prometió en febrero gravar estos dos metales y sus derivados sin excepciones, lo que incluye a Canadá y México, sus socios en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC).
El Reino Unido dijo que estaba “decepcionado” por las medidas estadounidenses que entraron en vigor este miércoles, pero anunció que no iba a adoptar medidas de represalias en lo inmediato.
“Nos concentramos en un enfoque pragmático y negociamos rápidamente un acuerdo económico más amplio con Estados Unidos para eliminar los aranceles suplementarios”, declaró el secretario de estado de Comercio, Jonathan Reynolds.
A su vez, Japón lamentó no haber sido excluido de los gravámenes estadounidenses aunque inicialmente no anunció represalias, según el portavoz gubernamental, Yoshimasa Hayashi.
El país más afectado por los aranceles estadounidenses será Canadá, que suministra la mitad de las importaciones de aluminio y el 20% de las de acero, según la consultora EY-Parthenon.
En el caso del aluminio, los Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur, Baréin y China, que representan cada uno entre el 3% y el 6% de las importaciones estadounidenses, también sufrirán las consecuencias.
Brasil, India, Argentina y México abastecen el mercado en menor medida, pero “aun así podrían sufrir interrupciones en la cadena de suministro a medida que los compradores ajusten sus estrategias de abastecimiento”, advierte la consultora.
En el sector del acero, Brasil (17% de las importaciones) y México (10%) serán los más afectados después de Canadá. Le siguen Corea del Sur, Alemania y Japón.
Estados Unidos importa aproximadamente la mitad del acero y el aluminio que se usa en el país para industrias tan diversas como la automotriz, la aeronáutica, la petroquímica y productos básicos de consumo como las conservas.
Desde el comienzo de su segundo mandato, Trump ha utilizado los aranceles como herramienta de negociación con sus socios comerciales, como un incentivo para que las empresas se instalen en el país y como fuente de ingresos para las finanzas federales.
El presidente estadounidense ya gravó las importaciones de acero y aluminio durante su primer mandato (2017-2021).
Pero a diferencia de entonces, ahora se abarca una gama más amplia de productos metálicos y se aplican universalmente, sin las excepciones que beneficiaron entonces a Canadá, México o Australia, y sin un sistema de cuotas, dispensadas entonces a Brasil y Argentina.
Además es acumulativo, es decir que se sumará a los recargos existentes.
China, Canadá y México han sufrido esta política arancelaria, con un 20% adicional de tarifas aduaneras para el primer país y hasta un 25% para los otros dos.